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domingo, 28 de mayo de 2017

El Arzobispo jesuita de Ottawa (Canadá) oficia la solemne Santa Misa Tridentina Pontifical y confiere el sacramento del Orden Sacerdotal en el Rito Romano antiguo a diez diáconos de la FSSP (reportaje y fotos)

Estas imágenes fueron tomadas anteayer, viernes 26 de mayo, durante la ceremonia durante la cual S. E. R. Mons. Terrence Pendergrast, S.I., Arzobispo de Ottowa (Canadá), confirió el sacramento del Orden Sacerdotal, en el Rito Romano antiguo, a diez diáconos del seminario que la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro tiene en Denton, y ofició la solemne Santa Misa Tridentina Pontifical en la iglesia de los Mártires Norteamericanos de la ciudad de Lincoln, en Nebraska (EE.UU.).

Otros dos diáconos formados en el seminario Denton serán ordenados sacerdotes el próximo 17 de junio en la parroquia regida por la FSSP en Warrington, Inglaterra (Reino Unido), por el Arzobispo de Liverpool. Luego será el turno de los candidatos europeos, el 1 de julio, en Lindenberg, cerca de Wigratzbad, Baviera (Alemania) -en septiembre los seminaristas serán ordenados por S. E. R. Raymond S.R.E. Card. Burke, ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y actual Patrón (sin funciones) de la ex Soberana Orden de Malta-.

Un poco más tarde, el 15 de agosto, un seminarista de Nigeria formado en Denton será ordenado sacerdote en su país de origen por S. E. Mons. Ochiagha, Obispo emérito de Orlu. Por último, dos sacerdotes franceses serán ordenados en otoño. 2017 ha sido un año bendito para la FSSP, con 19 nuevos sacerdotes al servicio de Cristo y de su Iglesia. Demos gracias y oremos por su fidelidad y santidad. También por el hijo de Dña. Beata Szydło, la Primera Ministra de Polonia, ordenado sacerdote ayer mismo, 27 de de mayo, y que oficiará su Primera Misa Tridentina solemne en la parroquia a cargo de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro en Cracovia. Fotos: D. Hubert Bizard. Seminario de San Pedro - Wigratzbad.

viernes, 26 de mayo de 2017

Nuevo escándalo: la heterodoxa Conferencia Episcopal Belga pide "respeto" a quienes quieran comulgar sacrílegamente en pecado mortal

Tras haber apoyado a la Universidad "católica" que despidió a un profesor por decir que el aborto es un asesinato (ver aquí), ahora la Conferencia Episcopal Belga, de ya larga trayectoria heterodoxa, ha publicado anteayer, miércoles 24 de mayo, una carta pastoral contraria al Evangelio, al Catecismo y al Magisterio de la Iglesia, en la que pide respeto a quienes quieran comulgar en pecado mortal, excusándose en que eso es lo que pide "Amoris laetitia".

Según ellos, "Amoris Laetitia" abre claramente una puerta a los adúlteros para que puedan recibir sacrílegamente los sacramentos de la Penitencia y la Comunión, y dan por ello las gracias a Francisco por "no renunciar al bien posible, aunque corra el riesgo de mancharse con el barro del camino". Dicho en román paladino: por satisfacer los deseos de pecadores no arrepentidos, aunque eso conlleve su condenación eterna -como su des-orientación pastoral ya no está basada en la Verdad, sino en satisfacer los deseos respetar la conciencia del pecador, aunque ésta sea errónea, los obispos belgas se lavan las manos, como Pilatos-.

Ni que decir tiene que esta carta pastoral de los obispos belgas es totalmente contraria a la Doctrina y al Magisterio de la Iglesia, como ya se ha señalado, y en concreto al punto 84 de "Familiaris Consortio" de San Juan Pablo II:

84. La Iglesia, no obstante, fundándose en la Sagrada Escritura reafirma su práxis de no admitir a la comunión eucarística a los divorciados que se casan otra vez. Son ellos los que no pueden ser admitidos, dado que su estado y situación de vida contradicen objetivamente la unión de amor entre Cristo y la Iglesia, significada y actualizada en la Eucaristía. Hay además otro motivo pastoral: si se admitieran estas personas a la Eucaristía, los fieles serían inducidos a error y confusión acerca de la doctrina de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio.

La reconciliación en el sacramento de la penitencia —que les abriría el camino al sacramento eucarístico— puede darse únicamente a los que, arrepentidos de haber violado el signo de la Alianza y de la fidelidad a Cristo, están sinceramente dispuestos a una forma de vida que no contradiga la indisolubilidad del matrimonio. Esto lleva consigo concretamente que cuando el hombre y la mujer, por motivos serios, —como, por ejemplo, la educación de los hijos— no pueden cumplir la obligación de la separación, «asumen el compromiso de vivir en plena continencia, o sea de abstenerse de los actos propios de los esposos».

Asimismo, su heterodoxa interpretación del papel de la conciencia al decidir recibir los sacramentos sacrílegamente, también contradice la "Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre la recepción de la comunión eucarística por parte de los fieles divorciados que se han vuelto a casar", ordenada publicar por el Papa San Juan Pablo II y firmada por el entonces Cardenal Joseph Ratinzger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe:

6. El fiel que está conviviendo habitualmente «more uxorio» con una persona que no es la legítima esposa o el legítimo marido, no puede acceder a la Comunión eucarística. En el caso de que él lo juzgara posible, los pastores y los confesores, dada la gravedad de la materia y las exigencias del bien espiritual de la persona y del bien común de la Iglesia, tienen el grave deber de advertirle que dicho juicio de conciencia riñe abiertamente con la doctrina de la Iglesia. También tienen que recordar esta doctrina cuando enseñan a todos los fieles que les han sido encomendados.

7. La errada convicción de poder acceder a la Comunión eucarística por parte de un divorciado vuelto a casar, presupone normalmente que se atribuya a la conciencia personal el poder de decidir en último término, basándose en la propia convicción,sobre la existencia o no del anterior matrimonio y sobre el valor de la nueva unión. Sin embargo, dicha atribución es inadmisible. El matrimonio, en efecto, en cuanto imagen de la unión esponsal entre Cristo y su Iglesia así como núcleo basilar y factor importante en la vida de la sociedad civil, es esencialmente una realidad pública.

Al llegar al Pontificado, S. S. Benedicto XVI ratificó esta posición en la exhortación apostólica postsinodal "Sacramentum Caritatis":

El Sínodo de los Obispos ha confirmado la praxis de la Iglesia, fundada en la Sagrada Escritura (cf. Mc 10,2-12), de no admitir a los sacramentos a los divorciados casados de nuevo, porque su estado y su condición de vida contradicen objetivamente esa unión de amor entre Cristo y la Iglesia que se significa y se actualiza en la Eucaristía.

Por lo tanto, la Conferencia Episcopal Belga, al igual que lo hicieran con anterioridad los obispos de la región de Buenos Aires, algunos obispos alemanes, uno austrícaco, los dos de Malta y el presidente de la Conferencia Episcopal de Filipinas, se posiciona fuera de la Iglesia, al enseñar el error e ir en contra de la enseñanza del mismo Cristo y de la irreformable Doctrina y Magisterio bimilenario de la Iglesia.

domingo, 21 de mayo de 2017

Bautismo Pontifical en el Rito Romano tradicional en Madison, Wisconsin (EE.UU.)

Estas fotografías fueron tomadas hace varias semanas, durante la celebración del sacramento del Bautismo, en el Rito Romano tradicional, administrado por S. E. Mons. Robert C. Morlino, Obispo de Madison, Wisconsin (EE.UU.), en la iglesia de San Patricio. El recién bautizado con los libros litúrgicos de 1962, ha sido el bebé de una familia feligresa de la catedral. NLM.

jueves, 18 de mayo de 2017

El Papa emérito Benedicto XVI rompe su silencio para elogiar al Cardenal Sarah y advertir a sacerdotes y obispos contra la mediocridad y la preocupación por el poder, la autoridad, las necesidades materiales y el éxito en asuntos mundanos

S. S. Benedicto XVI ha realizado un comentario, a modo de epílogo, para el libro "La fuerza del silencio: contra la dictadura del ruido", escrito por S. E. R. Robert S.R.E. Card. Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, publicado el mes pasado en inglés por Ignatius Press. Este epílogo, que aparecerá en la futura edición del libro, ha sido publicado como adelanto por "First things" (ver aquí). Se trata de una de las pocas veces en que el Papa emérito ha roto su silencio, y en el mismo elogia al Cardenal Sarah por su contribución a la Liturgia.

