lunes, 7 de marzo de 2011

La Santa Misa en el Arte (XIV)

"La Misa de San Juan de la Cruz". Óleo sobre tela, pintado por José Joaquín Magón en el siglo XVIII. Se encuentra en la capilla de San Juan de Dios, en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen (Puebla, Méjico).

domingo, 6 de marzo de 2011

Dificultades de la Santa Misa según la Forma Extraordinaria en la Archidiócesis de Madrid

La web Una Voce Málaga se hace eco de una entrada en el blog "La cigüeña de la torre", titulado "Obstáculos en Madrid a la misa tradicional", en la que se explica cómo en la Archidiócesis de Madrid no se facilita la aplicación del Motu Proprio "Summorum Pontificum" y la celebración de la Santa Misa según la Forma Extraordinaria.

Cabe recordar que Antonio María S. R. E. Card. Rouco Varela, actual Arzobispo de Madrid y Presidente de la Conferencia Episcopal Española, se crió y fue formado como sacerdote en ese Rito -el único existente entonces-, y durante más de diez años sólo ofició la Santa Misa según el misal de San Pío V (fue ordenado sacerdote en 1959). No se entendería que le pusiera obstáculos -o permitiera que alguien en su Archidiócesis se los pusiera-, y menos después del Motu Proprio "
Ecclesia Dei adflicta", del Venerable Papa Juan Pablo II, y sobre todo del Motu Proprio "Summorum Pontificum", de S.S. Benedicto XVI.

Esperemos y recemos para que la próxima instrucción o aclaración sobre el Motu Proprio "Summorum Pontificum" favorezca la plena aplicación del mismo, como es deseo de S.S. Benedicto XVI al haberlo promulgado, y que la sensibilidad de nuestros pastores siga la línea del Santo Padre.

En la imagen que abre esta entrada podemos ver la ordenación sacerdotal del futuro Cardenal Arzobispo de Madrid: S. E. R. el Obispo de Salamanca, Dr. Fray Francisco Barbado Viejo, O.P., impone las manos al nuevo presbítero, Antonio María Rouco Varela, por el Rito Romano tradicional. En la fotografía de abajo, se le ve junto a sus padres, tras la ceremonia.

jueves, 3 de marzo de 2011

La Santa Misa en el Arte (XIII)

Decimotercera entrega de "La Santa Misa en el Arte". En esta ocasión, se trata de un cuadro realizado por el pintor gaditano Joaquín Manuel Fernández Cruzado, titulado "Misa solemne en una iglesia andaluza". Esta pintura al óleo sobre lienzo está fechada en 1840, y se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Bilbao.

miércoles, 2 de marzo de 2011

La cadena española de televisión Antena 3 estrena marzo con un nuevo libelo anticatólico: La mujer Papa

Para estrenar el mes de marzo de 2011, la cadena de televisión Antena 3 ha estrenado el panfleto "La mujer Papa", una miniserie basada en la novela "La Papisa", de la escritora Donna Woolfolk Cross, que a su vez está basada en la leyenda de la "Papisa Juana".

De nuevo, una cadena española de televisión se apunta al carro del anticatolicismo. No sé si creen que eso "vende". Aunque, seguramente, eso no les importe demasiado: la audiencia se lo va a tragar de todas maneras, sin rechistar.

Lo malo, es que venden como cierto algo que se sabe que es falso. Pero el público, especialmente el más joven, es cada vez más ignorante en lo que a Historia y Religión se refiere (especialmente en todo lo referido a la Iglesia Católica) y por tanto más manipulable. De eso se trata precisamente: cuanto más se desconozca la Historia, más fácilmente se puede manipular y hacer creer una mentira a las personas a las que previamente se ha sumido en la ignorancia.

