San Lucas describe el prodigioso suceso, y el estupor que produjo en la población cosmopolita de Jerusalén (Epíst.)
En la preciosa Secuencia invocamos al Espíritu Santo, que es todo el bien y riqueza del alma justa. Jesús promete a los Apóstoles el Divino Consolador, que permanecerá en la Iglesia para siempre (Evang.).
OREMVS
DEVS (QVI HODIERNA DIE) CORDA FIDELIVM SANCTI SPIRITVS ILLVSTRATIONE DOCVISTI DA NOBIS IN EODEM SPIRITV RECTA SAPERE ET DE EIVS SEMPER CONSOLATIONE GAVDERE PER DOMINVM... IN VNITATE EIVSDEM.
ALLELVIA ALLELVIA. Ps. 103,30. V. EMMITE SPIRITVM TVVM ET CREABVNTVR ET RENOVABIS FACIEM TERRAE. ALLELVIA (Hic genuflectitur). V. VENI SANCTE SPIRITVS REPLE TVORVM CORDA FIDELIVM ET TVI AMORIS IN EIS IGNEM ACCENDE.Oremos
¡Oh Dios!, que (en este día) ilustraste los corazones de los fieles con la luz del Espíritu Santo; haz que, guiados por el mismo Espíritu, sintamos rectamente, y gocemos siempre de su consuelo. Por N.S.J.C. ... en unidad del mismo.
Aleluya, aleluya. - Envía tu Espíritu y serán creados, y renovarás la faz de la tierra. - Aleluya (Genuflexión). V. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos el fuego de tu amor.



































