Benedicto XVI comienza su escrito parafraseando la Carta de San Ignacio de Antioquía a los Efesios: "Es mejor guardar silencio y ser, que hablar y no ser. Es bueno enseñar, si el que habla practica lo que enseña". Pero uno de los párrafos más contundentes, en el que comienza refiriéndose al Cardenal, pero que dirige a sacerdotes y obispos, dice así:

"Desde este punto de vista, él puede ver los peligros que continuamente amenazan la vida espiritual, de sacerdotes y obispos también, y, en consecuencia, que ponen en peligro la misma Iglesia, también, en la que no es poco común que la Palabra sea sustituida por una verbosidad que diluye la grandeza de la Palabra. Me gustaría citar sólo una frase que puede convertirse en un examen de conciencia para cada obispo: “Puede ocurrir que un sacerdote bueno y piadoso, una vez elevado a la dignidad episcopal, caiga rápidamente en la mediocridad y en la preocupación por el éxito en los asuntos mundanos. Abrumado por el peso de las obligaciones que le incumben, preocupado por su poder, su autoridad, y las necesidades materiales de su oficina, se va ahogando poco a poco".

El texto termina diciendo: "Con el cardenal Sarah, un maestro del silencio y de la oración interior, la Liturgia está en buenas manos".

jueves, 11 de mayo de 2017

El cardenal Coccopalmerio acusa al Papa León XIII de "rígido" y ataca el sacramento del Orden Sacerdotal sugiriendo que las ordenaciones anglicanas serían válidas

Como señalé hace dos meses en la entrada del blog titulada El próximo 13 de marzo los anglicanos perpetrarán su culto en la Basílica de San Pedro del Vaticano por el IV aniversario de la elección del Papa Francisco, los anglicanos no tienen Sucesión Apostólica y sus ordenaciones son inválidas y nulas, como dejó bien claro el Papa León XIII en la bula "Apostolicae curae" del 13 de septiembre de 1896, en la que condenaba las órdenes anglicanas como "absolutamente nulas y sin contenido ninguno".

Sin embargo, el cardenal Francesco Coccopalmerio, nada menos que presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos y trístemente conocido por haber sostenido que los adúlteros para quienes suponga una "dificultad" pueden seguir manteniendo relaciones sexuales y acercarse a comulgar, así como por haber señalado los "aspectos positivos" del concubinato o afirmado que los fieles católicos tendrán que aceptar la Comunión de los adúlteros porque el Papa Francisco piensa lo mismo (ver aquí), ataca de nuevo, esta vez acusando al Papa León XIII de "rígido" por negar la validez de las ordenaciones anglicanas.

Como refería anteayer el semanario católico The Tablet, Coccopalmerio ha afirmado, entre otras cosas, que "cuando alguien es ordenado en la Iglesia Anglicana [sic] y se convierte en párroco en una comunidad, no podemos decir que nada ha sucedido, que todo es 'inválido'". Ha sido en el marco de las discusiones que han tenido lugar en Roma como parte de las "Conversaciones de Malinas", un foro ecuménico.

Estas son algunas de las perlas que ha soltado:

"La cuestión de la validez... no es una cuestión de ley, sino de doctrina [...] Hemos tenido y todavía tenemos una comprensión muy rígida de la validez y la invalidez: esto es válido y aquello no. Uno debería poder decir: esto es válido en un determinado contexto, y aquello es válido en otro [...] Esto se trata de la vida de una persona y lo que ha dado... ¡son cosas muy importantes! [...] ¿Qué significa cuando el Papa Pablo VI dio un cáliz al arzobispo de Canterbury? Si fue para que celebrara con él la Cena del Señor, la Eucaristía, fue para que lo celebrara válidamente, ¿no? Porque un cáliz se usa no solo para beber sino para celebrar la Eucaristía. Con estos gestos la Iglesia católica ya intuye, ya reconoce una realidad [...] Hoy, las Iglesias están divididas, o, más bien, dicen que están divididas porque carecen de elementos comunes que, sin embargo, no son fundamentales porque no son cuestión de fe [...] Decimos: 'no tienen esta realidad, que es cuestión de fe, por consiguiente estamos divididos'. Pero en verdad no es ninguna cuestión de fe; solo aparentamos que lo sea".

¿Le llamará al orden el Papa Francisco por sostener una postura contraria a la mantenida por la Iglesia Católica durante el último medio milenio y por contradecir a uno de sus predecesores?

sábado, 22 de abril de 2017

Hablan los Prefectos de las Congregaciones para la Doctrina de la Fe y Culto Divino: Existe riesgo de cisma. El Papa no puede cambiar la Revelación, ni la moral, ni los sacramentos

Sin más preámbulos, estas son las declaraciones de S. E. R. Gerhard Ludwig S.R.E. Card. Müller y de S. E. R. Robert S.R.E. Card. Sarah, Prefectos de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los sacramentos, respectivamente:

"El Papa no ha cambiado, ni cambiará, ni puede cambiar la Revelación. Algunos aseguran que el Papa ha cambiado los cimientos de la moral de la Iglesia y ha relativizado el sacramento del matrimonio. No lo ha hecho, ni puede hacerlo". Puede leerse la entrevista completa publicada ayer, viernes 21 de abril, en "Aleteia", en este enlace.

"Sin una fe en común, la Iglesia está amenazada por la confusión y entonces, progresivamente, puede caer en la dispersión y el cisma [...] Hoy hay un grave riesgo de fragmentación en la Iglesia, de romper el Cuerpo Místico de Cristo al insistir en las identidades nacionales de las Iglesias y por tanto en su capacidad de decidir por ellas mismas, sobre todo en el dominio crucial de la doctrina y la moral" [como es el caso de Malta o Alemania, por ejemplo]. Puede leerse la entrevista completa al Cardenal Sarah, publicada el pasado martes 18 de abril en la página de "Ayuda a la Iglesia Necesitada", en este enlace.


jueves, 20 de abril de 2017

Otros dos escándalos: dos arzobispos contra la Iglesia... y cómo no ¡contra el Cardenal Burke!

El pasado sábado 15 de abril, Marco Tosatti dio cuenta, en un artículo aparecido en 'La nuova bussola quotidiana' (ver aquí), de una entrevista realizada el 25 de marzo por el periodista Bruno Boccaletti al cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga (en la foto de la izquierda, disfrazado de palestino), arzobispo de Tegucigalpa y miembro del G-9 de Francisco, en la que arremete contra los cuatro cardenales (Caffarra, Burke, Meisner y Brandmüller) que presentaron las "dubia" al Papa, de los que dice que ni siquiera se han leído "Amoris laetitia", se burla de ellos diciendo que "están jubilados", y les acusa de "fariseos", aduciendo para ello que nunca han dicho nada sobre quienes fabrican y venden armas.

Resulta irónico que sea precisamente este cardenal, involucrado en el escándalo por la compra del silencio de la Iglesia,
por parte del infame George Soros, para que el Papa no hablara del aborto durante su visita a EE.UU., quien se atreva a dar lecciones morales a nadie, cuando además no tiene nada que ver el pésimo argumento que usa con las "dubia" presentadas por los cuatro cardenales.

Por otra parte, ayer mismo 'LifeSiteNews' (ver aquí) se hacía eco de las acusaciones contra la propia Iglesia que, durante la pasada Semana Santa, ha lanzado Diarmuid Martin, arzobispo de Dublín (en la imagen de la derecha, junto a Michael Byrne, un diácono abiertamente homosexual que hasta tiene un perfil en una página de contactos sexuales gay, en la que busca "maduros" de entre 50 y 90 años), en las que la acusa de haber excluido en el pasado a los homosexuales -entre otros- y de haber oprimido a las personas, convirtiéndose en una "religión de miedo", y no como ahora, en que la Iglesia de Francisco es "misericordiosa".

Cabe recordar que este prelado se negó a orientar a los fieles católicos -mayoritarios en Irlanda-, en el referéndum sobre el homomonio de 2015, además de haber atacado también él -¡oh, qué casualidad!- al Cardenal Burke por no ver el lado "amable y tolerante" del Islam. Casi nada.

jueves, 13 de abril de 2017

La visita a los Monumentos (o visita a las siete iglesias) del Jueves Santo. Qué es, de dónde procede esta tradición y cómo se realiza

Al concluir la Santa Misa "In Coena Domini", se despojan los altares (ver aquí) y se saca a Nuestro Señor del sagrario, quedando los tabernáculos de todas las iglesias del mundo vacíos y abiertos, en memoria de Nuestro Señor, que fue crucificado, muerto y sepultado, para reflejar Su ausencia desde la noche de Jueves Santo hasta la Santa Misa de Pascua de Resurrección. El Santísimo es llevado solemnemente en procesión, mientras se entonan himnos, a un lugar especial llamado "Monumento", que suele ser una capilla o altar adornado con profusión de flores y velas, donde se reserva y se le adora.

