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viernes, 28 de julio de 2017

L'Osservatore Romano: "La religión surge del miedo y de las necesidades humanas. El Dios de la religión es la proyección de la mente del hombre, sus miedos, sus necesidades. Es un dios hipotético"

Con las frases que dan título a esta entrada se despachaba el pasado sábado 22 de julio el jesuita -¡Cómo no!- Giulio Cirignano (quien aparece, de camuflaje, en la imagen que abre esta entrada), nada menos que en L'Osservatore Romano, diario nacional de la Ciudad del Vaticano, otrora católico y que últimamente sirve de plataforma mediática a heterodoxos de todo pelaje.

En un lamentable artículo que algunos blogs y páginas web de temática religiosa han reproducido de forma parcial -pues la versión digital de L'Osservatore Romano no reproduce todo el artículo-, titulado "La costumbre no es fidelidad. La conversión pedida por el Papa Francisco" (Abitudine non è fedeltà. ​La conversione chiesta da Papa Francesco), reproducido sobre estas líneas, el personaje en cuestión ataca al clero católico, al que, entre otras lindezas, tacha de "inculto" y "poco iluminado", afirmando que muchos clérigos que se oponen al Papa Francisco actúan desde una teología anticuada asociada a la Contrarreforma (al Concilio de Trento, vamos). Según él, tal teología no tiene alma y es responsable de transformar la "aventura apasionada y misteriosa de creer" en "religión" que no alcanza el nivel de una verdadera "fe".

"La religión surge del miedo y de las necesidades humanas [...] Sin embargo, tiene esta importante limitación: el Dios de la religión es, en su mayor parte, la proyección de la mente del hombre, sus miedos, sus necesidades. Es un dios hipotético", ha soltado el jesuita con todo desparpajo.

Así que, ya lo saben: la mayor parte de los cardenales, obispos y sacerdotes que aceptan y predican lo que mandó el Sacrosanto y Ecuménico Concilio de Trento (dogmático), además de ser unos incultos y estar anticuados teológicamente, no tienen fe, sino que proyectan los miedos de su mente y predican a un dios inexistente. Menos mal que contamos con algunos jesuitas iluminados que nos van a abrir los ojos y nos van a revelar -que no predicar, pues eso sería proselitismo pecaminoso- la religión verdadera.

Parece, pues, que la campaña anticatólica liderada por los jesuitas a través de los medios de comunicación vaticanos continúa, tras el reciente ataque a los católicos "integristas" estadounidenses que no votaron a la proabortista y anticristiana Hilaria Clinton y que luchan por la educación religiosa en las escuelas, contra el aborto, el homomonio o la ideología de género, en un artículo -más bien un libelo- escrito por otro jesuita de pro: Antonio Spadaro, junto al director -protestante- de la edición argentina de L'Osservatore Romano, nombrado por Francisco (ver aquí).

¡Ay, si San Ignacio de Loyola levantara la cabeza!

domingo, 9 de julio de 2017

Otro escándalo entre los colaboradores de Francisco: monseñor Luigi Capozzi, secretario del Cardenal Coccopalmerio, arrestado durante una orgía homosexual con abundante cocaína en el antiguo Palacio del Santo Oficio junto a la Basílica de San Pedro del Vaticano

Aunque algunos medios lo anticiparon días antes, el pasado miércoles 5 de julio, LifeSiteNews publicó un artículo en el que se ofrecían detalles de un nuevo escándalo sexual en el Vaticano. Escándalo homosexual, para ser exactos. Y con drogas de por medio.

Se trata del arresto por la policía vaticana de monseñor Luigi Capozzi (foto de la izquierda), de 49 años, secretario del funesto cardenal Francesco Coccopalmerio (foto central), de casi 80 años -los cumplirá en menos de 10 meses-, presidente del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, estrecho colaborador y ferviente partidario de Francisco (foto de la derecha), quien no parece tener ninguna prisa en jubilarle, como sí ha hecho con otros prelados alejados de sus preferencias socio-políticas y que no comparten su "curiosa" visión de la Iglesia, al llegar a los 75 años; o el caso del Cardenal Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, de 69 años -10 años menos que Coccopalmerio-, a quien Francisco comunicó que no le renovaba en el cargo durante una audiencia de 1 minuto, según ha revelado el propio Cardenal Müller.
En el Vaticano de la "transparencia" impulsada por Francisco -en la foto, durante una reunión con el personal del dicasterio presidido por Coccopalmerio, a quien vemos junto a él;  Luigi Capozzi es el tercero por la izquierda-, la opacidad ha sido total, ocultándose este escándalo, ocurrido hace varios meses, que han sacado a la luz los medios de comunicación italianos.

La detención por la gendarmería vaticana de monseñor Luigi Capozzi, calificado por los medios locales como "ferviente partidario del Papa Francisco", se produjo durante una orgía homosexual en la que la cocaína corría abundantemente, organizada por él en el antiguo Palacio del Santo Oficio, justo al lado de la Basílica de San Pedro, después de que los inquilinos del edificio -que actualmente ocupan eclesiásticos de alto rango, incluyendo prefectos, presidentes y secretarios de la Curia Romana- denunciaran las continuas entradas y salidas nocturnas del edificio por parte de visitantes ajenos al mismo.
Capozzi (en la imagen sobre estas líneas), que en la página web de perfiles profesionales LinkedIn se autodenomina "experto en derecho canónico y teología dogmática", logró evadir las sospechas de la policía italiana mediante el uso de un automóvil de lujo BMW con matrícula de la Santa Sede, lo que le hizo prácticamente inmune a detenciones y búsquedas. Este privilegio, generalmente reservado a los prelados de alto rango, le permitió transportar cocaína para sus frecuentes orgías homosexuales sin ser detenido por la policía italiana.

El servicio de noticias italiano Il Fato Quotidiano informó de que la entrada independiente al edificio (foto bajo estas líneas) desde fuera de los muros de la Ciudad del Vaticano la hizo "perfecta" para esta actividad clandestina: "Su entrada principal, de hecho, da directamente a la plaza del Santo Oficio, que ya es territorio italiano y está fuera del control de la Guardia Suiza y de la Gendarmería. Cualquier persona, de día o de noche, puede entrar libremente en el Vaticano por esta entrada sin ser sometido a ninguna inspección y sin, por supuesto, ser registrado. Un lugar perfecto para disfrutar de los privilegios de la extraterritorialidad, pero sin tener que someterse ni a las inspecciones del Estado italiano, ni a las de la Ciudad del Vaticano".
En el momento de la detención, Capozzi estaba, presuntamente, tan "colocado" de cocaína que tuvo que ser hospitalizado para desintoxicarle durante una breve estancia en la clínica Pío XI de Roma. Actualmente se encuentra en un "retiro espiritual" en un monasterio italiano no revelado, según informó la prensa italiana.

"Uno cree que está soñando: de la manera más deplorable, la Roma de hoy parece haber caído más bajo que la Roma de los Borgia", informó Riposte Catholique.

El arresto de Capozzi llega justo en el momento en que éste estaba a punto de ser nombrado obispo por recomendación de su superior, el cardenal Francesco Coccopalmerio.
De derecha a izquierda: Francesco Coccopalmerio, Aldo Aldi, Carlo Maietto, Vittorio Liberti y Luigi Capozzi, en una foto de 2011.
El hecho de que fuera el secretario de confianza de Coccopalmerio quien estaba detrás de las orgías hace que las pasadas declaraciones del Cardenal sobre los "elementos positivos" de las parejas homosexuales adquieran un significado especial.

Michael Hichborn, presidente del Instituto Lepanto, con sede en Estados Unidos, ha dicho que sospecha que Coccopalmerio tenía conocimiento de las orgías: "Dado el control y el chismorreo que existe en el Vaticano, es improbable que el cardenal Coccopalmerio ignorara las repugnantes actividades de Mons. Capozzi. De hecho, cuando consideramos el documento de 300 páginas sobre el lobby homosexual que fue entregado al Papa Benedicto XVI justo antes de su renuncia, lo más probable es que muchos de los que trabajan en el Vaticano fueran plenamente conscientes de lo que Capozzi estaba haciendo, y que esas actividades también tienen lugar entre otros clérigos", agregó.

LifeSiteNews se ha puesto en contacto con la Oficina de Prensa de la Santa Sede para comentar sobre la orgía homosexual llevada a cabo dentro de un edificio del Vaticano por un prelado de alto rango, pero no ha recibido ninguna respuesta.

Hichborn señaló que la orgía homosexual realizada justo al lado de la Basílica de San Pedro revela una "apostasía masiva" que actualmente se está produciendo en los puestos más altos de la Iglesia Católica: "El actual Vaticano es la zona cero de una apostasía masiva que se está produciendo justo ahora en la Iglesia Católica", dijo a LifeSiteNews.
Es interesante el hecho de que, a pesar de que la detención de Capozzi se produjo hace meses, sigue figurando como miembro activo del personal en el sitio web del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, como se observa en la captura de pantalla sobre estas líneas, realizada justo hoy, domingo 9 de julio de 2017.

