domingo, 3 de julio de 2016

Reportaje fotográfico de la Ordenación Sacerdotal en el Rito Romano antiguo conferido por el Arzobispo Guido Pozzo, Secretario de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, en Heimenkirch (Alemania)

En la mañana de ayer, sábado 2 de julio, fiesta de la Visitación de la Santísima Virgen María, S. E. R. Mons. Guido Pozzo, Arzobispo Secretario de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, ofició la solemne Santa Misa Tridentina Pontifical y confirió el sacramento de la Confirmación, en el Rito Romano tradicional, a cinco seminaristas de lengua alemana de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro, en la iglesia parroquial de Heimenkirch, a unos diez minutos del seminario de la FSSP en Wigratzbad, Baviera (Alemania), ceremonia a la que asistió gran cantidad de amigos, familiares y fieles, y a la que pertenecen estas imágenes.

Los recién ordenados sacerdotes son (de izquierda a derecha en la segunda fotografía):

- P. Michael Parth, Fssp, de 29 años, austríaco.
- P. Simon Gräuter, Fssp, de 37 años, alemán.
- P. Gregor Pal, Fssp, de 26 años, alemán.
- P. James Mawdsley, Fssp, de 43 años, anglo-australiano.
- P. Jakub Vaclav Zentner, Fssp, de 32 años, checo.

2 comentarios :

  1. No es un rito que esté prohibido por la iglesia, pero creo que ya s tiempo de dejar de lado este rito, en el que solamente el sacerdote sabe lo que está diciendo, y lo dice en secreto, sin que los asistentes a misa se enteren de nada de lo que el sacerdote dice; le llaman tradicional, pero sabemos que es un rito viciado, que los apóstoles, en la iglesia primitiva, no celebraban la fracción del pan de esa manera, sino como lo hace la iglesia post concilio vaticano II, y que es la manera en como debe hacerse, dejando de lado tanta rúbrica, que solo hace del rito, algo muy cargado y fastidioso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por su comentario, Anima et corpus: El rito que es celebrado en estas imágenes es el Rito Romano, común a toda la Iglesia occidental. El Rito Romano tiene dos formas, pero es el mismo rito. En este caso se trata de la forma en la que la Iglesia ha celebrado siempre la Liturgia -desde la época Apostólica hasta hace apenas 4 décadas-.

      Según se desprende de su comentario, parece que no le han instruido bien sobre qué es la Santa Misa: es el Sacrificio expiatorio de Nuestro Señor Jesucristo en el Calvario, en el que Él se ofrece como Víctima a Dios Padre para el perdón de los pecados. ¿Cómo va a prohibirlo la Iglesia? Y sobre lo que dice de enterarse, ¿de qué más necesita enterarse? La Misa no se ofrece para usted o para un supuesto "público", sino que se ofrece sólo a Dios Padre, Primera Persona de la Santísima Trinidad. No necesita escuchar al sacerdote -además de que el Sacrosanto Concilio de Trento, que fue dogmático, prohibió que se dijera el Canon en voz alta, si es a éso a lo que se refiere-. Tampoco es necesario que asista ningún fiel para que el Sacrificio de Cristo sea ofrecido a Dios Padre. Ni la Liturgia católica está "viciada", ni tiene razón en que no oficiaran así los Apóstoles o la Iglesia primitiva. A saber de dónde se ha sacado tal idea -evidentemente, los elementos externos han ido cambiando, como los ornamentos o los objetos litúrgicos; pero la esencia de la Misa no-.

      Por cierto, debo darle un disgusto: el Cardenal Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos acaba de pedir a todos los sacerdotes empezar a oficiar la Misa "ad Orientem", es decir, con el sacerdote y los fieles mirando en la misma dirección, hacia el este o el ábside, y ha dicho que el Papa Francisco le ha pedido que elabore un estudio para implementar la "reforma de la reforma", es decir, la verdadera reforma litúrgica que quiso el Concilio Vaticano II: todos mirando en la misma dirección, uso del latín salvo en las lecturas, Comunión de rodillas y en la boca, etc. Y lo del sacerdote mirando "ad Orientem" es a partir del primer domingo de Adviento: el 27 de noviembre de este año. Me temo que se estrecha el cerco a la "creatividad" de algunos sacerdotes y a los abusos litúrgicos postconciliares que nada tienen que ver con lo que el Concilio pidió, como puede leer en "Sacrosanctum Concilium", la Constitución sobre la Liturgia.

      Un saludo, en Cristo.

      Eliminar