La costumbre de visitar siete monumentos en la noche de Jueves Santo y la mañana del Viernes Santo fue introducida en Roma por San Felipe Neri en el siglo XVI y se propagó por todo el mundo católico hasta llegar a nuestros días. La visita se realizaba originalmente a las cuatro Basílicas mayores: San Pedro del Vaticano, Santa María la Mayor, San Juan de Letrán y San Pablo extramuros, además de a las iglesias de San Lorenzo, la Santa Cruz y San Sebastián.

La visita a los Monumentos se realiza desde la tarde del Jueves Santo a la mañana del día siguiente, porque tras los Oficios de la tarde del Viernes Santo se consumen todas las Hostias consagradas del Monumento y la Iglesia queda sin Misa y sin Santísimo hasta la Pascua -el Viernes y el Sábado Santo son los únicos días del año en que no se oficia la Santa Misa-.

La forma de realizar esta tradición es visitando, literalmente, los Monumentos de siete iglesias distintas en recuerdo del recorrido que hizo Nuestro Señor durante Su Pasión desde el Cenáculo hasta el Calvario (donde no sea posible, se puede entrar y salir del mismo templo siete veces):

1) Del Cenáculo al huerto de Getsemaní
2) De Getsemaní al palacio de Anás
3) Del palacio de Anás al tribunal de Caifás
4) Del tribunal de Caifás al pretorio de Pilatos
5) Del pretorio de Pilatos al palacio de Herodes
6) Del palacio del Herodes al pretorio de Pilatos
7) Del palacio de Pilatos al monte Calvario

También se realiza en recuerdo de los momentos en los que el Señor derramó Su Sangre por nuestra redención:

1) La circuncisión
2) El sudor de sangre en Getsemaní
3) La flagelación
4) La coronación de espinas
5) Con la cruz a cuestas hacia el Calvario
6) Los clavos que traspasaron Sus manos y Sus pies en la Cruz
7) La lanzada de Longinos en Su costado, que le atravesó el Corazón

En cada una de las visitas al Monumento se medita sobre una estación del recorrido del Señor o la efusión de Su sangre, y se rezan seis Padrenuestros, Avemarías y Glorias -el último por las intenciones del Papa-, y se pide al Señor que nos libre de los siete pecados capitales (soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza) y nos conceda las siete virtudes (Fe, Esperanza y Caridad; justicia, prudencia, fortaleza y templanza) y los siete dones del Espíritu Santo (sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios).

martes, 11 de abril de 2017

El Cardenal Burke habla sobre las "dubia" y la posible corrección formal al Papa Francisco y el General de los jesuitas también habla (para seguir cuestionando la historicidad e inspiración de los Evangelios)

El Cardenal Burke ha hablado sobre la posible corrección formal al Papa Francisco: será en privado... si le recibe. Desgraciadamente, el Prepósito General de los jesuitas (en la foto de la derecha) también ha vuelto a hablar para reafirmarse en sus ideas heterodoxas, insistiendo en que no había grabadoras en tiempos de Jesús.

S. E. R. Raymond Leo S.R.E. Card. Burke, ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y actual Patrón (sin funciones) de la ex Soberana Orden de Malta, lo ha hecho en una larga entrevista concedida en su domicilio de Roma a D. Gabriel Ariza y publicada ayer en Infovaticana, en la que aborda temas como las dubia, la posible corrección formal al Papa Francisco, la crisis de la Orden de Malta, el Banco Vaticano (I.O.R.), Donald Trump, el "consorte" del presidente de Luxemburgo y los proabortistas invitados al Vaticano, o la posible concesión de una Prelatura a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (FSSPX).

En la entrevista ha afirmado que los cuatro cardenales que presentaron las dubia sobre Amoris laetitia al Papa Francisco cuentan con el apoyo de más cardenales, aunque sólo ellos cuatro firmaran el documento en el que le piden, por el bien de la Iglesia, que aclare las dudas que le han planteado.

Sin descartar una corrección formal pública al Papa Francisco, aclara que previamente le volvería a pedir en privado que respondiera a las dudas, aunque lleva meses sin hablar con él porque, a pesar de haberle pedido una audiencia, aún no se la ha concedido. Además, por tratarse de una cuestión que debe ser abordada con gran respeto, no hay fijada una fecha, ya que no quiere que afecte al manejo del asunto o que signifique una falta de respeto para las partes implicadas.

También ha aclarado que, como dijo el mismo Francisco, sigue manteniendo el título de Patrón de la Orden de Malta, pero que ya no tiene función alguna en ella, pues el Papa ha dejado claro que la única persona que puede tratar los asuntos de la Orden en su nombre es el arzobispo Becciu. Tiene claro, además, que la readmisión del Gran Canciller -Albrecht von Boeselager, el responsable del reparto de condones- era uno de los objetivos principales de la crisis de la Orden que llevó a la destitución renuncia voluntaria del Gran Maestre. Le parece sospechoso que las tres personas involucradas en el asunto de una millonaria donación a la Orden fueran las encargadas de investigar la destitución de Boeselager y que recomendaran que se le restituyera en su puesto. A los pocos días, su hermano, Georg von Boeselager, fue nombrado miembro de la Comisión de Control del Instituto de las Obras de Religión (I.O.R.), más conocido como el Banco Vaticano. Puede leerse más información sobre este caso en entradas anteriores: aquí, aquí, aquí y aquí.

Además de otras cuestiones, como la posible Prelatura a la FSSPX, la política estadounidense, el tratamiento de "consorte" dado por el Vaticano al hombre con el que cohabita el presidente de Luxemburgo, o la invitación a impartir conferencias en el Vaticano a personajes impulsores del aborto y la anticoncepción, también ha hecho referencia a las recientes declaraciones del General de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa Abascal, en las que ha cuestionado la historicidad de los Evangelios y que el Espíritu Santo inspirara su redacción, al afirmar que hay que reinterpretar las palabras del Señor para adaptarlas a estos tiempos y porque en su época no había grabadoras. Naturalmente, al Cardenal Burke le parece increíble que pueda hacer este tipo de declaraciones, que tacha de completamente erróneas y que también necesitan ser corregidas.

En este sentido, ayer mismo, 10 de abril, Crux publicaba nuevas declaraciones de Arturo Sosa, en las que lejos de retractarse de lo que dijo (ver aquí), se reafirma en sus palabras y se muestra "asombrado" por el escándalo que han provocado:

"No sé por qué tanta gente se ha enfadado conmigo por lo que dije, que fue que en tiempos de Jesús no había grabadoras, porque es verdad", ha afirmado Sosa, para después volver a insistir en que hay que reinterpretar las palabras de Cristo porque "cuando interpretamos es para entender mejor lo que Jesús dijo directamente [...] y así también entenderemos mejor cómo actuar como él [en minúscula en el original]".

viernes, 7 de abril de 2017

Aumenta el escándalo: tras la felicitación de Francisco al excomulgado arzobispo de Malta por ordenar dar la Comunión sacrílegamente, ahora afirma que los anticonceptivos están permitidos dentro del matrimonio y pide que se imparta religión musulmana en las escuelas de Malta

Charles Jude Scicluna, el excomulgado arzobispo de Malta, tras haber sido felicitado recientemente por Francisco (ver aquí) por escribir el documento por el que ha incurrido en excomunión latae sententiae por sostener públicamente (ver aquí) que a veces no pecar es humanamente imposible y que dejar de pecar da lugar a un "daño" mayor -herejía condenada solemnemente con anatema por el Sacrosanto y Ecuménico Concilio de Trento (cánones 1568 Dz 828, Can. 18; 1570 Dz 830 Can. 20; 1572 Dz 832 Can. 22)-, ahora se ha atrevido a hacer afirmaciones públicas contra la Moral católica y contradecir de nuevo el Magisterio de la Iglesia. Concretamente, la Encíclica "Humanae vitae" de Pablo VI, afirmando que la contracepción está permitida siempre que se utilice dentro del matrimonio y que no sea abortiva.

Esta es una de las perlas que ha depuesto en una reciente entrevista (ver aquí) al hablar sobre la contracepción: "También debemos hacer una clara distinción entre productos abortivos y píldoras anticonceptivas [...] pero mi papel no es identificar qué marca de píldoras es buena y cuál no lo es, porque el papel del arzobispo no va a reemplazar a la ciencia".

Asimismo, acaba de pedir que se imparta religión musulmana en las escuelas públicas maltesas (ver aquí), siendo Malta un país donde la práctica totalidad de la población es católica y un enorme porcentaje de la misma es practicante.