En los últimos años, en España (laboratorio mundial de ingeniería social) no se ha dado puntada sin hilo: primero se des-educa a los niños y jóvenes a través de los planes de enseñanza (que establece el gobierno, tanto para los colegios públicos, como para los concertados o privados) y posteriormente se les adoctrina desde la televisión (hay buenos ejemplos de ello en TVE, donde llevan los últimos años dando la tabarra con esa visión tan peculiar y sesgada de la segunda república española, a través de series como "Amor en tiempos revueltos" o "14 de abril: La República") o el cine (como es el caso del libelo anticristiano "Ágora", del director oficial del actual régimen), con un objetivo claro: descristianizar la sociedad. Sin prisa, pero sin pausa.

Contra la mentira, nada mejor que la Verdad. Y, en este caso, nada mejor que dar a conocer la verdad sobre esta leyenda medieval que ha sido empleada contra la Iglesia Católica de diversos modos, a pesar de estar rebatida hace tiempo. Ahora sería un buen momento para repetir lo dicho por Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana y Borrás: "Aquellos que no recuerdan el pasado, están condenados a repetirlo". Si la gente conociese la leyenda de la Papisa Juana, y sobre todo, el hecho de que no se sostiene, no habría necesidad de volver a refutarla.

Aquí está la historia, para quien la desconozca o para quien desee recordarla:

La leyenda sobre un Papa mujer, que más tarde llevó el nombre de Johanna (Juana), apareció por primera vez a mediados del siglo XIII.

VARIACIONES DE LA LEYENDA

Primera versión: Jean de Mailly. El primero que parece haber tenido conocimiento
de la leyenda fue el cronista dominico Jean de Mailly (Archiv der Gesellschaft fur altere deutsche Geschichte, xii, 17 sq., 469 sq.) de quien otro dominico, Etienne de Bourbon (1261), adoptó la historia y la incluyó en su trabajo sobre los "Siete dones del Espíritu Santo".

En dicho relato, la supuesta papisa se ubica alrededor del año 1100 y aun no se le pone nombre. La narración dice que una mujer muy talentosa, vestida como un hombre llegó a ser notario de la Curia, después cardenal y finalmente Papa; que un día esta persona salió a montar y en esta ocasión dio a luz un hijo; que entonces fue atada a la parte posterior de un caballo, arrastrada alrededor de la ciudad, apedreada por la gente hasta morir y enterrada en el sitio mismo donde falleció; y que ahí fue puesta una inscripción que decía lo siguiente: "Petre pater patrum papissae prodito partum". Durante su mandato, añade la historia, fueron introducidas las témporas, que por eso eran llamadas los "ayunos de la papisa".

Segunda versión: Martín de Troppau. Una versión diferente aparece en la tercera reseña de la crónica de Martin de Troppau (Martinus Polonus), insertada posiblemente por el autor y no por un transcriptor posterior. A través de este muy popular trabajo, la historia llegó a ser mejor conocida en la siguiente forma: Después de León IV (847-855) el inglés John de Mainz (Johannes Anglicus, natione Moguntinus) ocupó la silla papal dos años, siete meses y cuatro días. Él era, supuestamente, una mujer. En su juventud fue llevada a Atenas con ropas de hombre por su amante y allí fue tal su avance en el aprendizaje que nadie la igualaba. Llegó a Roma, donde enseñó ciencias y atrajo así la atención de intelectuales. Gozó del mayor respeto por su conducta y erudición y finalmente fue seleccionada como Papa, pero, quedando embarazada de uno de sus asistentes de confianza, dio a luz un niño durante una procesión desde San Pedro a Letrán, en algún lugar entre el Coliseo y San Clemente. Ahí murió casi de inmediato y se dice que fue enterrada en el mismo sitio. En sus procesiones, los papas siempre evitaban este camino; muchas personas creían que los papas hacían esto por su animadversión a esa desgracia.