Hichborn resaltó que los enemigos de la Iglesia ahora tratan de destruirla desde dentro: "Sabemos que los comunistas y los homosexuales fueron específicamente reclutados desde los años veinte para infiltrarse en los seminarios. Fue un esfuerzo concertado para destruir la Iglesia desde dentro. Lo que estamos viendo es la culminación de casi cien años de ese esfuerzo que se está desarrollando", dijo.
Luigi Capozzi, visiblemente desmejorado pese al maquillaje que lleva en el rostro, junto al cardenal Coccopalmerio durante la misa celebrada en la iglesia de Santa Ana del Vaticano, el pasado Miércoles de Ceniza de 2017.
Hichborn advierte de que los fieles católicos no deben abandonar a su Madre, la Iglesia, frente a tal maldad: "En tiempos como éstos, muchos estarán profundamente escandalizados y tentados a abandonar la Iglesia, pero es imperativo que los católicos recuerden que la Santa Madre Iglesia es completamente inocente, a pesar de las terribles cosas hechas por los hombres que la representan. Lo que estaba haciendo Capozzi al ser detenido es absolutamente vil, pero su crimen lo fue tanto contra la Iglesia a la que dice servir, como contra los fieles afectados por sus acciones", dijo. "Pero si recordamos que nuestra Fe tuvo sus comienzos en la Muerte de Nuestro Señor, entonces podemos esperar la Gloria que sigue a la Pasión de Su Esposa Mística, la Santa Madre Iglesia", agregó.

miércoles, 15 de febrero de 2017

El Cardenal Burke, uno de los Cuatro Cardenales que presentaron las "dubia" sobre "Amoris laetitia", enviado por el Papa Francisco a la isla de Guam, en el Pacífico Occidental

Se acaba de hacer público que el Papa Francisco ha enviado a S. E. R. Raymond S.R.E. Card. Burke, ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y actual Patrón de la ex Soberana Orden de Malta, uno de los Cuatro Cardenales que le enviaron las dubia sobre "Amoris laetitia" (ver aquí), a la isla de Guam (Guaján, en español), la más grande y meridional de las islas Marianas, en el Pacífico occidental, a 12.155 Km de Roma y actualmente perteneciente a Estados Unidos, aunque fue parte de España desde el siglo XVI hasta 1898.

Recientemente, el periodista Nick Donnelly se había hecho eco de los rumores sobre la cancelación de compromisos del Cardenal Burke. Lo que no consta oficialmente es que se le haya destituido de su cargo de Patrón de la ex Soberana Orden de Malta, pese a que así lo afirma la información que ya recogen varios portales y que ha sido distribuida por la agencia Associated Press (la negrita es mía):

CIUDAD DEL VATICANO (AP) — El Vaticano envió a un cardenal romano, protagonista de choques reiterados con el papa Francisco, a la isla de Guam para investigar un caso de abuso sexual.

El diario Pacific Daily News informó que el cardenal Raymond Burke debe entrevistar a un ex monaguillo que dice haber sufrido abuso sexual a manos del arzobispo Anthony Apuron.

Apuron, de 71 años, debe responder a múltiples denuncias de abusos sexuales de monaguillos en los años de 1970. Ha rechazado las acusaciones y no ha sido acusado penalmente.

Burke, un conservador doctrinario estadounidense, presidió la corte suprema del Vaticano hasta 2014, cuando Francisco lo destituyó y lo nombró patrono de la orden religiosa Caballeros de Malta. Recientemente, Francisco destituyó a Burke de ese puesto a raíz de una crisis en la orden.

jueves, 12 de enero de 2017

Los extraños movimientos en la Curia romana y la reciente visita del Cardenal Sarah a Benedicto XVI ¿Qué hay detrás de las reformas de Francisco?

A principios de este mes de enero, el vaticanista Marco Tosatti dio a conocer la purga que se había llevado a cabo en la Congregación para la Doctrina de la Fe, en la que supuestamente el Papa obligó al Cardenal Müller a despedir a tres de sus mejores sacerdotes -despido al que en un primer momento, supuestamente, se resistió-. Este episodio también lo relató Maike Hickson en 1P5 (puede leerse la traducción aquí), haciéndose eco posteriormente otras páginas web.

Ahora, Sandro Magister ha dado el nombre de uno de esos sacerdotes, cuyas supuestas críticas llegaron a oídos del Papa gracias a un delator (ver artículo de Magister más abajo).

Sandro Magister, además, da a conocer otro extraño movimiento en una de las Congregaciones de la Santa Sede, que, quizás sin saberlo -él apunta en otra dirección-, sea la clave para entender muchas de las reformas del Papa Francisco, si no todas ellas. Estamos hablando de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, el máximo organismo vaticano en lo referente a la Liturgia, a cuyo frente está su Prefecto: el Cardenal Robert Sarah. Lo que Magister acaba de desvelar es que el Arzobispo inglés Arthur Roche, Secretario de este dicasterio, ha sido puesto por el Papa Francisco al frente de una comisión, cuyo objetivo sería "revisar" (Magister habla de "demoler") la Instrucción "Liturgiam authenticam", de San Juan Pablo II.

El mencionado documento constituye la Quinta Instrucción "para la recta aplicación de la Constitución sobre la Sagrada Liturgia del Concilio vaticano Segundo" (Sacrosanctum Concilium, art. 36), y su título completo es "Liturgiam authenticam. Sobre el uso de las lenguas vernáculas en la publicación de los libros de la liturgia romana". Magister apunta a que la creación de la mencionada comisión cumpliría con las expectativas de modernización del lenguaje litúrgico deseada por los demoledores de la Liturgia católica, y señala que el próximo objetivo de ésta, o de otra comisión, podría ser la "correción" del motu proprio "Summorum pontificum", de S. S. Benedicto XVI.

Incluso aun siendo cierta la creación de dicha comisión, yo no estoy de acuerdo con él en el último punto: no creo que el objetivo del Papa Francisco sea corregir o derogar "Summorum Pontificum", a pesar de que no entienda la atracción por la Liturgia tradicional, especialmente por parte de la gente joven, como él mismo ha expresado en alguna ocasión. Yo diría que el objetivo, más bien, iría en la línea de avanzar por el resbaladizo camino del ecumenismo -tal y como él lo entiende- que ha tomado a lo largo de sus casi cuatro años de pontificado; y en los últimos tiempos a toda velocidad.

Últimamente, casi cada semana, a veces incluso cada día, los fieles católicos nos desayunamos con un nuevo sobresalto. No tanto achacable al "Dios de las sorpresas", como al "Papa de las sorpresas". Es un hecho que cada vez parece haber más gente sorprendida, cuando no escandalizada, por muchas de las palabras, acciones y decisiones del Papa Francisco. Quizás se deba a que no ven un hilo conductor. En este sentido, parece que no muchas personas han reparado en la protestantización paulatina de la Iglesia tras varios cambios y reformas llevados a cabo por el Papa Francisco, los cuales vuelven a apuntar hacia la fijación papal que parece planear sobre todo este pontificado: la unión de los cristianos a cualquier precio (sobre este punto véase esta entrada). Hay medidas obvias y otras que no se entienden si no es bajo esta premisa, y, aunque no soy dado a teorías conspirativas, a uno ya se le hacen los dedos huéspedes. Hasta ahora, que yo sepa, nadie ha señalado ésto, no sé si por prudencia, por miedo, o porque realmente no lo ven. La incomprensión, e incluso las críticas, se han producido sobre cada medida concreta adoptada por la Santa Sede o directamente por el Papa; pero no he encontrado a nadie que haya analizado todo en conjunto llegando a esa conclusión.