No es la primera vez que este tipo escandaliza y contradice las Sagradas Escrituras, el Catecismo de la Iglesia Católica, el Magisterio de Pablo VI, el de San Juan Pablo II, o las instrucciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe; por ejemplo, mandando a los sacerdotes malteses que administren sacrílegamente los sacramentos de la Penitencia y la Comunión no sólo a los adúlteros, sino a cualquier pecador no arrepentido y sin propósito de la enmienda, sea un violador, un mafioso, un traficante de armas, o un asesino en serie, siempre y cuando subjetivamente se sienta "en paz con Dios" -como es el caso de los terroristas islamistas-.

Pero sí es la primera vez que le felicitan desde Roma por ello, y, al sentirse crecido, se ha echado al monte y ha dado otro pasito más allá. Pocas veces se ha visto mayor desvergüenza e indisimulado carrerismo. Su segundo nombre, Judas, le viene como anillo al dedo: como el Iscariote, que traicionó al Señor por treinta monedas de plata, este pobre hombre también le traiciona por un posible capelo cardenalicio, al que seguramente aspira.

Como ya dije en la entrada que he enlazado al principio, por mandato Apostólico todos los fieles católicos -sacerdotes incluidos- tienen la grave obligación moral, so pena de cometer pecado mortal, de resistir y no obedecer a este hereje que induce al pecado, como enseñan las Sagradas Escrituras.

martes, 4 de abril de 2017

El Papa Francisco reconoce como válido y legítimo el sacramento del Matrimonio contraído ante sacerdotes lefebvrianos (texto íntegro en español de la Carta publicada por la Santa Sede)

Fechada el pasado lunes 27 de marzo, se acaba de dar a conocer la Carta de la Pontificia Comisión "Ecclesia Dei" a los Prelados de las Conferencias Episcopales, por la que el Papa Francisco reconoce la celebración del sacramento del Matrimonio contraído por los fieles de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), conocidos vulgarmente como "lefebvrianos". Nótese que no autoriza a cualquier católico a contraer matrimonio ante sacerdotes de la FSSPX, sino que únicamente reconoce como válidos y legítimos los matrimonios contraídos por fieles de dicha fraternidad, y, siempre que se pueda, con un sacerdote ajeno a la misma presente, salvo en caso de imposibilidad, por lo que valdría sólo con un sacerdote de la FSSPX, con obligación de comunicarlo a la Curia diocesana. Este es el texto íntegro del documento, tal como aparece en la página web oficial de la Santa Sede:

CARTA DE LA PONTIFICIA COMISIÓN «ECCLESIA DEI»
A LOS PRELADOS DE LAS CONFERENCIAS EPISCOPALES INTERESADAS
ACERCA DE LA LICENCIA
PARA LA CELEBRACIÓN DE LOS MATRIMONIOS
DE LOS FIELES DE LA FRATERNIDAD DE SAN PÍO X

Eminencia:
Excelencia Rev.ma:
Como Vd. sabe, desde hace algún tiempo se están realizando encuentros e iniciativas para conseguir la plena comunión con la Iglesia de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. En concreto, recientemente el Santo Padre ha decidido conceder a todos los sacerdotes del mencionado Instituto las facultades para confesar válidamente (cf. Carta Apostólica Misericordia et misera, n. 12), asegurando la posibilidad de que la absolución sacramental de los pecados por ellos administrada sea recibida válida y lícitamente.
En la misma línea pastoral, que pretende tranquilizar la conciencia de los fieles –no obstante, que la situación canónica de la Fraternidad S. Pío X continúa siendo, por ahora, objetivamente  ilegítima– el Santo Padre, a propuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Comisión Ecclesia Dei, ha decidido autorizar a los Reverendísimos Ordinarios a que concedan las licencias para asistir a los matrimonios de fieles que siguen la actividad pastoral de la Fraternidad, según las siguientes indicaciones.
Siempre que sea posible, el Obispo delegará a un sacerdote de la Diócesis para asistir a los matrimonios (o bien, a un sacerdote de otra circunscripción eclesiástica con las debidas licencias) recibiendo el consentimiento de los cónyuges durante la celebración del matrimonio que en la liturgia del Vetus Ordo se realiza al inicio de la Santa Misa. Ésta la celebra, después, un sacerdote de la Fraternidad.
Allí donde ello no sea posible o no haya sacerdotes de la Diócesis que puedan recibir el consentimiento de las partes, el Ordinario puede conceder directamente las facultades necesarias a un sacerdote de la Fraternidad que celebrará también la Santa Misa, advirtiéndole de la obligación de hacer llegar cuanto antes a la Curia diocesana la documentación del matrimonio celebrado.
Este Dicasterio confía en Su colaboración con la convicción de que con estas indicaciones no sólo se podrán remover los escrúpulos de conciencia de algunos fieles unidos a la FSSPX y la falta de certeza sobre la validez del sacramento de matrimonio, sino que al mismo tiempo, se avanzará hacia la plena regularización institucional.
El Sumo Pontífice Francisco, el 24 de marzo de 2017, en la audiencia concedida al Cardinal Presidente, ha aprobado la presente Carta y ha ordenado su publicación.
Dada en Roma, en la Sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe,  27 de marzo de 2017.

Gerhard Card. Müller
Presidente
Guido Pozzo
+ Arzobispo tit. de Bagnoregio
Secretario

sábado, 1 de abril de 2017

Otro escándalo: sacerdote "misericordiado" por el "obispo en bicicleta" de Palermo, que ha ordenado dar la Comunión a los adúlteros

El vergonzoso obispo de Palermo, Corrado Lorefice (en la foto de la derecha), ya conocido como "el obispo en bicicleta", ha ordenado al P. Alessandro Minutella (foto de la izquierda) abandonar su parroquia en 15 días y guardar estricto silencio por su posición crítica con la actual deriva de la Iglesia y no estar "en comunión eclesial". Resulta irónico que esta medida la imponga un obispo que no sólo da la Comunión a los adúlteros, sino que ha impuesto cometer tal sacrilegio a todo su presbiterio (ver aquí).

El propio P. Minutella publicó al respecto un vídeo el pasado 25 de marzo (ver aquí) y ha comunicado lo siguiente en Facebook:


"El obispo de Palermo me ha hecho llegar un decreto en el que me ordena dejar la parroquia dentro de 15 días. Y de no hablar más en ninguna parte. Tomarme un tiempo de reposo. El motivo es que estoy contra la comunión eclesial.

Mañana a las 17:30 daré a conocer en la parroquia la decisión de mi obispo y las consecuencias. Adelante con María. Quisiera que sintieran la paz y la alegría que tengo en el corazón. Dios ama a quien se expone por amor a la santa Verdad católica...
".


Estas son algunas de las críticas que este sacerdote ha hecho a la presente situación:

Habla de un "imperante relativismo moral que en Benedicto XVI se encontró con una barrera, gracias también a los extraordinarios dones del Concilio Vaticano II", y que tras la renuncia y en la actualidad "aquellos que se habían vuelto antipapistas ahora se han convertido en ultrapapistas, casi idólatras. La Eucaristía se ha convertido en pan para el camino, en alimento de fraternidad, ya sin ni siquiera la mínima referencia alguna vez, tal vez tímida, a la presencia real". También alude a "una amnesia culpable" sobre temas como aborto, eutanasia, divorcio e ideología de género, o de "una loca y obsesionada necesidad de ecumenismo" con el riesgo de un "sincretismo pancristiano y tal vez panreligioso".

Aunque quizás los mayores "delitos" de este sacerdote hayan sido haber aludido a personajes como Alberto Melloni, Antonio Spadaro, Bruno Forte, Enzo Bianchi o Walter Kasper como los protagonistas de esta Iglesia "dialogante" y de la "misericordia" diciendo que "esconden el arma de la condena a la marginación y la sospecha hacia quien no se homologa a su manera de pensar", así como haber recordado la conmoción causada por el "paseo en bicicleta en el altar y por los aperitivos al final después de la Misa en lugar de la acción de gracias", en referencia al obispo de Palermo que acaba de "misericordiarle", que tuvo la ocurrencia de profanar la catedral el día de su instalación, montando en una bicicleta que le habían regalado, vestido con los ornamentos litúrgicos y la mitra, como se aprecia en la foto.

viernes, 24 de marzo de 2017

El Nuncio Apostólico en Panamá eleva a 69 la lista de Prelados favorables a las "dubia", que defienden la Doctrina y Magisterio de la Iglesia sobre el Matrimonio y que rechazan administrar los sacramentos de la Penitencia y la Comunión a los adúlteros

La lista de Prelados que apoyan las "dubia" presentadas al Papa Francisco por los Cuatro Cardenales para aclarar los puntos conflictivos de "Amoris laetitia", que defienden la Doctrina y Magisterio de la Iglesia sobre el Matrimonio y que expresamente niegan que quienes viven en adulterio puedan recibir los sacramentos de la Penitencia y la Comunión, se eleva ya a 69 con la incorporación a la misma de otros un Prelado español.