Aquí aparece por primera vez el nombre de Johanna (Juana) como el de la supuesta papisa. Martín de Troppau había vivido en la Curia como capellán y penitenciario del Papa (murió en 1278), razón por la cual su historia papal fue ampliamente leída y a través de él la leyenda obtuvo aceptación general. Un manuscrito de su crónica relata de una manera diferente el destino de la supuesta papisa: tras de su alumbramiento Juana fue inmediatamente destituida e hizo penitencia por muchos años. Su hijo, se añade, llegó a ser Obispo de Ostia y la tuvo enterrada ahí después de su muerte.

Versiones posteriores. Crónicas posteriores hasta daban el nombre que llevaba de niña; algunas le llaman Agnes, otras Gilberta. Se encuentran más variaciones en los trabajos de diferentes cronistas, por ejemplo en la "Crónica Universal de Metz", escrita alrededor de 1250 y en ediciones subsecuentes de la "Mirabilia Urbis Romae" del siglo XII (?).

Conforme a ésta última, en una visión le fue dado a escoger a la papisa entre la desgracia temporal y el castigo eterno; ella eligió lo primero y murió durante el parto en la calle.

VALORACIONES TEMPRANAS DE LA LEYENDA

Aceptación crédula. En los siglos XIV y XV esta papisa era ya considerada como un personaje histórico, de cuya existencia nadie dudaba. Tenía su lugar entre los bustos de la Catedral de Siena. Bajo Clemente VIII, y a petición suya, fue transformada en el Papa Zacarías. El hereje Jan Hus, en la defensa de su falsa doctrina antes del Concilio de Constanza, hizo referencia a la papisa y nadie cuestionó el hecho de su existencia. Sin embargo la papisa no se encuentra en el "Liber Pontificalis" ni entre los retratos de los papas de San Pablo extramuros en Roma.

Valoración crítica. Esta supuesta papisa es por completo un invento de la imaginación. En el siglo XV, tras el despertar del criticismo histórico, algunos estudiosos como Aeneas Silvius (Espist., I, 30) y Platina (Vitae Pontificum, No. 106) encontraron que la historia no tenía sustento. Desde el siglo XVI historiadores católicos empezaron a negar la existencia de la papisa, ejemplos de ello fueron Onofrio Panvinio (Vitae Pontificum, Venecia, 1557), (Vitae Pontificum, Venice, 1557), Aventinus (Annales Boiorum, lib. IV), Baronius (Annales ad a. 879, n. 5) y otros.

Valoración protestante. También algunos protestantes, como Blondel ("Joanna Papissa", 1657) y Leibniz ("Flores sparsae in tumulum papissae" in "Bibliotheca Historica", Göttingen, 1758, 267 sq.) admitieron que la papisa jamás existió. Sin embargo, numerosos protestantes hicieron uso del mito en sus ataques al papado. Todavía en el siglo XIX, cuando lo insostenible de la leyenda fue reconocido por historiadores serios, algunos protestantes (e.g. Kist, 1843; Suden, 1831; y Andrea, 1886) intentaron, con un espíritu anti-romano, probar la existencia de la papisa. Incluso Hase ("Kirchengesch.", II, 2nd ed., Leipzig, 1895, 81) no pudo reprimir escribir una nota llena de rencor y carente en absoluto de valor histórico sobre este tema.

PRUEBAS DE SU CARÁCTER MÍTICO

Las pruebas principales del carácter enteramente mítico de la papisa son:

1. Ninguna fuente histórica contemporánea entre las historias de los papas tiene conocimiento de ella; tampoco se hace mención de ella hasta la mitad del siglo XIII. Resulta increíble que la aparición de una "papisa", si hubiera sido un hecho histórico, no hubiera sido notada por ninguno de los numerosos historiadores de entre los siglos X y XIII.