Señalaré a continuación varios de estos cambios, documentos firmados y promulgados, así como ciertas decisiones, que podrían indicar un vínculo entre todas ellas tendente a derribar los supuestos obstáculos para lograr la tan ansiada -pese a estar condenada por el Magisterio de la Iglesia- intercomunión. Si tal fuera el caso, se trataría de lograr la unidad a costa de la Verdad, lo cual la Iglesia siempre ha condenado y expresamente prohibido (véase Pío XI y su encíclica "Mortalium animos" aquí):
  • Aparte de la visita papal a Lund (Suecia) el año pasado, ténganse en cuenta los últimos documentos firmados por la jerarquía católica y los protestantes sobre la Eucaristía, sobre Lutero y sobre la conmemoración de la herejía y cisma protestante (ver aquí, aquí y aquí), en los que se llama a Lutero "testigo del evangelio" o se le compara con varios santos católicos; documentos en los que se omite el dogma de la Transubstanciación y se afirma -siendo falso-, que los luteranos creen lo mismo que los católicos sobre la Eucaristía.
  • La posible revisión de la Instrucción "Liturgiam authenticam" sobre la traducción de la Biblia y los textos litúrgicos parece indicar la dirección señalada: a nadie se le escapa que la Santa Misa es un obstáculo para la unión de católicos y protestantes, que sólo puede darse por su aceptación por parte de estos últimos y el retorno a la Iglesia Católica. Además, es un hecho que al Papa no le interesa especialmente lo relacionado con la Liturgia, pero sí está empeñado en la unión de los cristianos. Esta comisión y la subsiguiente "revisión" del documento supondría, pues, el aporte de una cierta apariencia de normalidad y profesionalidad -sería presentado como una mera revisión filológica o actualización al lenguaje actual-, cuando el objetivo no sería otro que adulterar modificar aquellos textos o pasajes que supongan un obstáculo para su aceptación por parte de los protestantes.
  • La misma exhortación "Amoris laetitia", especialmente su capítulo octavo, podría emplearse también para defender la intercomunión, ya que lamina la objetividad de ciertos pecados y, por tanto, las condiciones necesarias para recibir la Comunión quedarían sujetas únicamente a la conciencia de cada individuo -algo condenado por la Iglesia-, a la vez que se socavan los sacramentos del matrimonio y de la penitencia.
  • La aceleración de las nulidades decretada por el Papa Francisco no sólo afectaría a los católicos, sino que haría más aceptable el matrimonio a los protestantes, entre quienes el divorcio está ampliamente aceptado desde hace mucho tiempo.
Ténganse en cuenta, además, estos otros puntos:
  • La comentada posible excepción al celibato sacerdotal con el establecimiento de "viri probati"; en principio sólo amazónicos, como avanzadilla (ver aquí)
  • La elección de un protestante como director del innecesario L'Osservatore Romano argentino (ver aquí).
  • La chocante afirmación del Papa de que el proselitismo es pecado, sumado al similar mensaje transmitido, de forma más o menos subliminal, por la película "Silencio" de Martin Scorsese, patrocinada por los jesuitas y apoyada por la Santa Sede, y a la teoría del inefable Antonio Spadaro al respecto -que será objeto de análisis en una próxima entrada del blog-. Nada cambia tanto la conciencia y mentalidad de la gente que el cine, que lo ve todo el mundo, a diferencia de los documentos papales, que no los lee apenas nadie. Un buen titular tiene más efecto que una buena encíclica, aunque la publicidad o las campañas periodísticas difundan el error y lo transmitido sea falso.
  • Las sorprendentes declaraciones del Papa de que los protestantes no deben convertirse -al catolicismo-, sino ser buenos protestantes, incluso haciéndolo extensible a los fieles de cualquier otra religión.
  • La introducción de una "apóstola" en los Libros litúrgicos. ¿Para establecer próximamente el diaconado femenino en la Iglesia? ¿O, tal vez, para justificar las "sacerdotisas" protestantes? Hay que tener en cuenta que el "sacerdocio" femenino protestante ya es irreversible; recuérdense las varias veces en que el Papa ha recibido, o ha sido recibido, por "obispas". Algo aparentemente sin importancia y sobre lo que nadie ha protestado, pero que, sin duda, tiene alguna finalidad. Si no fuera así, no se habría hecho -hasta ahora la Iglesia jamás ha visto su necesidad en los dos últimos milenios-. Nótese que el decreto por el que se equipara a Santa María Magdalena con el resto de los Apóstoles y se eleva su grado litúrgico (véase el Decreto: la celebración de Santa María Magdalena elevada al grado de fiesta en el Calendario Romano General (3 de junio de 2016), así como la carta que lo acompaña, están firmados por el ya mencionado arzobispo Arthur Roche, Secretario de Culto Divino.
A tenor de todo lo dicho, es claro que la obligación del Papa -de cualquier Papa-, de custodiar y difundir el Depósito de la Fe que ha recibido, no se estaría cumpliendo si el objetivo fuera el señalado más arriba, sino que se estaría cambiando todo para crear otra cosa. Aparentemente, la voluntad del Papa parece encaminarse a la creación de una super-iglesia cristiana, diversa de la Iglesia Católica tal y como la fundó Nuestro Señor y como se ha conservado hasta la actualidad, para propiciar la intercomunión. Con esta perspectiva serían más comprensibles ciertas afirmaciones del Papa, como que "Dios no es católico". Tampoco hay que restar importancia a la agenda del Cardenal Kasper, que va cumpliéndose sin prisa, pero sin pausa. Él mismo ha expresado, en una entrevista concedida el mes pasado al diario italiano Avvenire, su esperanza de que pronto pueda haber una intercomunión con los protestantes, especialmente en los matrimonios mixtos.

Lo que parece claro es que al Papa Francisco no le gusta lo que ha heredado. No le gusta la Iglesia tal y como ha sido hasta ahora; y la quiere cambiar. Quizás se deba a su creencia de que todos seremos juzgados por las obras de misericordia corporales -en este sentido, las espirituales ni las menciona-, su casi exclusivo interés por la labor humanitaria y, en el caso del la unión de los cristianos, el énfasis que ha puesto, como así se refleja en los documentos mencionados anteriormente, en la cooperación ecuménica con los protestantes en la realización de estas tareas de ayuda humanitaria, que es lo único que parece interesarle. Su intención podrá ser buenísima, pero éso no es la Iglesia.

¿Recuerdan lo que pasó con el tema del "Mandatum" o Lavatorio de los pies del Jueves Santo? Hasta hace poco estaba estipulado que sólo se realizase a hombres, no a mujeres. ¿Qué hizo el Papa Francisco al respecto? Al principio, desobedecer las leyes litúrgicas, como podemos ver aquí -exactamente como ya hacía cuando aún no era Papa y estaba en Buenos Aires-; y, a continuación, después del revuelo causado, cambiar los textos litúrgicos para que se pudiera hacer (ver aquí), desvirtuando el significado del propio Mandatum. Tal actitud tiene su lógica: si la Tradición te impide realizar tus planes, cámbiala. Y al que se aferre a la misma o a cualquier documento magisterial precedente, se le señala como "fariseo" y "doctor de la ley", para así neutralizarlo, y ya está. La pregunta que planea en el aire es: ¿los cambios en la Curia son meramente administrativos o para retirar a personas que obstaculicen ciertos planes? El tiempo nos dará la respuesta y veremos si todo esto es cierto.

En cualquier caso, una cosa es constatable con respecto a los cambios llevados a cabo en la Iglesia en las últimas décadas, y especialmente durante el presente pontificado: los protestantes no vuelven y los católicos se marchan; no al protestantismo -salvo a las sectas evangélicas, en Centro y Sudamérica-, sino al indeferentismo religioso, al agnosticismo y al ateísmo. Sirva de ejemplo lo acontecido en Brasil, donde, a pesar de la visita del Papa para celebrar en Río de Janeiro la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ 2013), se acaba de hacer pública la pérdida de nueve millones de católicos en el país desde 2014 (ver aquí). Vamos, todo un logro. Con este panorama, se puede afirmar sin miedo a equivocarse que la popularidad de este Papa está inflada por los medios de comunicación; especialmente por los anticatólicos -que son prácticamente la mayoría-. Pero la realidad es muy tozuda: este Papa llena titulares, pero vacía las iglesias. Si no cambia de consejeros, el desastre es seguro.

Por último, debo aclarar que la fotografía que abre esta entrada fue tomada anteayer, martes 10 de enero, durante una visita que S. E. R. Robert S.R.E. Card. Sarah, aún Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y disciplina de los Sacramentos, realizó a S. S. Benedicto XVI, de la que no han trascendido más detalles. ¿Habrá salido el tema de lo acontecido -o por acontecer- en la Congregación que preside? Quizás. En cualquier caso, para estar retirado, el Papa emérito está recibiendo últimamente bastantes visitas... Habrá que prestar atención a próximos acontecimientos en este, previsiblemente, "movido" año de Nuestro Señor de 2017.

Aquí transcribo el artículo de Sandro Magister que he mencionado al principio:

Un despido, una demolición: aquí está la nueva curia

La reforma de la curia vaticana que el papa Francisco está llevando a cabo se cumple en parte a la luz del sol y en parte en las sombras.

Entre las medidas adoptadas recientemente hay dos que son emblemáticas.

*

Respecto a la primera medida ha descorrido el velo el vaticanista Marco Tosatti, cuando el 26 de diciembre dio a conocer la orden dada por el Papa a un jefe de dicasterio para que despidiera sin previso aviso a tres de sus funcionarios, orden dada sin explicación alguna y sin aceptar objeciones.

Hoy se sabe que el dicasterio en cuestión no es de segundo orden, pues es la Congregación para la Doctrina de la Fe. Los tres despedidos gozaban de pleno aprecio por parte de su prefecto, el cardenal Gerhard L. Müller, a su vez objeto de reiterados actos de humillación en público por parte del Papa.

¿Pero de los tres destituidos quién es el funcionario del que Francisco en persona –tal como fue informado por Tosatti– se quejó amargamente por teléfono por haber expresado críticas contra él, las cuales llegaron a oídos del Papa gracias a un delator?

Es el sacerdote Christophe J. Kruijen, de 46 años de edad, holandés al servicio de la Congregación para la Doctrina de Fe desde el 2009, teólogo de reconocido valor, premiado en el 2010 por la embajada de Francia en la Santa Sede con el prestigioso Premio Henri De Lubac, asignado a él en forma unánime por un jurado que incluyó a los cardenales Georges Cottier, Albert Vanhoye y Paul Poupard, por sus tesis teológica titulada: "Salvezza universale o doppio esito del giudizio: sperare per tutti? Contributo allo studio critico di un'opinione teologica contemporanea riguardante la realizzazione della dannazione" [¿Salvación universal o doble resultado del juicio: esperanza para todos? Contribución para el estudio crítico de una opinión teológica contemporánea respecto a la implementación de la condenación], tesis sostenida en la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino, bajo la dirección del teólogo dominico Charles Morerod, posteriormente rector de la misma universidad y hoy obispo de Lausana, Ginebra y Friburgo.

Los "novísimos", es decir, la muerte, el juicio, el infierno y el paraíso, es el tema predilecto de los estudios de Kruijen. Pero también se valora de él un excelente ensayo sobre Edith Stein, la filósofa judía y luego monja carmelita, asesinada en Auschwitz en 1942 y proclamada santa en 1998: "Bénie par la Croix. L'expiation dans l'oeuvre et la vie d'Edith Stein".