Se trata de S. E. R. Mons. Andrés Carrascosa Coso (foto de la izquierda), Arzobispo titular de Elo y Nuncio Apostólico en Panamá, nacido en Cuenca (España), quien el pasado 10 de agosto de 2015, entre los dos Sínodos de la Familia, aclaró que los católicos que viven en adulterio son parte de la Iglesia, pero no pueden comulgar, ya que según estableció Jesucristo, si existe un divorcio y la persona vuelve a unirse está en adulterio, y las palabras del Señor no pueden cambiarse (puede verse aquí). Es el décimo tercer Arzobispo de la lista de 69 Prelados: 28 Cardenales, 13 Arzobispos y 28 Obispos.

Por otra parte, S. E. Mons. Juan Antonio Reig Pla (foto de la derecha), Obispo de Alcalá de Henares, Madrid (España), que ya aparecía en la lista, acaba de publicar unas disposiciones para la atención pastoral a los divorciados que viven en adulterio, en las que indica que el Magisterio de siempre sigue vigente y que, por tanto, los adúlteros no pueden recibir la Comunión, así como que para poder recibirla tienen necesariamente que abstenerse de los actos propios de los esposos, como establece el punto 84 de Familiaris consortio, de San Juan Pablo II, recordando que ese es un requisito objetivo que no admite excepciones y que ningún sacerdote se puede considerar con la autoridad de dispensar dicha exigencia (puede leerse el documento completo aquí).

Con esta incorporación la lista ya se eleva a 69 Prelados:
  • 28 de ellos son Cardenales, de los cuales:

    1 es el Cardenal Protodiácono.
    3 son Prefectos de Congregaciones.
    1 es Cardenal-Arzobispo Primado.
    9 son Arzobispos.
    2 son Arzobispos eméritos.
    5 son Presidentes de Conferencias Episcopales (1 de ellos honorífico).
    1 es Presidente emérito de una Prefectura de la Santa Sede.
    1 es Presidente emérito de una Academia Pontificia.
    3 son ex Presidentes de Conferencias Episcopales.
  • 13 son Arzobispos.
  • 28 son Obispos.
Más abajo puede verse la LISTA COMPLETA, con los 69 Prelados (28 Cardenales, 13 Arzobispos y 28 Obispos), contándose entre ellos:
  • El Cardenal Protodiácono.
  • El Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
  • El Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  • El Prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede.
  • El ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica.
  • El Presidente de la Conferencia Episcopal Polaca.
  • El Vicepresidente del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (el mismo que el Presidente de la C. E. Polaca).
  • El Presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.
  • El Presidente de la Conferencia Episcopal de la India.
  • El Presidente de la Conferencia Episcopal de Kenia.
  • El Presidente "ad honorem" de la Conferencia Episcopal Venezolana.
  • El ex Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana.
  • El ex Presidente de la Conferencia Episcopal Española.
  • El ex Presidente de la Conferencia Episcopal Letona.
  • El Nuncio Apostólico de la Su Santidad en Panamá.
  • El Presidente del Consejo para la Familia de la Conferencia Episcopal Polaca.
  • El Presidente de la Comisión de Familia y Comunidad de la Conferencia Episcopal de Costa Rica.
  • El Prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  • El Presidente emérito de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede.
  • El Presidente emérito de la Pontificia Academia para la Vida.
  • El Presidente emérito del Pontificio Comité de Ciencias Históricas.
  • El Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Familia.
  • El Presidente emérito del Pontificio Consejo "Cor Unum".
  • El Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz.
  • El Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes (el mismo que Justicia y Paz).
  • El Presidente emérito de "Peregrinatio ad Petri Sedem".

  1. S. E. R. Walter Card. Brandmüller, Presidente emérito del Comité Pontificio de Ciencias Históricas.
  2. S. E. R. Raymond Leo Card. Burke, ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y Patrón de la ex Soberana Orden de Malta.
  3. S. E. R. Carlo Card. Caffarra, Arzobispo emérito de Bolonia (Italia)
  4. S. E. R. Joachim Card. Meisner, Arzobispo emérito de Colonia (Alemania).
  5. S. E. R. Robert Card. Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  6. S. E. R. Paul Josef Card. Cordes, Presidente emérito del Pontificio Consejo "Cor Unum".
  7. S. E. R. George Card. Pell, Prefecto de la Secretaría de Economía de la Santa Sede.
  8. S. E. R. Wilfrid Fox Card. Napier, Arzobispo de Durban (Sudáfrica).
  9. S. E. R. Gerhard Ludwig Card. Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
  10. S. E. R. Renato Raffaele Card. Martino, Cardenal Protodiácono, Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz, Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes y ex Observador Permanente de la Santa Sede en las Naciones Unidas.
  11. S. E. R. Camilo Card. Ruini, Vicario General emérito de Su Santidad para la diócesis de Roma, ex Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, Arcipreste emérito de la Basílica Papal de Letrán, Gran Canciller emérito de la Pontificia Universidad Lateranense y Presidente emérito de "Peregrinatio ad Petri Sedem".
  12. S. E. R. Francis Card. Arinze Prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos.
  13. S. E. R. Angelo Card. Scola, Arzobispo de Milán (Italia).
  14. S. E. R. Ennio Card. Antonelli, Arzobispo emérito de Florencia (italia) y Presidente emérito del Pontificio Consejo para la Familia.
  15. S. E. R. Joseph Card. Zen Ze-kiun, S.D.B., Arzobispo emérito de Hong Kong (China).
  16. S. E. R. Velasio Card. De Paolis, Presidente emérito de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede.
  17. S. E. R. Moran Mor Baselios Card. Cleemis, Arzobispo Mayor de Trivandrum, Catholicós de la Iglesia católica siro-malankar y Presidente de la Conferencia Episcopal de la India.
  18. S. E. R. Dominik Jaroslav Card. Duka, O.P., Arzobispo de Praga y Primado de la República Checa.
  19. S. E. R. John Olorunfemi Card. Onaiyekan, Arzobispo de Abuya (Nigeria).
  20. S. E. R. Willem Jacobus Card. Eijk, Arzobispo de Utrecht (Países Bajos).
  21. S. E. R. Thomas Christopher Card. Collins, Arzobispo de Toronto (Canadá).
  22. S. E. R. Daniel Nicholas Card. DiNardo, Arzobispo de Galveston-Houston (EE.UU.) y Presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.
  23. S. E. R. Timothy Michael Card. Dolan, Arzobispo de Nueva York (EE.UU.).
  24. S. E. R. John Card. Njue, Arzobispo de Nairobi y Presidente de la Conferencia Episcopal Keniana.
  25. S. E. R. Elio Card. Sgreccia, Presidente emérito de la Academia Pontificia para la Vida.
  26. S. E. R. Antonio María Card. Rouco Varela, Arzobispo emérito de Madrid y ex Presidente de la Conferencia Episcopal Española.
  27. S. E. R. Jorge Liberato Card. Urosa Savino, Arzobispo de Caracas y Presidente "ad honorem" de la Conferencia Episcopal Venezolana.
  28. S. E. R. Jānis Card. Pujats, Arzobispo emérito de Riga y ex Presidente de la Conferencia Episcopal Letona.
  29. S. E. R. Mons. Stanisław Gądecki, Arzobispo Metropolitano de Poznań, Presidente de la Conferencia Episcopal Polaca y Vicepresidente del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa.
  30. S. E. R. Mons. Charles Joseph Chaput, O.F.M. Cap., Arzobispo Metropolitano de Filadelfia (EE.UU.).
  31. S. E. R. Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata (Argentina).
  32. S. E. R. Mons. Tomash Peta, Arzobispo Metropolitano de la Archidiócesis de Santa María en Astaná (Kazajistán).
  33. S. E. R. Mons. Jan Pawel Lenga, Arzobispo emérito de Karagandasu (Kazajistán).
  34. S. E. R. Mons. William E. Lori, Arzobispo de Baltimore, Maryland (EE.UU.).
  35. S. E. R. Mons. Alexander K. Sample, Arzobispo de Portland (EE.UU.).
  36. S. E. R. Mons. Richard W. Smith, Arzobispo de Edmonton (Canadá).
  37. S. E. R. Mons. Gerard Pettipas, CSsR, Arzobispo de Grouard-McLennan (Canadá).
  38. S. E. R. Mons. Terrence Thomas Prendergast, S.I., Arzobispo de Ottawa (Canadá).
  39. S. E. R. Mons. Wolfgang Haas, Arzobispo de Vaduz (Liechtenstein).
  40. S. E. R. Mons. Luigi Negri, Arzobispo emérito de Ferrara-Comacchio; miembro de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, el Anuncio y la Catequesis; miembro del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes; miembro del Comité Científico-Técnico para las Escuelas Católicas de la Conferencia Episcopal Italiana y ex miembro de la Pontificia Academia de la Inmaculada.
  41. S. E. R. Mons. Andrés Carrascosa Coso, Arzobispo titular de Elo y Nuncio Apostólico en Panamá.
  42. S. E. Mons. Fernando Arêas Rifan, Obispo de la Administración Apostólica Personal de San Juan María Vianney (Brasil).
  43. S. E. Mons. Steven Lopes, Obispo del Ordinariato Personal de la Cátedra de San Pedro (EE.UU.).
  44. S. E. Mons. Jan Wątroba, Obispo de Rzeszów y Presidente del Consejo para la Familia de la Conferencia Episcopal Polaca.
  45. S. E. Mons. José Francisco Ulloa Rojas, Obispo de Cartago y Presidente de la Comisión de Familia y Comunidad de la Conferencia Episcopal de Costa Rica.
  46. S. E. Mons. Ratko Peric, Obispo de Mostar-Duvno (Bosnia y Herzegovina).
  47. S. E. Mons. Vitus Huonder, Obispo de Coira -Chur- (Suiza).
  48. S. E. Mons. Antonio C. Rossi, Obispo de Frederico Westphalen (Brasil).
  49. S. E. Mons. David Kagan, Obispo de Bismarck, Dakota del Norte (EE.UU.).
  50. S. E. Mons. Juan Antonio Reig Pla, Obispo de Alcalá de Henares (España).
  51. S. E. Mons. Scott MacCaig, Obispo del Ordinariato Militar de Canadá.
  52. S. E. Mons. Philip Egan, Obispo de Portsmout (Reino Unido).
  53. S. E. Mons. Thomas J. Olmsted, Obispo de Phoenix (EE.UU.).
  54. S. E. Mons. James Conley, Obispo de Lincoln, Nebraska (EE.UU.).
  55. S. E. Mons. Thomas Paprocki, Obispo de Springfield, Illinois (EE.UU.).
  56. S. E. Mons. Ignazio Zambito, Obispo dee Patti (Italia).
  57. S. E. Mons. Juan Rodolfo Laise, OFMCap, Obispo emérito de San Luis (Argentina).
  58. S. E. Mons. Taras Senkiv, O.M., Obispo de Stryi (Ucrania).
  59. S. E. Mons. Frederick Henry, Obispo de Calgary (Canadá).
  60. S. E. Mons. Mark Hagemoen, Obispo de Mackenzie-Fort Smith (Canadá).
  61. S. E. Mons. Paul Terrio, Obispo de St. Paul (Canadá).
  62. S. E. Mons. Adriano Langa, Obispo de Inhambane (Mozambique).
  63. S. E. Mons. Jonas Kauneckas, Obispo de Panevėžys (Lituania).
  64. S. E. Mons. Rigoberto Corredor Bermúdez, Obispo de Pereira (Colombia).
  65. S. E. Mons. Anthony Lee Kok Hin, Obispo emérito de Miri (Malasia).
  66. S. E. Mons. Gregory J. Bittman, Obispo auxiliar de Edmonton (Canadá).
  67. S. E. Mons. Jósef Wróbel, Obispo titular de Suas y auxiliar de Lublin (Polonia).
  68. S. E. Mons. Athanasius Schneider, Obispo titular de Celerina y auxiliar de María Santísima en Astaná (Kazajistán).
  69. S. E. Mons. Andreas Laun, Obispo auxiliar de Salzburgo, miembro de los Oblatos de San Francisco de Sales y Profesor de Teología Moral en la Facultad de Filosofía y Teología de Heiligenkreuz (Austria).