2. En la historia de los papas no hay lugar en donde encaje esta figura legendaria. Entre León IV y Benedicto III, donde Martinus Polonus la coloca, no es posible insertarla porque León IV falleció el 17 de julio del año 855 e inmediatamente después de su muerte Benedicto III fue elegido por el clero y por el pueblo de Roma; solo que a causa del advenimiento de un antipapa en la persona del cardenal depuesto Anastasius, Benedicto III fue consagrado hasta el 29 de septiembre. Existen monedas con las imágenes de Benedicto III y del emperador Lotario I, quien murió el 28 de septiembre del año 855; por lo tanto, Benedicto III debió haber sido reconocido como Papa antes de esta fecha; el 7 de octubre del año 855, Benedicto III emitió una carta para el monasterio de Corbie. Hinemar, arzobispo de Reims, informó a Nicolás I de que un mensajero que había enviado a León IV se enteró de la muerte de este Papa y por lo tanto dirigió su petición a Benedicto III, quien la resolvió (Hinemar, ep. xl in P.L., CXXXVI, 85). Todas esos testigos prueban que las fechas dadas en las vidas de León IV y Benedicto III eran correctas y que no hubo interrupción de la línea de sucesión entre estos dos papas, de modo que en este lugar no hay espacio para la supuesta papisa.

3. Más adelante es aún menos probable que una papisa pudiera insertarse en la lista de papas cercanos al año 1100, entre Víctor III (1087) y Urbano II (1088-1099) o Pascual II (1099-1110) como se sugiere en la crónica de Jean de Mailly.

ORIGEN DE LA LEYENDA

Esta leyenda de una papisa romana parece haber tenido una contraparte previa en Constantinopla. En efecto, en su carta a Miguel Caerularius (1053), León IX dice que él no creería lo que había oído, refiriéndose a que la Iglesia de Constantinopla ya había visto eunucos, de hecho una mujer, en su silla episcopal (Mansi "Concil.", XIX, 635 sq.).

Respecto al origen en sí de la leyenda de la Papisa Juana, se han establecido diferentes hipótesis.

Bellarmine (De Romano Pontifice, III, 24) cree que la historia fue llevada desde Constantinopla a Roma.

Baronius (Annales ad a., 879, n. 5) conjetura que la muy criticada debilidad afeminada del Papa Juan VIII (872-882) en su trato con los griegos pudo dar lugar a la historia. Mai ha mostrado (Nova Collectio Patr., I, Proleg., xlvii) que Proteo de Constantinopla (De Spir. Sanct. Myst., lxxxix) en tres ocasiones se refiere enfáticamente a este Papa como "el viril", como quitándole el estigma de afeminado.

Otros historiadores apuntan a la degradación del papado en el siglo X, cuando además tantos papas llevaron el nombre de Juan; parecía por lo tanto un nombre ideal para la legendaria papisa.. De este modo Aventinus ve en la historia una sátira a Juan IX; Blondel, una sátira a Juan XI; Panvinio (notae ad Platinam, De vitis Rom. Pont.) la aplica a Juan XII, mientras que Leander (Kirkengesch., II, 200) la entiende como aplicable en general a la venenosa influencia femenina que durante el siglo X hubo sobre el papado.

Otros investigadores se esforzaron por encontrar en varios acontecimientos y reportes una base definitiva para el origen de la leyenda. Leo Allantius (Diss. Fab. de Joanna Papissa) la relacionó con la falsa profetisa Theota, condenada en el Sínodo de Mainz (847); Leibniz revivió la historia de un supuesto obispo Johannes Anglicus que llegó a Roma y ahí fue reconocido como mujer. La leyenda también fue relacionada con los Pseudodecretos Isidorianos, por estudiosos como Karl Blascus ("Diatribe de Joanna Papissa", Naples, 1779) y Gfrörer (Kirchengesch., iii, 978).