En los escritos y en los discursos públicos de monseñor Kruijen no hay una sola palabra de crítica a Francisco. Pero fue suficiente una delación arrancada de una conversación privada suya para hacerlo caer en desgracia con el Papa, quien ha blandido el hacha.

También con esto se hace la reforma de la curia, a las órdenes y con el estilo de Jorge Mario Bergoglio.

*

La segunda medida llevada a cabo en las sombras se refiere a la Congregación para el Culto Divino, de la cual es prefecto el cardenal Robert Sarah, también él objeto de reiteradas humillaciones públicas por parte del Papa, ahora condenado a presidir las oficinas y los hombres que están en contra de él.

Dirigida por el secretario de la Congregación, el arzobispo inglés Arthur Roche, se instituyó por voluntad de Francisco una comisión cuyo objetivo no es la corrección de las degeneraciones de la reforma litúrgica postconciliar –es decir, la "reforma de la reforma" que es el sueño del cardenal Sarah– sino precisamente lo contrario: la demolición de uno de los muros de resistencia a los excesos de los liturgistas postconciliares, la instrucción "Liturgiam authenticam" promulgada en el 2001, la cual fija los criterios para las traducciones de los textos litúrgicos del latín a los idiomas modernos.

Con Benedicto XVI estos criterios fueron posteriormente reforzados, en especial por la voluntad del Papa de mantener firme el "pro multis" del Evangelio y del misal latino en las palabras de la consagración de la sangre de Cristo, contra el "por todos" de muchas traducciones habituales.

Pero Francisco ha dado a entender inmediatamente que la cuestión le era indiferente. Ahora, con la institución de esta comisión, cumple con las expectativas de modernización del lenguaje litúrgico promovidas, por ejemplo, por el liturgista Andrea Grillo, profesor en el Pontificio Ateneo San Anselmo y muy apreciado en la Casa de Santa Marta:

> La traduzione/tradizione impossibile: i punti ciechi di “Liturgiam authenticam”

Están los que temen que después de la demolición de "Liturgiam authenticam" el próximo objetivo de esta o de otra comisión sea la correción de "Summorum pontificum", el documento con el que Benedicto XVI liberalizó la celebración de la misa en rito antiguo.


(Artículo original aquí).

jueves, 24 de noviembre de 2016

La Justicia italiana desestima las acusaciones contra el fundador de los Franciscanos de la Inmaculada. Y la Santa Sede, ¿para cuándo?

Un año después de que se iniciara el procedimiento judicial contra el P. Stefano Maria Manelli, F.I. (en la imagen que abre esta entrada, oficiando la Santa Misa), cofundador de los Franciscanos de la Inmaculada -que sigue comisariada por la Santa Sede desde 2013-, el fiscal del tribunal del Avellino ha pedido la desestimación del caso.

Para poner en antecedentes, recomiendo leer los siguientes enlaces, todos del año pasado, en los que di cuenta de la incomprensible actuación que la Santa Sede, y en concreto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, están teniendo en todo este asunto:
En las últimas fechas, el P. Manelli había sido difamado en los medios de comunicación, acusándole de maltratos físicos y morales a las monjas del convento de Frigento, incluyendo violencia sexual; incluso se llegó a hablar de un asesinato. Pero ahora, finalmente, los tribunales se han pronunciado, desestimado todas las acusaciones por carecer de fundamento, haciendo justicia y restituyendo el honor del P. Manelli. Ahora cabe preguntarse: y la Santa Sede, ¿para cuándo? Aún queda pendiente de saber por qué la Santa Sede ha mostrado, a pesar del recién concluido Año Jubilar de la Misericordia, una actitud tan poco misericordiosa con él y con los Franciscanos de la Inmaculada. Naturalmente, se trata de una pregunta retórica, pues la respuesta se encuentra en la mente de todos.

jueves, 13 de octubre de 2016

Benedicto XVI apoya la Liturgia "ad Orientem" y al Cardenal Sarah en un artículo publicado hoy en L'Osservatore Romano

En un artículo publicado hoy jueves, 13 de octubre, en la edición italiana de L'Osservatore Romano -en la imagen que abre esta entrada (click en ella para ampliarla)-, el Papa emérito, S. S. Benedicto XVI, en evidente apoyo a la orientación "ad Orientem" en la Liturgia, e indirectamente al Cardenal Sarah, ha escrito lo siguiente:

"Un pastor de la grey de Jesucristo ya no está orientado sólo a la búsqueda de los propios fieles. La comunidad de la iglesia es universal, incluso en el sentido de que incluye toda la realidad. Esto es evidente, por ejemplo, en la liturgia, que no sólo indica la conmemoración y el cumplimiento de los actos salvíficos de Jesucristo. Es un camino hacia la redención de toda la creación. En la orientación de la liturgia hacia Oriente, vemos que los cristianos, junto al Señor, desean avanzar hacia la salvación de lo creado en su totalidad. Cristo, el Señor crucificado y resucitado, es al mismo tiempo el 'sol' que ilumina al mundo. La fe también se dirige siempre hacia la totalidad de lo creado".

[Traducción: CATHOLICVS]

martes, 26 de julio de 2016

Un cura de 86 años degollado en una iglesia de Normandía en un nuevo ataque islamista

Un atentado terrorista islamista en una iglesia de Normandía (Francia) ha terminado con tres muertos.

Se ha producido un nuevo ataque en suelo francés con un asalto a una iglesia de Normandía, que ha terminado con tres muertos, los dos asaltantes -abatidos por la policía- y uno de los rehenes, el P. Jacques Hamel (en la imagen que abre esta entrada). Otras dos personas están heridas y una tercera persona se encuentra en estado crítico.

El asalto se ha producido en la iglesia de Saint Étienne-du-Rouvray, donde en ese momento se encontraban de cuatro a seis personas: el cura, el P. Jacques Hamel, de 86 años, dos monjas y dos fieles, según ha informado BFMTV. Los dos asaltantes han sido abatidos por la policía francesa, de acuerdo con la agencia AFP, mientras que uno de los rehenes, el párroco Jacques Hamel, ha muerto degollado. Federico Lombardi, portavoz de la Santa Sede, ha señalado que el papa Francisco siente "dolor y horror" por la "violencia absurda". Por su parte, el primer ministro francés Manuel Valls ha declarado su "horror" y pide "hacer bloque" tras un "ataque bárbaro".

Según Le Parisien, los hombres habrían entrado presuntamente armados con cuchillos en esta iglesia del norte de Francia. Una de las monjas pudo escapar y avisar a las autoridades del asalto. El ministro del Interior francés, Bernard Cazeneuve, y François Hollande han viajado a la zona del suceso.

El asalto ya ha sido confirmado como acto terrorista por las autoridades de Francia, en palabras de Hollande. El presidente de la República ha sugerido que el DAESH está detrás del asalto. "Nos ha declarado la guerra", ha señalado en declaraciones recogidas por BFMTV.

Que Dios acoja en su seno al P. Jacques Hamel. R.I.P.

domingo, 24 de julio de 2016

La Compañía de Jesús al servicio de la heterodoxia: desmontando los ardides de la revista oficial jesuita "La Civiltà Cattolica" dirigida por Antonio Spadaro

Christopher A. Ferrara, abogado, periodista y activista pro-vida católico, nacido en Nueva York hace  64 años y fundador y presidente de la Asociación de Abogados Católicos Americanos, ha escrito un demoledor artículo publicado en La Red de Fátima sobre otro artículo del jesuita Thomas P. Rausch (en la imagen que abre esta entrada), aparecido en La Civiltà Cattolica el pasado lunes 18 de julio, y titulado "La doctrina al servicio de la misión pastoral de la Iglesia". Merece la pena echarle un ojo, pues pone de manifiesto cómo se está empleando la revista oficial jesuita -dirigida por el también jesuita Antonio Spadaro-, cuyos contenidos son supuestamente aprobados directamente por el Papa Francisco, para difundir planteamientos heterodoxos que chocan con la fe católica. Aquí está el artículo íntegro, que he traducido al español:

La estratagema modernista detrás del pontificado bergogliano

por Christopher A. Ferrara

La propia esencia del modernismo es negar lo que el modernista parece estar afirmando. El doble discurso es el lenguaje de la teología modernista.

Un ejemplo clásico de este engaño modernista es un reciente artículo de Thomas Rausch, SJ, aparecido en 'La Civiltà Cattolica', la supuestamente oficial revista jesuita pontificia cuyos contenidos son aprobados por el Vaticano. El título por sí solo avisa al lector atento de que otra estafa modernista está a la vista: "La doctrina al servicio de la misión pastoral de la Iglesia".

Por supuesto, la misión pastoral de la Iglesia está al servicio de la doctrina, no al revés, ya que es la doctrina -es decir, la verdad- la que nos hace libres. La misión pastoral para todos los tiempos emprendida por el mismo Cristo por mandato divino es precisamente liberar al alma perdida de la oscuridad del error por la predicación de la verdad -la doctrina católica y el dogma- no para dar cabida a los que están en la oscuridad o, haciendo referencia al absurdo tema del capítulo 8 de Amoris Laetitia, "integrar la debilidad" en la Iglesia.

