1 Por aquel tiempo Jesús fue conducido al desierto por el Espíritu, para que fuese tentado por el diablo. 2 Ayunó cuarenta días y cuarenta noches, después de lo cual tuvo hambre. 3 Entonces el tentador se aproximó y le dijo: Si Tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se vuelvan panes. 4 Mas Él replicó y dijo: Está escrito: «No de pan sólo vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios». 5 Entonces lo llevó el diablo a la Ciudad Santa y lo puso sobre el pináculo del Templo; 6 y le dijo: Si Tú eres el Hijo de Dios, échate abajo; porque está escrito: «Él dará órdenes a sus ángeles acerca de Ti, y te llevarán en palmas, para que no lastimes tu pie contra alguna piedra». 7 Respondióle Jesús: También está escrito: «No tentarás el Señor tu Dios». 8 De nuevo le llevó el diablo a una montaña muy alta, y mostrándole todos los reinos del mundo y su gloria, 9 le dijo: Yo te daré todo esto si postrándote me adoras. 10 Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque está escrito: «Adorarás al Señor tu Dios, y a Él sólo servirás». 11 Dejóle entonces el diablo; y he aquí que ángeles se acercaron para servirle. (Mt 4, 1-11).
Abandoned Shepherds: Fear, Fatherhood, and the Crisis of Episcopal Support
in the Contemporary Catholic Priesthood
-
by the Canon of Shaftesbury Introduction It is unusual, perhaps, for a
canonical text to begin with a personal admission. Canonists are trained to
thin...
Hace 13 horas


No hay comentarios :
Publicar un comentario