La explicación de Döllinger ha encontrado en general mayor aprobación ("Papstfabeln", Munich, 1863, 7-45). Él reconoce que la leyenda de la Papisa Juana es un vestigio de alguna tradición del folklore romano ligada originalmente con ciertos monumentos antiguos y costumbres peculiares. Una antigua estatua descubierta en tiempos de Sixto V en una calle cercana al Coliseo, la cuál muestra una figura con un niño, fue considerada por el pueblo como la representación de la papisa. En la misma calle fue descubierto un monumento con una inscripción, al final de la cuál aparece la bien conocida fórmula P.P.P. (proprie pecuniâ posuit) junto con un nombre con prefijo que dice: Pap. (?Papirius) pater patrum. Esto pudo fácilmente haber dado origen a la inscripción mencionada por Jean de Mailly (ver arriba). También se observaba que el papa en procesión solemne no transitaba por esta calle (quizás porque era muy angosta). Más adelante se destacó con ocasión de la inauguración formal de la Basílica de Letrán que el recién electo Papa siempre estuvo sentado en una silla de mármol. Esta silla era un antiguo mueble de baño de los que había tantos en Roma.; el Papa la usó realmente para descansar. Pero la imaginación popular llevó a pensar que así se probaba el sexo del Papa, con el fin de evitar que, de ahí en adelante, una mujer alcanzara el Trono de San Pedro.

Explicaciones equivocadas -como las que con frecuencia fueron inventadas en la Edad Media ligadas con monumentos antiguos- y la imaginación popular fueron las originalmente responsables del mito de "La Papisa Juana" que cronistas acríticos, desde mediados del siglo XIII, dignificaron al consignarlo en sus páginas.


Por J.P. KIRSCH; en Enciclopedia Católica

lunes, 28 de febrero de 2011

La Santa Misa en el Arte (XII)

Obra del taller del Maestro de la Vida de la Virgen, titulado "La Misa de San Humberto". Panel de la derecha. Probablemente pintado entre 1480-1485. Se encuentra en la National Gallery, en Londres (Reino Unido).

sábado, 26 de febrero de 2011

El Venerable Papa Juan Pablo II celebrando ad Orientem (o "versus Deum") I Parte


Nada tendría de raro ver imágenes de un Papa oficiando "ad Orientem" (hacia el Este) o "versus Deum" (hacia Dios), como ocurría en la Santa Misa según la Forma Extraordinaria del Rito Romano cuando ésta no era "extraordinaria", sino la Forma Ordinaria de celebración.

El hecho adquiere más interés cuando el Papa en cuestión es el Venerable Papa Juan Pablo II, que será beatificado dentro de dos meses. Más aún, si tenemos en cuenta que esta imagen fue tomada en 1971. Es decir, dos años después de la reforma litúrgica de SS. Pablo PP. VI, que se produjo en 1969 (1) y que, entre otras cosas, establecía la orientación del oficiante "versus Populum" (de cara al pueblo), a diferencia de lo que había venido sucediendo hasta entonces en la Iglesia.

Esta imagen del entonces Cardenal Karol Józef Wojtyła (fue creado cardenal el 29 de mayo de 1967, después de cinco años como Arzobispo de Cracovia), nos muestra un momento de la celebración del sacramento del Matrimonio en la iglesia de San José, en Toruń (Cuyavia-Pomerania, Polonia). Es de notar la utilización de la casulla romana o "de guitarra".

(1) La Instrucción "Inter Œcumenici", de SS. Pablo PP. VI, de 7 de marzo de 1965, disponía la orientación "versus Populum" (de cara al pueblo) en la celebración de la Santa Misa. Esto se empezó a llevar a cabo de forma práctica a partir de la Constitución Apostólica "Missale Romanum", de 3 de abril de 1969, que establecía la entrada en vigor del "Novus Ordo Missæ" el primer domingo de Adviento de ese año, siendo publicado el Nuevo Ordinario de la Misa al año siguiente.

jueves, 24 de febrero de 2011

La Santa Misa en el Arte (XI)

Pietro Ligari pintó en 1720 esta "Misa de San Gregorio Magno" (Messa di San Gregorio Magno), que se encuentra en la Colegiata de los Santos Gervasio y Protasio, en Sondrio (Italia).

miércoles, 23 de febrero de 2011

La Unión Europea se ha negado a condenar explícitamente la violencia y persecución contra los cristianos


Siento decir que, una vez más, la Unión Europea ha demostrado que es totalmente cristianófoba: ni reconoce las raíces cristianas de Europa (a pesar de lo cual no puede borrar la Historia), ni hace mención alguna al Cristianismo en el Tratado de la UE -impuesto en Lisboa de forma antidemocrática-, ni condena explícitamente la violencia y persecución contra los cristianos -anteayer, finalmente, aprobó una resolución en la que sólo condenaba la intolerancia religiosa, en general-.