A la manera modernista típica, Rausch afirma una verdad católica con el fin de negarla a lo largo del resto del artículo. Cita a San Vicente de Lerins porque la verdad católica básica que legitima el desarrollo de la doctrina católica deja intacta "la misma doctrina, el mismo sentido y el mismo significado" (o más exactamente, "la misma doctrina, el mismo sentido y la misma interpretación") -exactamente como afirmó el Concilio Vaticano I- y eso durante su legítimo desarrollo, refiriéndose sólo a su expresión más plena, la doctrina "se hace más firme a lo largo de los años, más amplia con el transcurrir del tiempo, más elevada a medida que avanza en edad". Es decir, no hay ningún cambio en la doctrina, ya sea en el contenido o en su interpretación, sino sólo el afianzamiento y desarrollo de su enunciado. De ahí la famosa fórmula de San Vicente: "Sostenemos la fe que ha sido creída en todas partes, siempre, por todos [quod ubique, quod semper, quod ab omnibus creditum est]". No hay un "Dios de las sorpresas" en el pensamiento de San Vicente ni en la tradición de la Iglesia.

A pesar de haber afirmado esta verdad, Rausch la niega inmediatamente, citando a su modernista colega jesuita, el P. Spadaro, en la siguiente proposición:
"San Vicente de Lerins hace una comparación entre el desarrollo biológico del hombre y la transmisión de una época a otra del depositum fidei [el depósito de la fe], que se desarrolla y afianza con el tiempo. En este caso, la auto-comprensión humana cambia con el tiempo y, asimismo se amplía la percepción humana. En este sentido podríamos pensar en el tiempo en que la esclavitud se consideraba aceptable, o la pena de muerte se aplicaba sin cuestionamientos. De la misma manera, así es como se desarrolla la comprensión de la verdad. Los exégetas y teólogos ayudan a la Iglesia a madurar en su propio juicio. Las demás ciencias y su desarrollo también ayudan a la Iglesia en su desarrollo de la comprensión. Hay reglas y preceptos eclesiásticos secundarios que una vez fueron eficaces, pero que ahora han perdido su valor y significado. La opinión de que el Magisterio de la Iglesia es un monolito al que defender sin matices o diferentes interpretaciones es errónea".
Nótese la subrepticia no-sequitur [falacia en la cual la conclusión no se deduce -no se sigue- de las premisas] metida de extranjis a través de las frases en cursiva: de la analogía biológica de San Vicente relativa al aumento y desarrollo de la misma, irreformable doctrina de la Iglesia, Rausch (citando sólo a su colega modernista para sostenerlo) concluye que así como "la auto-comprensión humana cambia con el tiempo", la enseñanza de la Iglesia está sujeta a "diferentes interpretaciones" a lo largo del tiempo. Por supuesto, eso es exactamente lo contrario de lo que Rausch había afirmado tan sólo unas pocas líneas antes: es decir, la insistencia de San Vicente en "la misma doctrina, el mismo sentido, y la misma interpretación" a lo largo del tiempo. Dios no cambia su comprensión de la verdad, y tampoco la Iglesia cambia su comprensión de la fe y la moral.

Las referencias a la esclavitud y a la pena de muerte son maniobras de distracción. La Iglesia siempre ha condenado la esclavitud (la supuesta propiedad de otro ser humano y el control sobre su derecho natural a casarse y tener hijos), mientras que tolera ciertas formas de servidumbre en la práctica, sin ningún "cambio" en la "interpretación" de la doctrina.

En cuanto a la pena de muerte, la Iglesia nunca ha cambiado su enseñanza sobre su legitimidad moral en casos pertinentes. Como establece incluso el nuevo Catecismo en lo que se refiere al quinto mandamiento: "La enseñanza tradicional de la Iglesia no excluye, supuesta la plena comprobación de la identidad y de la responsabilidad del culpable, el recurso a la pena de muerte, si esta fuera el único camino posible para defender eficazmente del agresor injusto las vidas humanas".

Pese a que Francisco piense lo contrario, no puede alterar (por citar a San Vicente) lo que en la Iglesia "ha sido creído en todas partes, siempre, por todos" en relación con la pena capital; ahora no puede declarar simplemente, en contra de toda la Tradición, que la pena capital viola el quinto mandamiento. Él puede pronunciar esas palabras, como ciertamente ha hecho, pero no puede cambiar una enseñanza constante basada en la Revelación. Las palabras pronunciadas son meramente la opinión errónea de un Papa; y no es la primera vez que un Papa atípico expresa una opinión errónea.

La afirmación del Catecismo que añade que los casos en los que la pena de muerte sería necesaria "suceden muy rara vez, si es que ya en realidad se dan algunos" no es una enseñanza constante de la Iglesia o un cambio en la doctrina, sino simplemente un argumento basado en una opinión sobre las condiciones penales vigentes: "Hoy, en efecto, como consecuencia de las posibilidades que tiene el Estado para reprimir eficazmente el crimen", etc. La doctrina de la Iglesia no conlleva estudios de las condiciones penales en todo el mundo y las "posibilidades... para reprimir eficazmente el crimen", sobre las cuales el Magisterio no tiene competencia.

Por lo tanto, habiendo empezado a afirmar aparentemente, citando a San Vicente, que la doctrina y el dogma no cambian, Rausch termina afirmando exactamente lo contrario: "el dogma de fe no cambia en su esencia, pero la exposición de la doctrina y su espontánea interpretación marcada por la cultura sí cambian, y por esta razón el magisterio y los concilios deben garantizar la correcta formulación de la fe".

Que "la espontánea interpretación" de la doctrina como "marcada por la cultura" cambie con el tiempo y deba ser "corregida" con el tiempo por "el magisterio y los concilios" para reflejar estos supuestos cambios en la interpretación, es puro modernismo. Con esta idea, en palabras de San Pío X en su Encíclica de referencia sobre los errores de los modernistas, "Así queda expedito el camino hacia la evolución íntima del dogma. ¡Cúmulo, en verdad, infinito de sofismas, con que se resquebraja y se destruye toda la religión!".

Pero, sin importar cuáles sean las intenciones subjetivas de Francisco, la ruina y destrucción de toda la religión parece ser precisamente el programa de este pontificado, con sus constantes ataques demagógicos sobre "rigorismo" y "doctrina monolítica" y su incesante intento de suavizar la enseñanza de la Iglesia y la práctica pastoral en relación con la inmoralidad sexual. Como Francisco declaró en un discurso citado por Rausch: "La doctrina cristiana no es un sistema cerrado incapaz de generar preguntas, dudas, interrogantes, sino que está viva, sabe inquietar, sabe animar. Tiene un rostro que no es rígido, tiene un cuerpo que se mueve y crece, tiene carne tierna: la doctrina cristiana se llama Jesucristo".

En realidad no. La doctrina cristiana no es la carne real de Cristo, que aumentó y cambió a medida que el Cristo niño se hizo un hombre, padeció, murió y resucitó de entre los muertos, sino más bien el Verbo encarnado, que nunca cambia y ha existido desde toda la eternidad, incluso antes de que se encarnara en la naturaleza humana que el Hijo asumió: "en el principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. El mismo era en el principio con Dios (Jn 1:2)".

Pero en este caso, es triste decirlo, tenemos más doble discurso modernista de otro jesuita, el que se sienta en la silla de Pedro. El que se ha rodeado de los afines Rausch y Spadaro. El que ha iniciado, aunque parezca increíble, "la batalla final entre el Señor y el reino de Satanás", la batalla contra el matrimonio y la familia de la cual Sor Lucía nos advirtió y que ahora se está llevando adelante bajo el eslogan invertido de la "Doctrina al servicio de la misión pastoral de la Iglesia .

Que Dios defienda a su Santa Iglesia contra este ataque, del que no ha visto otro igual en 2.000 años.

[TRADUCCIÓN: CATHOLICVS]

martes, 19 de julio de 2016

El Papa Francisco pone a un protestante al frente de la nueva edición argentina de L'Osservatore Romano, que también contará con las "aportaciones" de Mons. Víctor Manuel «Tucho» Fernández

El Papa Francisco ha ordenado la creación de una edición propia de L'Osservatore Romano para Argentina, al frente de la cual ha decidido poner a un protestante: el "evangélico" Marcelo Figueroa (sentado y en mangas de camisa junto al Papa, en la foto que acompaña esta entrada). Esta nueva edición contará también con los "aportes" de Mons. Víctor Manuel «Tucho» Fernández, uno de sus "teólogos" de cabecera, desgraciadamente popular por sus "aportaciones" en el pasado Sínodo Extraordinario de la Familia y en la redacción de la Exhortación Apostólica "Amoris laetitia". La intención es, sin duda, influir más directamente en los asuntos locales de Argentina, pues no es muy creíble que los argentinos no entiendan el idioma de la edición que ya existe en español. Así dio la noticia la semana pasada el diario La Nación:


Por orden del papa Francisco, L'Osservatore Romano tendrá una edición argentina

La versión local se editará en el país y será la primera en el mundo con contenidos propios

Martes 12 de julio de 2016

El diario oficial del Vaticano L'Osservatore Romano tendrá una versión argentina, que agregará contenido propio a la edición semanal en español y se imprimirá en el país, para que la voz del papa Francisco llegue "completa".