martes, 21 de marzo de 2017

El Obispo de Kansas-San José administra el sacramento de la Confirmación en el Rito Romano tradicional en Misuri (EE.UU.)

El pasado sábado 18 de febrero, S. E. Mons. James V. Johnston, Obispo de Kansas-San José, administró el sacramento de la Confirmación a varios jóvenes, en el Rito Romano tradicional, en el Oratorio antiguo de San Patricio, a cargo del Instituto de Cristo Rey Sumo Sacerdote, ceremonia a la que pertenecen estas imágenes. Fue asistido por el canónigo Talarico, ICRSS, Superior Provincial del ICRSS en EE.UU., el canónigo Glenn Gardner, ICRSS, Vice-Rector del Oratorio y el canónigo William Avis, Maestro de Ceremonias de la Provincia de Estados Unidos. También asistieron varios sacerdotes diocesanos y un diácono: el P. Joseph Totton, el P. Evan Harkins. el P. Lawrence Carney y el diácono Ralph Wehner, Maestro de Ceremonias diocesano y asistente del obispo en coro. Después de la ceremonia, Mons. Johnston impartió la solemne Bendición con el Santísimo, tras lo cual se ofreció una recepción. ICRSS.

viernes, 10 de marzo de 2017

S. E. R. Mons. Luigi Negri, Arzobispo emérito de Ferrara-Comacchio, 68º Prelado que apoya las "dubia" y defiende la Doctrina y Magisterio de la Iglesia, afirma que hubo motivos muy graves detrás de la renuncia del Papa Benedicto XVI

Durante esta semana, concretamente el lunes 7 y el martes 8 de marzo, S. E. R. Mons. Luigi Negri 1, Arzobispo emérito de Ferrara-Comacchio -el Papa Francisco aceptó su renuncia el pasado 15 febrero por límite de edad-, ha sido noticia por la entrevista que ha concedido a Rimini 2.0 (ver aquí) y las revelaciones que ha hecho Andrea Tornielli en La Stampa (ver aquí). En la entrevista a Rimini 2.0 ha dejado claro su apoyo explícito a los Cuatro Cardenales y las "dubia" presentadas por ellos al Papa Francisco para que aclare los puntos conflictivos de "Amoris laetitia", y en La Stampa habla de "motivos muy graves detrás de la renuncia de Benedicto XVI".

Además ha hecho afirmaciones como que "los antipapistas de antes se han vuelto hiperpapistas para uso y consumo propio". Con Mons. Negri ya son 68 los Prelados que apoyan las "dubia" sobre "Amoris laetitia", que defienden la Doctrina y el Magisterio de la Iglesia sobre el Matrimonio y que rechazan dar los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía a los adúlteros. Es el duodécimo Arzobispo de la lista de 68 Prelados: 28 Cardenales, 12 Arzobispos y 28 Obispos (ver aquí)



1 S. E. R. Mons. Luigi Negri, Arzobispo emérito de Ferrara-Comacchio, es actualmente miembro de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, el Anuncio y la Catequesis, miembro del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes, miembro del Comité científico-técnico para las escuelas católicas de la Conferencia Episcopal Italiana y fue miembro de la Academia Pontificia de la Inmaculada.

miércoles, 8 de marzo de 2017

El cardenal Coccopalmerio, presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, afirma que los fieles tendrán que aceptar la Comunión de los adúlteros y que el Papa Francisco piensa lo mismo

El cardenal Francesco Coccopalmerio (en la imagen que abre esta entrada), presidente del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, que el mes pasado publicó un libro, del que ya hablé en este blog (ver aquí), en el que de forma pública y notoria expone su heterodoxia (contraria a todo el Magisterio de la Iglesia) y sostiene que abstenerse de relaciones sexuales puede ser "una imposibilidad" y que si supone una dificultad para los adúlteros y para quienes viven en concubinato deben continuar realizando el acto sexual para preservar la relación, al tiempo que apoya la recepción de la Comunión por parte de los adúlteros y señala los "aspectos positivos" del concubinato, ha concedido una escandalosa y vergonzosa entrevista a Edward Pentin, publicada el pasado miércoles 1 de marzo por el National Catholic Register, en la que se pone chulo y afirma que en este tema el Papa Francisco opina como él, que los fieles pueden pensar lo que les dé la gana al respecto, pero que deben aceptar la Comunión de los adúlteros porque lo dice la Iglesia y punto.