Por si fuera poco, tanto en el perfil de Facebook de la "Agencia Europea para los Derechos Humanos", como en el de la "Presidencia Húngara de la UE" -que es el mandato actualmente vigente-, censuraron cualquier mensaje que pidiera una condena de la Unión Europea contra la violencia y persecución contra los cristianos. Directamente borraron todos esos mensajes, e incluso se eliminó de la página a las personas que los habían escrito.

A pesar de lo que afirma la web Hazteoír, promotora de la petición de condena a la Unión Europea, dicha iniciativa ha sido un fracaso. Llama la atención que titulen de "éxito" (ver aquí) esta iniciativa, en un artículo en el que dan cuenta de las conclusiones que ha adoptado el Consejo de ministros de Exteriores de la UE, reunido para tratar esta cuestión. De igual forma, llama la atención que se adjunte al final un documento titulado "Informe sobre la intolerancia y discriminación de cristianos en Europa. 2005 - 2010", que NO es la resolución que la Comisión de la UE adoptó ayer, 21 de febrero de 2011.

En las conclusiones, cargadas de ambigüedad, de la resolución de ayer, la Comisión ha echo oídos sordos a la petición de condenar de forma explícita la persecución contra los cristianos, que, con diferencia, es el colectivo que más padece persecución en el mundo (especialmente en los países asiáticos y árabes). De nuevo, en la redacción de las conclusiones del texto se han tratado de obviar los términos "cristianos" o "Cristianismo", diluyendo la condena expresa de la persecución contra los cristianos, con "la condena contra otras comunidades religiosas".

La Comisión, sin embargo, sí ha tenido tiempo para hacer un alegato a favor del sincretismo religioso, la libertad y la fraternidad, eludiendo, en cambio, mencionar a instituciones europeas católicas o de diálogo interreligioso auspiciado por organizaciones cristianas.

Por último, el texto aprovecha para poner en la picota a la Religión -en general-, so pretexto de impedir que sea un instrumento de división, y alimentadora del extremismo y la violencia. Además, termina de forma significativa: "La Unión Europea y sus Estados miembros seguirán apoyando iniciativas en el campo del diálogo intercultural e interreligioso en un espíritu de apertura, y de comprensión mutua, incluidas las iniciativas que emanan de la Alianza de la civilización de las Naciones Unidas, la UNESCO y la Fundación Anna Lindh". "El Consejo invita a la máxima autoridad europea en esta materia, Catherine Ashton, a tomar medidas para que los informes y propuestas concretas fortalezcan aún más la acción de equidad de la UE".

El laicismo anticristiano, históricamente propiciado y difundido por la Masonería -secta condenada por la Iglesia (1)
-, y llevado a la práctica por los líderes políticos mundiales pertenecientes a dicha secta, así como por los organismos internacionales auspiciados por la misma, ha llegado a unos extremos de cinismo y sectarismo -inconcebibles hace no tanto tiempo- tan increíbles, que al final va a provocar una auténtica catástrofe: sólo hay que ver el aumento de los sacrilegios cometidos en nuestros templos, o los atentados y asesinatos de sacerdotes, religiosos y seglares católicos.