La edición sobre la que se hará la versión argentina depende en el organigrama vaticano del nuevo dicasterio de comunicación creado por Francisco en julio de 2015 con el italiano monseñor Dario Vigano como número uno. Sale los viernes por la tarde en forma digital y los sábados por la mañana en versión impresa.

La versión argentina, que comenzará a publicarse en septiembre, incluirá entre 4 y 8 páginas de contenido especial para el país, con firmas elegidas y autorizadas por el pontífice. La edición será supervisada por la Conferencia Episcopal Argentina y la comisión editorial tendrá el aporte del rector de la Universidad Católica Argentina (UCA), monseñor Víctor Manuel Fernández.

El proyecto editorial, en tanto, será coordinado por el biblista y teólogo protestante Marcelo Figueroa, en una "ratificación del carácter ecuménico" que Francisco imprime a su pontificado como un eje central, agregaron las fuentes.

Además, habrá un resumen radial los domingos realizado por Santiago Pont Lezica, director de FM Milenium.

Figueroa y Pont Lezica se reunieron con el papa Francisco en la residencia de Santa Marta en junio pasado y realizaron una entrevista al vocero papal Federico Lombardi en la que ratificó la necesidad de "ir a la fuente, a las palabras mismas del Papa y no generar polémicas" sobre lo que dice el Sumo Pontífice.

Una vez que se concrete la edición, la Argentina será el primer país del mundo que agregará contenidos propios al diario cuyo primer número se editó el 1 de julio de 1861 y en el que la periodista argentina Silvina Pérez dirige la edición semanal en español. El prestigioso periodista italiano Giovanni Maria Vian es el director general de todas las ediciones desde 2007.

Además de L'Osservatore Romano, dentro del nuevo dicasterio quedan integrados el Pontificio Consejo de las Comunicaciones Sociales, la Sala de Prensa, el Servicio Internet Vaticano, Radio Vaticana, el Centro Televisivo Vaticano, la Tipografía Vaticana, el Servicio Fotográfico y la Librería Editorial Vaticana. También forman parte del nuevo dicasterio el sitio institucional de la Santa Sede www.vatican.va, así como el servicio en Twitter del papa @pontifex y su cuenta en la red de fotos Instagram.

Ayer, el Papa Francisco aceptó la renuncia de Lombardi, sacerdote jesuita de 73 años, y designó como su nuevo vocero a partir del 1° de agosto al periodista estadounidense del Opus Dei Gregory Burke, quien estará al frente de la Sala de Prensa del Vaticano.

Burke, vicedirector de la Sala de Prensa desde febrero de 2016, fue corresponsal en Roma de la revista Time y de Fox News, y entre 2012 y comienzos de este año, fue consultor de la Secretaría de Estado. Además, el Pontífice nominó a la periodista española y ex corresponsal en Roma y Vaticano de radio Cope Paloma García Ovejero como vicedirectora de la Sala de Prensa y primera mujer en llegar a la cúspide de la comunicación de la Santa Sede.

Agencia Télam

martes, 12 de julio de 2016

Comunicado oficial en el que el Papa Francisco tergiversa la Instrucción General del Misal Romano para desautorizar públicamente al Prefecto de la Sagrada Congregación para el Culto Divino

En un comunicado oficial emitido ayer, 11 de julio, por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Papa Francisco acaba de echar mano de la Instrucción General del Misal Romano, tergiversándolo, para desautorizar públicamente a S. E. R. el Cardenal Robert Sarah, Prefecto de la Sagrada Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos.

El mismo día en que se ha aceptado la "renuncia" del P. Federico Lombardi como director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, nombrándose a Greg Burke -hasta ahora subdirector- y a Paloma García Ovejero, como director y subdirectora de la misma, respectivamente (puede verse a ambos junto al Papa Francisco en la foto que abre esta entrada, tomada justo ayer), dicha Oficina se ha estrenado emitiendo un Comunicado oficial por el cual, con el consabido lenguaje "diplomático" vaticano, el Papa Francisco desautoriza públicamente al máximo representante de la Santa Sede en materia litúrgica: el Prefecto de la Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que hasta el momento ocupa S. E. R. Robert S.R.E. Card. Sarah. Y en dicho comunicado, además, se recurre a una tergiversación manifiesta de la Instrucción General del Misal Romano, como detallo más abajo.

Dicho comunicado habla de la "malinterpretación" que el Cardenal Sarah hizo de las palabras del Papa Francisco, a raíz de lo expresado por el Cardenal el pasado martes 5 de julio -hace justo una semana-, durante la Conferencia de apertura de "Sacra Liturgia 2016" celebrada en Londres (Reino Unido), de lo que di cuenta en este mismo blog (puede verse aquí: El Prefecto de la Sagrada Congregación para el Culto Divino pide a todos los sacerdotes que empiecen a celebrar la Misa "ad Orientem" a partir del primer domingo de Adviento).

En la mencionada Conferencia, el Cardenal Sarah pidió que todos los sacerdotes comiencen a oficiar la Santa Misa mirando al Este (ad Orientem) a partir del primer domingo de Adviento de este año, que será el próximo 27 de noviembre. En su intervención, también dijo que el Papa Francisco le había pedido iniciar un estudio para la "reforma de la reforma" -término empleado por S. S. Benedicto XVI-, que es la adaptación de las reformas litúrgicas que siguieron al Concilio Vaticano II; afirmación impensable si realmente no se lo hubiera pedido el Papa Francisco.

Pues justo ayer, lunes 11 de julio, la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha hecho público el siguiente Comunicado, que he traducido al español -la cursiva y la negrita son mías-:

Comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, 11 de julio de 2016

"Es necesaria una aclaración a raíz de los reportajes de prensa que han circulado tras una conferencia pronunciada en Londres por el cardenal Sarah, prefecto de la Congregación para el Culto Divino, hace unos días. El cardenal Sarah siempre ha estado legítimamente preocupado por la dignidad de la celebración de la Misa, para expresar adecuadamente la actitud de respeto y adoración del misterio eucarístico. Algunas de sus expresiones, sin embargo, fueron malinterpretadas como si anunciaran nuevas instrucciones diferentes de las que están vigentes en las normas litúrgicas actuales y las palabras del Papa en relación con la celebración de la Misa de cara al pueblo y sobre la forma ordinaria de la Misa".

"Por lo tanto, es bueno recordar que la Institutio Generalis Missalis Romani (Institución General del Misal Romano), que contiene las normas relativas a la celebración de la Eucaristía siguen estando plenamente vigentes. El número 299 establece: "Altare extruatur un pariete seiunctum, ut et facile circumiri en eo celebratio cara al pueblo peragi possit, quod sit éxpedit Ubicumque possibile. Altare eum autem occupet médico suplente, ut Centrum Revera sentarse ad quod totius Congregationis fidelium convertatur attentio sponte" (Constrúyase el altar separado de la pared, de modo que se le pueda rodear fácilmente y la celebración se pueda realizar de cara al pueblo, lo cual conviene que sea posible en todas partes. El altar, sin embargo, ocupe el lugar que sea de verdad el centro hacia el que espontáneamente converja la atención de toda la asamblea de los fieles. Según la costumbre, sea fijo y dedicado)".

"Por su parte, el Papa Francisco, con motivo de su visita a la Congregación para el Culto Divino, ha mencionado específicamente que la forma "ordinaria" de celebración de la Misa es la prevista por el Misal promulgado por Pablo VI, mientras que la forma "extraordinaria", que fue permitida por el Papa Benedicto XVI para los fines y en la forma que se explica en el motu proprio Summorum Pontificum, no debe tomar el lugar de la "ordinaria".

"No hay, por lo tanto, ningunas nuevas directivas litúrgicas a partir del próximo Adviento como algunos han deducido equivocadamente de las palabras del cardenal Sarah, y es mejor evitar el uso de la expresión "reforma de la reforma" en referencia a la liturgia, ya que a veces ha sido una fuente de malentendidos. Esta fue la opinión expresa aprobada durante una audiencia reciente concedida por el Papa al cardenal prefecto de la Congregación para el Culto Divino".

[TRADUCCIÓN: CATHOLICVS]

Curiosamente, lo alegado para desautorizar al Cardenal Sarah es que la Instrucción del Misal Romano de Pablo VI pide que la celebración de la Misa se haga de cara al pueblo... siempre que sea posible. Sin embargo, no es eso lo que dice la mencionada Instrucción. Lo que dice, y así lo clarificó en su momento la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos (Prot. Nº 2036/00/L), firmado por el entonces Prefecto, S. E. R Jorge A. S.R.E. Card. Medina Estévez, es que dicho pasaje no dice que se oficie de cara al pueblo siempre que sea posible, sino que los altares nuevos se construyan exentos siempre que sea posible, y que no se excluye la celebración ad Orientem. Así dice la mencionada resolución -la cursiva y la negrita son mías-:

Prot. Nº 2036/00/L

Cuestión

Se ha preguntado a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos si el enunciado del nº 299 de la Institución General del Misal Romano constituye una norma según la cual, durante la liturgia eucarística, la posición del sacerdote versus absidem [hacia el ábside] haya de considerarse excluida.

La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, después de madura reflexión y a la luz de los precedentes litúrgicos, responde:

Negative et ad mentem (Negativo y según la mens)

La mens comprende diversos elementos que hay que tener en cuenta.