Sobran los comentarios, pues la entrevista, llena de sofismas, medias verdades y claras contradiciones, lo dice todo, por lo que la traduzco íntegramente al español:

CIUDAD DEL VATICANO — En lugar de amonestar a los católicos que cohabitan como "pecadores públicos", el jefe del departamento vaticano para interpretar la ley de la Iglesia ha dicho que es más importante considerar "caritativamente" a la pareja con la esperanza de que finalmente se casen.

Y en una entrevista con el Register el 21 de febrero, el cardenal Francesco Coccopalmerio también insistió en su interpretación, publicada en un reciente folleto, del capítulo 8 de Amoris Laetitia (La alegría del amor), la reciente exhortación apostólica del Papa Francisco sobre el matrimonio y la familia, no viola el Derecho Canónico ni la Doctrina de la Iglesia.

Dijo que permitir a algunos divorciados recasados recibir los sacramentos si desean cambiar su situación pecaminosa pero no pueden enmendarla, porque al hacerlo incurrirían en otro pecado, está totalmente en línea con la enseñanza de la Iglesia.

El cardenal Coccopalmerio, presidente del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, también habló de una reciente conferencia que dio en el Vaticano en la que abogaba por una comprensión "menos rígida" del sacerdocio, que rechaza esencialmente una noción objetiva y metafísica del sacerdocio, para acercarse a los protestantes.

Su Eminencia, ¿podría por favor ayudar a nuestros lectores a entender su intención al escribir este folleto?

Quería entender exactamente lo que significaba el octavo capítulo [sobre "Acompañar, Discernir e Integrar la Debilidad"] y luego explicárselo a otros. Así que leí esas partes del capítulo octavo, leyendo pero [también] para hacer entender a la gente el sentido y la lógica de todos los puntos, de acuerdo con ciertos temas que me parecían más importantes. Lo más difícil es ver lo que dice el documento sobre los fieles que se encuentran en condiciones irregulares -ver cómo es posible, si es posible, admitir a estos fieles a los sacramentos, tanto la confesión como la Eucaristía, y por qué motivos-.

Así que me interesaba ver lo que el documento dice y luego explicárselo a otros -sólo para hacer sólo una lectura de los pasos [que esto requiere] para ser un poco más claro que el documento-. El documento es muy rico y conjuga muchas cosas, que es importante mantener aparte para examinar con más análisis, más analíticamente.

¿Revisó el Papa la publicación antes de su publicación?

No, no, no. Le di el libro al Papa después de su publicación. Pero en otras ocasiones he hablado con el Papa sobre estas cuestiones, y siempre pensamos lo mismo; También durante los sínodos. Le regalé al Papa el libro después de su publicación, como regalo.

Como sabe, se ha abierto una gran brecha en las interpretaciones. Tenemos a los obispos alemanes y malteses de acuerdo, por un lado. Por otro lado, están el arzobispo Charles Chaput de Filadelfia y también el obispo Steven Lopes del Ordinariato anglicano, entre otros muchos. ¿Cómo clarifica su libro las cosas frente a estas interpretaciones?

Tenemos que distinguir los casos de forma bien precisa, las uniones ilegítimas no se regularizan, porque el matrimonio es indisoluble. Hay fieles que se encuentran en esta situación. Son conscientes de que esta situación no es buena. Ellos quieren cambiar, pero no pueden hacerlo. Porque si lo hicieran, si dejaran esas uniones, se dañaría a personas inocentes.

Piense en una mujer que convive con un hombre casado. Tiene tres niños pequeños. Ya lleva 10 años con ese hombre. Ahora los niños piensan en ella como una madre. Él, su pareja, está muy ligado a esta mujer como amante, como mujer. Si esta mujer fuera a decir: "Dejo esta unión equivocada porque quiero corregir mi vida, pero si hago esto, haría daño a los niños y a mi pareja", entonces podría decir: "Me gustaría, pero No puedo". Precisamente en estos casos, basados ​​en la propia intención de cambiar y en la imposibilidad de cambiar, puedo dar a esa persona los sacramentos, con la esperanza de que la situación se aclare definitivamente.

Pero en tales casos, en los que usted dice que es mejor que una mujer continúe en su situación pecaminosa, ¿Cómo puede ser eso coherente con San Pablo y el Catecismo? Ambos dicen que nunca es permisible hacer el mal
deliberadamente para conseguir un bien mayor. ¿Cómo conciliar ambas cosas?

Digamos, si usted está de acuerdo, que si deja esta situación hará daño a la gente. Y entonces, para evitar ese mal, continúo en esa unión en la que ya me encuentro.

Pero esta unión es una situación de pecado.

Sí, aun así...

¿No es mejor tratar de dejar la situación de pecado completamente?

¿Cómo puedes dejar todo si eso daña a la gente? Es importante que esa persona no quiere estar en esa unión, quiere dejarla, quiere irse, pero no puede hacerlo. Hay que combinar dos cosas: Quiero, pero no puedo. Y no puedo -no por mi propio bien, sino por el bien de otras personas-. No puedo por el bien de otras personas.

Si los dos pueden convivir como hermano y hermana, genial. Pero si no pueden porque hacerlo acabaría con la relación, que debería conservarse por el bien de esas personas, entonces se las arreglan de la mejor manera posible. ¿Lo ve? Eso es. Y parece que todo este complicado asunto tiene una explicación lógica: los motivos. Si otros parten de otros puntos de vista, también pueden llegar a otras conclusiones. Pero yo diría que les faltaría algo de humanidad. No puedo hacer daño a una persona para evitar un pecado en una situación en la que no me he metido; Ya me encuentro en ella, en la que yo, si soy esa mujer, me he metido sin mala intención. Por el contrario, trao de hacer el bien, y en ese momento creía que estaba haciendo el bien, y ciertamente hice el bien. Pero tal vez si, ya desde elprincipio lo hubiera sabido, si supiera con certeza moral que eso es pecado, tal vez no me habría puesto en esa situación. Pero ahora ya me encuentro así: ¿Cómo puedo dar marcha atrás? Una cosa es empezar y otra dejarlo. También son cosas diferentes, ¿no?

¿Cuál es la situación con respecto al primer matrimonio, que sigue siendo válido? ¿También ha pensado en la situación de la otra persona y en la validez de su primer matrimonio, como parece que se ignora en esta discusión?

Fue abandonado por su esposa, ¿no? Uso este ejemplo. Fue abandonado por la esposa, y luego esa [otra] mujer vino en su ayuda.

En cuanto a las parejas que cohabitan, ¿creen que se les debe dar la Comunión en algunos casos?

No, sólo digo lo que se dice en el documento de la exhortación apostólica. Vemos a esta pareja que está cohabitando o sólo civilmente casada, conviviendo, digamos. No es el ideal cristiano. Admitamos que no es lo ideal, lo bueno, no una unión legítima. Pero veamos también que hay algo bueno. Ellos realmente se aman. Todavía no están casados ​​porque no tienen medios suficientes para el futuro. Son personas que hacen el bien en la comunidad en la que se encuentran. Todas esas cosas son positivas.

Tenemos que reconocer eso y tener un diálogo pastoral con esas personas y decir: Reflexionemos juntos sobre ésto. ¿No sería mejor casarse? ¿Cuáles son los obstáculos? ¿Podemos ayudarles como comunidad eclesial? Todo ello para llevarles, paso a paso, a un matrimonio canónico. No podemos decir: "Qué vergüenza: sois pecadores públicos". Comencemos diciendo: "amaos mutuamente. Tenéis razones para no casaros; Al menos sentís que esas razones son importantes para vosotros. También sois buenas pesonas, respetadas por todos". Estas cosas son importantes. Digámoslo. Subrayemos estas cosas. Tratemos el tema, para llegar a la maduración de un matrimonio por la Iglesia.

¿No es mejor decir simplemente que esa situación es pecaminosa, que es mejor estar casado y no seguir viviendo juntos?

Si los dos se aman, quieren casarse. No lo hacen ahora por razones que, para ellos, parecen importantes. ¿Por qué tienes que decirles que se separen? Más bien, deberías decirles: "Vayamos juntos hacia un matrimonio canónico. ¿Será en un año? Bueno. Vamos".

¿Podrían recibir los sacramentos antes de casarse, en su opinión?

No necesariamente tengo que darles la Comunión. Puede haber casos particulares. No es un asunto de permitir la Comunión. Se trata sólo de considerarles benévolamente. Las personas que se encuentran en esas relaciones tienen elementos positivos.

Usted dice que se puede dar la Comunión a pesar de vivir en situaciones que no están de acuerdo con los cánones matrimoniales tradicionales, si expresan el sincero deseo de acercarse a los sacramentos después de un adecuado período de discernimiento. Pero su consejo pontificio explicó en una declaración del año 2000 por qué los Cánones 915 y 916 impiden la admisión de tales parejas a la sagrada Comunión y señala, en lenguaje legal, que no puede cambiarse porque así lo expresó Jesús.