(1) La Masonería ha sido condenada en numerosos documentos de la Iglesia:
  1. Clemente XII: In Eminenti, Encíclica, 24 de abril de 1738.
  2. Benedicto XIV: Providas, 18 de mayo de 1751.
  3. Pío VII: Ecclesiam a Jesu Christo, 13 de septiembre de 1821.
  4. León XII: Quo Graviora, 13 de marzo de 1825.
  5. Pío VIII: Traditi Humilitati, Encíclica, 24 de mayo de 1829.
  6. Gregorio XVI: Mirari Vos, Encíclica, 15 de agosto de 1832.
  7. Pío IX: Qui Pluribus, Encíclica. 9 de noviembre de 1846.
  8. León XIII: Humanum Genus, Encíclica 20 de abril de 1884.
  9. León XIII: Dall'Alto Dell'Opostolico, Seggio, Encíclica.
  10. León XIII: Inimica Vos, Encíclica 8 de diciembre de 1892.
  11. León XIII: Custodi Di Quella Fede, Encíclica, 8 de diciembre de 1892.
  12. Código de Derecho Canónico, de 1917 (Codex Iuris Canonici o C.I.C., que es la Ley oficial de la Iglesia, promulgado por SS. Benedicto PP. XV).
  13. Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe: Clarificación sobre el estado de los católicos que se asocian a la Masonería, 17 de febrero de 1981.
  14. Código de Derecho Canónico actual, de 1983 (promulgado por el Venerable Juan Pablo II) condena a "Quien se inscribe en una asociación que maquina contra la Iglesia" (condena más genérica que la del C.I.C. de 1917).
  15. Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe: Declaración sobre las Asociaciones Masónicas, Quaesitum Est, 26 de noviembre de 1983 (aclara el C.I.C. de 1983, condenando explícitamente a la Masonería).

martes, 22 de febrero de 2011

Al menos 65 muertos en un terremoto en Christchurch (Nueva Zelanda). Catedral donde se celebraba la Forma Extraordinaria muy dañada.

Hoy, martes 22 de febrero de 2011, un fuerte terremoto ha causado al menos 65 muertos en la segunda ciudad más poblada de Nueva Zelanda.

El temblor, de 6,3 grados de magnitud en la escala de Richter, ha golpeado Christchurch, la segunda ciudad más poblada de Nueva Zelanda (viven en ella unas 400.000 personas), y ha causado al menos 65 muertos, según el Gobierno. El balance puede crecer, ya que decenas de personas están atrapadas (según el alcalde de la ciudad, unas 200 personas). Es el segundo gran seísmo que se produce en la zona en cinco meses. El temblor se ha producido a 5 kilómetros del centro de la ciudad y a 4 kilómetros de profundidad.

Una de las estructuras más dañadas por el terremoto ha sido la catedral católica del Santísimo Sacramento, en la cual, desde hace tres años, puede asistirse diariamente a la Santa Misa según la Forma Extraordinaria del Rito Romano. Bajo estas líneas, podemos ver una fotografía del Rvdo. P. John Rizzo, FSSP, en el momento de la consagración, durante la celebración de la Santa Misa según la Forma Extraordinaria, en la catedral del Santísimo Sacramento.
Como puede apreciarse en la fotografía que abre esta entrada del blog, la catedral ha resultado gravemente dañada y algunas partes están completamente destruidas. La mitad de la catedral, que se encuentra en la calle Barbados, en Christchurch, se ha derrumbado. La parte restante del edificio está muy afectada por las grietas. La torre también se ha derrumbado.

La primera construcción tendría 150 años de edad. Se trataba de un edificio de madera construido en 1860 en terrenos cedidos a la Iglesia Católica. Posteriormente fue sustituida por otra más grande, que se convirtió en la catedral católica en 1887.

Para dar cabida a la creciente población católica se necesitaba un nuevo edificio, para cuyo diseño se contrató a Francis William Petre, quien convenció al entonces Obispo, Monseñor John Joseph Grimes, para construir una catedral de planta rectangular -al estilo de las antiguas basílicas cristianas- de estilo neoclásico, más apropiada y asequible que la de estilo gótico que inicialmente deseaba el obispo.