Antes de nada, se debe tener presente que la palabra expedit no constituye una forma obligatoria, sino una sugerencia que se refiere tanto a la construcción del altar seiunctum pariete (separado de la pared), como a la celebración cara al pueblo. La cláusula ubi possibile sit se refiere a diversos elementos, como por ejemplo, la topografía del lugar, la disponibilidad de espacio, la existencia de un altar precedente de valor artístico, la sensibilidad de la comunidad que participa en la celebración en la iglesia de que se trata, etc. Se resalta que la posición hacia la asamblea parece más conveniente en cuanto hace más fácil la comunicación (cf. Editorial de Notitiae 29 [1993] 245-249), aunque sin excluir la otra posibilidad.

[Puede leerse el original completo en italiano en la revista Communicationes, del Pontificio Consejo para la interpretación de los Textos Legislativos: Communicationes 32/2 (2000) pp. 171-173].

Además de lo anteriormente expuesto, hay que tener en cuenta que tanto la Instrucción General del Misal Romano (puede verse en los números 124, 138, 146, 154, 158, 185), como el propio Misal Romano de Pablo VI, establecen que la posición del sacerdote al oficiar la Santa Misa es ad Orientem o coram Deo, como se ve claramente en las rúbricas, que prescriben que el sacerdote "se vuelva hacia el pueblo" en determinados momentos -cuando se dirija a ellos y no a Dios en la plegaria común-, lo que sería absurdo si el sacerdote ya estuviera de cara a los fieles.

Por lo tanto, la desautorización pública del Cardenal Sarah por parte del Papa es totalmente gratuita, pues ni la citada Instrucción, ni el Misal de Pablo VI prescriben la obligatoriedad de celebrar la Misa de cara al pueblo. Si el único argumento para atacar la petición efectuada por el Cardenal Sarah de oficiar la Misa "ad Orientem", es que las normas relativas a la celebración de la Eucaristía, contenidas en la Institución General del Misal Romano, siguen estando plenamente vigentes, entonces el Cardenal Sarah ha hecho lo correcto: pedir a los sacerdotes que oficien la Misa como manda dicha Instrucción, es decir: ad Orientem.

Y, por si fuera poco, tan breve comunicado, además de desautorizar al Cardenal Sarah, también trata de hacerlo con S. S. Benedicto XVI, cuando dice que debe evitarse hablar de "reforma de la reforma", de la que el Papa emérito habló por primera vez hace muchos años y que ha seguido haciéndolo en numerosas ocasiones. A ésto se suma el intento de presentar el motu proprio Summorum Pontificum, que está plenamente vigente, como una concesión graciosa que "permite" la celebración de la Santa Misa Tridentina, cuando el propio documento pontificio dice explícitamente que ésta no fue jamás abrogada y que cualquier sacerdote puede oficiarla sin permiso alguno.

viernes, 24 de junio de 2016

¿Crónica de una destitución anunciada? S. E. Mons. Mario Olivieri, obispo de Albenga-Imperia y valedor de la Liturgia tradicional, retirado por decisión del Papa Francisco a partir de agosto

S. E. Mons. Mario Olivieri, obispo de Albenga-Imperia, ¿finalmente "misericordiado" por el Papa Francisco?

El pasado mes de abril de 2016, el Papa Francisco pidió a S. E. Mons. Mario Olivieri, obispo de Albenga-Imperia (Italia), conocido por su apoyo a la Liturgia tradicional, que "se quitara de en medio", según informó entonces Savona. Il secolo XIX, perteneciente al grupo La Stampa. Finalmente, otro medio de Savona (ver aquí) hizo pública ayer la destitución "jubilación" del obispo, que se hará efectiva el próximo mes de agosto, tras más de un cuarto de siglo al frente de la diócesis. Los motivos barajados por los medios italianos van desde un caso de pederastia habido en su diócesis -motivo aducido para remover a algunos obispos, pero no aplicado en otros casos flagrantes, para lo cual el Papa Francisco promulgó el pasado 4 de junio el motu proprio "Como una madre amorosa", publicado únicamente en italiano e inglés por la Santa Sede-, al "escándalo", aireado convenientemente por la prensa, del P. Angelo Chizzolini, párroco de la localidad de Arnasco, por haberse negado, supuestamente, a bendecir el cadáver de una mujer musulmana, Aicha Bellamoudden, fallecida en el derrumbe de un edificio en la ciudad de Savona.

Hay que recordar que hace tan sólo año y medio -el 10 de enero de 2015-, el Papa Francisco ya nombró un coadjutor para S. E. Mons. Mario Olivieri -el elegido fue Guglielmo Borghetti-, al que dio plenos poderes para que se hiciera cargo de la diócesis, pese a que el obispo diocesano no había renunciado, ni constaba que estuviera enfermo, ni había llegado a los 75 años, en que los obispos deben presentar la renuncia por edad. De hecho, Mons. Olivieri tan sólo tiene 72 años actualmente.

Cabe destacar que S. E. Mons. Mario Oliveri fue el primer obispo italiano en oficiar la Santa Misa en la Forma Extraordinaria del Rito Romano en su catedral, después de la entrada en vigor del motu proprio "Summorum Pontificum", de S. S. Benedicto PP. XVI, así como que el 1 de enero de 2012 se atrevió a reprender públicamente a los sacerdotes de su diócesis que eran reacios a poner en práctica dicho motu proprio. Asimismo, acogió en su diócesis a la nueva comunidad tradicional de Benedictinos de la Inmaculada de Villatalla, en cuyo monasterio ofició en varias ocasiones la Santa Misa Tridentina Pontifical (ver aquí y aquí), así como a los caídos en desgracia Franciscanos de la Inmaculada.

Recomiendo leer las dos entradas que enlazo a continuación, en las que fui anticipando esta "Crónica de una destitución anunciada". La primera la publiqué el 24 de octubre de 2014, y la segunda el 10 de enero de 2015:
En las fotografías que abren esta entrada, vemos a S. E. Mons. Mario Olivieri, obispo de Albenga-Imperia, durante su encuentro con el Papa Francisco el pasado 25 de abril -foto superior-, en una imagen retrospectiva -foto central-, y oficiando una multitudinaria Misa en la parroquia de Cristo Rey en Imperia (Italia), el pasado 1 de mayo de 2016 -imagen inferior-.

miércoles, 22 de junio de 2016

El Papa Francisco nuevamente contra el Catecismo de la Iglesia Católica y el Magisterio bimilenario: esta vez a cuenta de la pena de muerte

La agencia de noticias Notimex, hizo públicas ayer (ver aquí) unas palabras del Papa Francisco dirigidas al VI Congreso Mundial contra la Pena de Muerte que comenzó en Oslo (Noruega), las cuales contradicen el Magisterio de la Iglesia y el mismo Catecismo en lo que a esta materia se refiere:

"La pena de muerte es inadmisible, sin importar el delito": Papa

Ciudad del Vaticano, 21 Jun (Notimex).- El Papa Francisco advirtió hoy que la pena de muerte "es inadmisible", sin importar cuán grave haya sido el delito del condenado, porque no hace justicia a las víctimas sino que "fomenta la venganza".

El Papa se expresó en estos términos en un videomensaje grabado con motivo del VI Congreso Mundial contra la Pena de Muerte que inició este día en Oslo (Noruega) y es convocado por una alianza compuesta por unas 140 organizaciones del mundo.

"(La pena capital) es una ofensa a la inviolabilidad de la vida y a la dignidad de la persona humana que contradice el designio de Dios sobre el hombre y la sociedad y su justicia misericordiosa, e impide cumplir con cualquier finalidad justa de las penas", dijo.

"El mandamiento ‘no matarás' tiene valor absoluto y abarca tanto a los inocentes como a los culpables", agregó, hablando en español.

Aplaudió la creciente oposición global a la pena de muerte y precisó que "hacer justicia" no significa que se deba buscar el castigo por sí mismo, sino que las sentencias tengan como finalidad fundamental la reeducación del delincuente.

Pidió por una justicia penal que sea "abierta a la esperanza" porque "no hay pena válida" sin posibilidad de cambio. Insistió que una condena clausurada en sí misma, que no dé lugar a la reinserción, es "una tortura" y no una pena.

Animó a todos los hombres "de buena voluntad" comprometidos con un mundo libre de la pena de muerte y subrayó que el derecho inviolable a la vida, "don de Dios", pertenece también al criminal.

"Deseo hoy alentar a todos a trabajar no sólo por la abolición de la pena de muerte, sino también por la mejora de las condiciones de reclusión, para que respeten plenamente la dignidad humana de las personas privadas de libertad", estableció.


Puede comprobarse claramente cómo estas ideas personales del Papa Francisco -que no es la primera vez que hace públicas- contradicen, una vez más, el propio Catecismo de la Iglesia Católica (números 2265, 2266 y 2267), que recoge el Magisterio bimilenario de la misma:


2265 La legítima defensa puede ser no solamente un derecho, sino un deber grave, para el que es responsable de la vida de otro. La defensa del bien común exige colocar al agresor en la situación de no poder causar prejuicio. Por este motivo, los que tienen autoridad legítima tienen también el derecho de rechazar, incluso con el uso de las armas, a los agresores de la sociedad civil confiada a su responsabilidad.

2266 A la exigencia de la tutela del bien común corresponde el esfuerzo del Estado para contener la difusión dem comportamientos lesivos de los derechos humanos y las normas fundamentales de la convivencia civil. La legítima autoridad pública tiene el derecho y el deber de aplicar penas proporcionadas a la gravedad del delito. La pena tiene, ante todo, la finalidad de reparar el desorden introducido por la culpa. Cuando la pena es aceptada voluntariamente por el culpable, adquiere un valor de expiación. La pena finalmente, además de la defensa del orden público y la tutela de la seguridad de las personas, tiene una finalidad medicinal: en la medida de lo posible, debe contribuir a la enmienda del culpable.

2267 La enseñanza tradicional de la Iglesia no excluye, supuesta la plena comprobación de la identidad y de la responsabilidad del culpable, el recurso a la pena de muerte, si esta fuera el único camino posible para defender eficazmente del agresor injusto las vidas humanas.

Catecismo de la Iglesia Católica
, en la página web oficial de la Santa Sede.

sábado, 16 de abril de 2016

El "presunto" periodista responsable de escribir sobre Religión en el diario El País atribuye mi análisis de la Exhortación "Amoris laetitia" al sacerdote navarro P. José María Iraburu

Hoy tenía previsto publicar la quinta parte de mi análisis sobre la Exhortación Apostólica "Amoris laetitia" del Papa Francisco, pero un comentarista me ha avisado de un hecho que me ha dejado totalmente perplejo: un presunto periodista de El País llamado Juan González B. -a quien vemos a la derecha en la imagen que abre esta entrada, junto a Mario Javier Sabán, fundador de la asociación "Tarbut Sefarad", dedicada a la divulgación de la cultura judía en España-, y digo "presunto" porque no tengo constancia de que realmente lo sea, y que a raíz de este asunto he sabido que fue senador electo y diputado socialista por Cantabria (sí, sí, del PSOE, ¡cómo no!), ha atribuido la autoría de mi análisis del documento papal al P. José María Iraburu, conocido teólogo y sacerdote navarro al cual simplemente cito, en tercera persona, en la primera parte de mi análisis. No salgo de mi asombro ante el hecho de que tengan en plantilla, nada menos que en El País, a alguien que ni siquiera sabe leer. Porque leer, lo mismo que escribir, no se limita sólo a juntar palabras, sino que, en este caso, implica la comprensión de lo que se lee. Es lo que se conoce como "lectura comprensiva". Y si sabe leer, y a pesar de ello escribe lo que escribe, es, simplemente, un manipulador. Lo cual no me sorprende en absoluto, habida cuenta del medio en el que vierte su fobia anticatólica, acorde con la línea editorial, por más que la camufle entre loas al actual Pontífice.

Como cualquiera puede apreciar si lee en su totalidad la primera parte de mi análisis -no digamos si lee las entradas posteriores dedicadas al mismo tema-, la única vinculación que puede establecerse entre el P. Iraburu y mi artículo es que he citado, en una parte muy concreta del mismo, algo que sí escribió él, aunque la cita ni siquiera es literal, en cuyo caso habría aparecido entrecomillada, como cualquiera, y más si es periodista, debería saber. Concretamente, me refiero al apartado "La anticoncepción acaba imponiéndose en la mayoría de los matrimonios católicos", que aparece en su artículo (346) Sínodo 2015. Relatio final 62-63: la anticoncepción sigue (I). A pesar de no haber puesto un enlace directo a su artículo, cualquiera puede darse cuenta de que difícilmente podría ser autor de mi análisis la misma persona a la que cito en tercera persona en una parte mínima del mismo.

Ni que decir tiene que, que yo esté de acuerdo con el P. Iraburu en aquello escrito por él que simplemente he citado en mi análisis, no significa que el P. Iraburu sea responsable, ni se identifique -ni en todo, ni en parte-, con lo escrito por mí aquí.

Tras leer el libelo del tal Juan González B. en El País, y en concreto en el apartado "Iglesia Católica", que a su vez forma parte del apartado "Política", como puede comprobarse en la dirección de la página web -esa es la idea que tienen de la Religión los de El País-, uno sólo puede llegar a una conclusión: quien se encarga de escribir sobre la Iglesia en dicho diario -tradicionalmente anticatólico, como todo el mundo sabe-, no tiene ni idea del tema, o bien manipula a sabiendas. Puede comprobarse al principio de su escrito, donde dice, literalmente: "Pocas veces un sumo pontífice había sido tan cuestionado por un texto que, en realidad, no cambia doctrina alguna". ¡Naturalmente que no la cambia! Un Papa no puede cambiar ninguna doctrina. Si se dedica a escribir sobre el catolicismo, debería informarse primero, en vez de hacer el ridículo con simplezas de ese cariz. Ni al P. Iraburu, ni a mí, nos habrá leído jamás que el Papa Francisco, ni ningún otro Papa, haya cambiado doctrina alguna. Es una invención de este presunto periodista del "desinformante" El País -en lo que a religión católica se refiere-.

Aprovecho estas líneas para aclarar a El País, así como al autor del mencionado libelo, que la Exhortación objeto de análisis no es, de ninguna manera, un documento doctrinal. En cualquier caso, pueden abandonar toda esperanza de que este Papa, o cualquier otro en el futuro, vaya a cambiar la irreformable Doctrina de la Iglesia, porque el Sumo Pontífice, sea quien sea y tenga las ideas personales que tenga, carece de tal potestad. Que se lean mi análisis completo -que voy publicando por partes y aún no ha concluido-, en vez de ser tan sectarios y catalogar de "rigorismo doctrinal", sin más, lo escrito por mí. Más propiamente puede afirmarse, sin temor a equivocarse, que el "rigorismo doctrinal" -marxista, masónico o de cualquier otra índole- es el suyo, hecho que se aprecia más claramente, si cabe, en la forma tan ruin y sectaria de concluir ese presunto artículo.

Dejo constancia de la aclaración escrita por el propio P. Iraburu en su blog "Reforma o apostasía", que puede leerse aquí, y que a continuación transcribo literalmente:


(372) Bedoya atribuye a Iraburu en EL PAIS un texto que no ha escrito

José María Iraburu, el 15.04.16 a las 6:03 PM

-¿Y quién es Bedoya?

-Es un periodista que escribe en EL PAÍS, sobre todo de temas religiosos

Ayer me avisó un amigo que en EL PAÍS había leído un artículo de Juan G. Bedoya en el que describía y analizaba «la agria polémica» que la Exhortación apostólica post-sinodal del papa Francisco había desatado en el seno de la Iglesia Católica. Al final de su artículo me dedicaba tres párrafos, y en los dos primeros me atribuía un texto de 19 líneas, como un ejemplo –único, no citaba más– que servía de muestra del odioso «rigorismo doctrinal» que según él está resistiendo al Papa en sus enseñanzas y orientaciones.

El fuerte ataque de Bedoya iba directamente contra mi pobre persona, aunque indirectamente contra InfoCatólica. Pero tenía un punto débil: su arma no logró disparar una bala, sino solamente, tup, un corchito. El texto que citaba no era mío. Estaba literalmente copiado del blog CATHOLICVS.

Esta mañana he enviado un burofax al servicio jurídico de EL PAÍS, reclamándoles una rectificación. Los lectores de InfoCatólica, al menos los más asiduos, harán bien en leerlo. Así acabarán de enterarse del asunto, y estarán mejor armados para defendernos del Enemigo.

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Sr. Director de EL PAÍS

Madrid

Vi ayer en la edición digital del Diario de su digna dirección un artículo de Juan G. Bedoya titulado «Los obispos deben “armonizar” sus posiciones para cumplir la aperturista carta del Papa sobre la familia - La exhortación “Amoris laetitia” desata un agrio debate en el seno de la Iglesia católica» (14 abr 2016 - 20:08)

http://politica.elpais.com/politica/2016/04/14/actualidad/1460651399_168902.html

En él me atribuye Bedoya un texto entrecomillado del que yo no soy autor:

«Lo dice sin tapujos el teólogo José María Iraburu Larreta. “Comenzaré por la Introducción de esta exhortación, que ya es, en sí misma, un despropósito. […] …contradiciendo al mismo Evangelio y el Magisterio bimilenario de la Iglesia”, concluye Iraburu».

Ninguna de las 19 líneas de esos dos párrafos citados han sido escritas por mí.

He buscado por internet ese texto y lo he hallado en el blog CATHOLICVS, que no sé a quien pertenece. El post se titula «Análisis de la Exhortación Apostólica post-sinodal “Amoris laetitia”, del Papa Francisco (Parte I)». De allí está copiado por Bedoya literalmente.

http://catholicvs.blogspot.com.es/2016/04/analisis-de-la-exhortacion-apostolica.html

Esta falsa atribución, en la que Bedoya, sirviéndose de un texto que me es totalmente ajeno, me pone falsamente como un ejemplo del «rigorismo doctrinal» contrario a las enseñanzas y orientaciones del Papa Francisco, es altamente perjudicial tanto para mí como para InfoCatólica, portal-web del que soy editor. Por eso le ruego que se publique en su Diario la rectificación necesaria en las condiciones que la Ley exige.

Un cordial saludo

Fdo.: José María Iraburu Larreta

Villava, Navarra 15 abril 2016

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Si hubiera en este lamentable asunto nuevos hechos de importancia, los publicaré como anexos de este mismo artículo.

José María Iraburu, sacerdote

Post-post.- Al leer todo esto, habrá alguno que menee la cabeza y diga «Sin comentarios». Pues eso: dejo cerrada la Sala de Comentarios.