La primera piedra fue colocada en 1901 y para su construcción fueron necesarios más de 3.400 metros cúbicos de acero, 113,27 metros cúbicos de hormigón y 90 toneladas de acero. El edificio fue terminado en 1905. La catedral era descrita como uno de los mejores ejemplos de arquitectura religiosa en Australasia.
Abajo, podemos ver una imagen de la catedral antes de sufrir los daños provocados por el terremoto:

El dramaturgo irlandés George Bernard Shaw, durante su gira por Nueva Zelanda en 1934, comparó la catedral con la obra del arquitecto italiano del Renacimiento Filippo Brunelleschi.

Oremos por la pronta recuperación de las personas atrapadas, por el reestablecimiento de los heridos y por las familias de todos los afectados. Y, especialmente, oremos por los difuntos:

REQUIEM æternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis. Requiescant in pace. Amen.

DALES Señor, el descanso eterno, y que la luz perpetua les ilumine. Descansen en paz. Amén.

Festividad de la Cátedra de San Pedro

Et Ego dico tibi quia tu es Petrus et super hanc petram ædificabo Ecclesiam Meam et portæ inferi non prævalebunt adversum Eam. Et tibi dabo claves Regni Cælorum et quodcumque ligaveris super Terram erit ligatum in Cælis et quodcumque solveris super Terram erit solutum in Cælis.
Evangelium secundum Matthaeum XVI, XVIII-XIX

Y Yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré Mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra Ella. Y te daré las llaves del Reino de los cielos; y lo que ates en la tierra será atado en el Cielo, y lo que desates en la tierra será desatado en el Cielo.

Evangelio según San Mateo 16, 18-19

Detalles de la beatificación y próxima sepultura de Juan Pablo II en la Basílica de San Pedro del Vaticano

Capilla de San Sebastián, en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano

Según anunciaba el pasado viernes 18 de febrero ACI y EWTN Noticias, el Vaticano ha detallado cómo será la beatificación del Papa Juan Pablo II.

La Oficina de Prensa de la Santa Sede dio a conocer los cinco momentos en los que se desarrollará la beatificación el próximo 1 de mayo en Roma, y reiteró que para asistir no es necesario adquirir entrada alguna. Esta precisión se hace ante "el ofrecimiento indebido, sobre todo por Internet, de asistencia y venta de billetes para audiencias y ceremonias pontificias, en particular la beatificación del Siervo de Dios Juan Pablo II".

El primer evento, previo a la beatificación, será la vigilia, que tendrá lugar en el Circo Máximo de Roma, el próximo 30 de abril a partir de las 20:30 horas (hora local). Estará presidida por Agostino S.R.E. Card. Vallini, Vicario del Santo Padre para la diócesis de Roma. Al evento se unirá el Santo Padre a través de una conexión en video.
La ceremonia de beatificación en sí misma se celebrará el domingo 1 de mayo en la Plaza de San Pedro de Roma, oficiándola Su Santidad el Papa Benedicto XVI.

El tercer momento de la beatificación, será la veneración pública de de los restos del nuevo Beato, por todos los fieles que así lo deseen, tras la ceremonia de beatificación. Los restos quedarán expuestos hasta que se agote el flujo de fieles que deseen venerarlos, ante el altar de la Confesión.
Altar de la Confesión. Basílica de San Pedro, en el Vaticano

El cuarto momento será la celebración de la Santa Misa de acción de gracias por la beatificación, que será oficiada por Tarcisio S.R.E. Card. Bertone, Secretario de Estado Vaticano, el lunes 2 de mayo a las 10:30 horas, en la Plaza de San Pedro.
Por último, el quinto momento será la sepultura de los restos del Papa Juan Pablo II, que se realizará de forma privada en la Capilla de San Sebastián de la Basílica de San Pedro, bajo cuyo altar han estado reposando hasta ahora los restos del Beato Inocencio PP. XI (1676-1689), como puede verse en la imagen, bajo estas líneas.
Altar de la capilla de San Sebastián, en la Basílica de San Pedro del Vaticano. Bajo el mismo se hallan los restos del Beato Inocencio PP. XI.