Conozco los cánones de memoria. Los conozco muy bien. Quien está en pecado grave no puede recibir la Eucaristía sin primero confesarse o tener el deseo de confesar si ahora es incapaz de hacerlo.

Pero déjeme leerle parte de eso, porque es importante. Dice: "Toda interpretación del Canon 915 que vaya en contra del contenido sustancial del mismo, como ha declarado ininterrumpidamente el Magisterio y la disciplina de la Iglesia a lo largo de los siglos, es claramente engañosa. No se puede confundir el respeto por la redacción de la ley (Canon 17) con el uso indebido de la misma redacción como instrumento para relativizar los preceptos o vaciarlos de su sustancia".

¿Esta declaración sigue en vigor, y, en caso contrario, por qué no declararla ya no vigente?

Siempre está en vigor. Quien está en grave pecado y dice no tengo intención de cambiar: Esos son los Cánones 915 y 916. Pero si alguien dice: "Quiero cambiar, pero en este momento no puedo, porque si lo hago, mataré a la gente", puedo decirles: "Paren ahí. Cuando podáis os daré la absolución y la Comunión". O también puedo insistir en vuestrasintenciones y deciros que no estáis en pecado porque tenéis la intención seria de cambiar, pero en este momento no podéis hacerlo. Hay que compatibilizar ambas cosas ¿Entiende? Esa persona ya está convertida, ya está separada del mal, pero materialmente no puede hacerlo. Es una cuestión de atender esas situaciones. Puede decirlo apresuradamente, pero si una luz no se enciende, puede entender otras interpretaciones. No se preocupe.

Los canonistas dicen que estas normas, 915 y 916, fueron cambiadas en ciertas interpretaciones de Amoris Laetitia.

No han cambiado. No ha cambiado absolutamente nada. En el libro se lo digo a quienes no pueden recibir la absolución y la Eucaristía. Esos son los cánones. Al que dice: "Estoy en pecado grave, pero no quiero cambiar" [la absolución no es posible]. Cuando alguien viene a confesarte y te dice: "Cometí este pecado. Quiero cambiar, pero sé que no soy capaz de cambiar, pero quiero cambiar, "¿qué haces? ¿Le mandarás lejos? No, le absuelves.

¿Para que puedan recibir los sacramentos?

Los sacramentos son la absolución y la Eucaristía. La persona hace las mismas cosas, pero sinceramente quiere cambiar. ¿Ves que hay una imposibilidad en este caso? Uno no puede cambiar inmediatamente.

¿Tienen que cambiar su estilo de vida antes de recibir la comunión?

No, tienen que cambiar su intención, no su estilo de vida. Si esperas a que alguien cambie su estilo de vida, ya no absolverás a nadie. Es la intención. Quiero cambiar aunque sepa que no puedo. Pero he empezado a caminar. Daré pasitos. Rezaré cinco minutos más para que pueda. Lo importante es dar un paso. Si alguien no hace nada, no puedo absolverles. Si alguien dice: "Sí, quiero hacerlo. Haré lo que pueda, como poco", entonces ya está en el camino de la conversión.

¿La disciplina es coherente con la doctrina, según usted?

Perfectamente. La doctrina dice que quien se convierte puede recibir la absolución de los pecados y la Eucaristía. Absolución del pecado significa la Eucaristía; Los dos van juntos. ¿Quién es verdaderamente penitente? ¿Quién se compromete a hacer todo lo que pueda? Si alguien hace sólo una cosa de un centenar, eso ya es algo importante. Esto es lo que hay que entender.

¿Cómo reconoce a un verdadero penitente?

Tienes que prestar atención a lo que el penitente dice. Si sabes -puedes decir si te está engañando-. Pero alguien que viene a la confesión, ya por el hecho de que viene a confesar, significa que tiene la intención de cambiar. En ese momento, en este mundo, donde la confesión es absolutamente por propia voluntad, si alguien viene a confesar, no tiene sentido que venga y no quiera cambiar -yo vengo pero no quiero cambio. Si vengo a confesar, es porque tengo una intención positiva, aunque sea pequeña, pero seria para cambiar. Tienes que poner toda tu atención en esta intención. Haré todo lo que pueda.

Para los divorciados y vueltos a casar, su estado y recibir la comunión es muy público, una posible fuente de escándalo para los demás. ¿Qué dice a este punto?

Lo digo en el libro, es necesario instruir a los fieles que cuando vean a dos divorciados recasados ​​que van a la Eucaristía, no deben decir que la Iglesia dice ahora que su situación es buena, y que por tanto el matrimonio ya no es indisoluble. Deben decir que esas personas tendrán razones examinadas por las autoridades eclesiales a causa de las cuales no pueden cambiar su situación y con la esperanza de que cambien, la Iglesia ha dado importancia a su deseo, su intención de cambiar con la imposibilidad de hacerlo. Por lo tanto, es uno de esos casos en que es posible que la Iglesia diga acércate a la Eucaristía. ¿Lo ve? Es necesario instruir a los fieles al respecto. No debería haber la posibilidad de, como se dice, de escándalo, de falsos juicios. Es necesario instruir a los fieles. ¿Lo ve? Escribí todo ésto.

En estas situaciones pecaminosas, en ciertos casos pueden recibir los sacramentos, pero ¿no tomará la gente ésto como que la Iglesia aprueba su situación de adulterio?

No si se instruye a los fieles y se les dices que no es así. Alguno puede pensar lo que le dé la gana. Pero si está de acuerdo con lo que dice la Iglesia, que se lo explica, ya no puede pensar de manera diferente. Si eres una persona que no entiende, o ve sólo ciertas cosas y otras no, pues vale.

Con respecto a la indisolubilidad del matrimonio, para usted, ¿sigue igual?

Lo mismo, incluso más aún.

Algunos divorciados recasados ​​continúan viviendo en situaciones pecaminosas si así lo desean, pero algunos han dado sus vidas por la indisolubilidad del matrimonio tal y como Cristo enseñó, como Santo Tomás Moro. ¿Fue en vano su martirio?

Paremos, porque sé que no podré explicárselo bien. Esas personas -entiéndase, las mujeres de las que he hablado en el libro- dicen a todo el mundo que el matrimonio es indisoluble: "Estoy en una mala situación. Pero me gustaría cambiarlo precisamente porque el matrimonio es indisoluble. Pero en este momento no puedo hacerlo".

Si sigues diciendo que el matrimonio no es indisoluble, significa que no nos hemos entendido; Pero esa mujer sigue diciendo que el matrimonio es indisoluble. Pero, ¿cómo puede dejar la relación? Él [su cónyuge casado civilmente] se suicidará. Los niños, ¿quién los cuidará? Estarán sin madre. Por lo tanto, ella tiene que seguir así.

Pero esos casos son muy raros.

Genial si son raros, pero existen. Lo he comprobado personalmente.

Pero si son tan raros, ¿por qué el Papa no escribió una nota a todos los obispos diciendo en esos casos se aplicara la doctrina de la Iglesia de manera diferente?

Lo ha escrito [sobre eso].

Pero no habría habido necesidad de los dos sínodos.

Si le leyera el documento, le mostraría los pasajes precisos. No escribí sobre todo eso; está en el documento. Tengo que irme ya. Más que eso, no puedo decirle. No se inquiete. El matrimonio es indisoluble. Esas personas se encuentran en situaciones irregulares. Quieren cambiar, pero no pueden.

Una última cuestión: en una reciente sesión plenaria del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, usted supuestamente alentó a los miembros a impulsar una comprensión menos rígida del sacerdocio, esencialmente diciéndoles que renuncien a una noción objetiva y metafísica del sacerdocio. Su idea era que, como tenemos una comprensión de los diferentes niveles de comunión con la Iglesia entre los bautizados, debemos tener diferentes grados de plenitud del sacerdocio, a fin de permitir a los protestantes a ejercer [como sacerdotes] sin estar completamente ordenados. ¿Qué dijo usted exactamente y por qué lo dijo?

Estaba diciendo que tenemos que reflexionar sobre las cuestiones. Decimos, todo es válido; nada es válido. Tal vez tenemos que reflexionar sobre este concepto de validez o invalidez. El Concilio Vaticano II dijo que hay una verdadera comunión aunque no sea definitiva ni completa. Verá, crearon un concepto no tan concluyente, ni todo ni nada. Hay una comunión que ya es buena, pero faltan algunos elementos. Pero, si dice que faltan algunas cosas y que por tanto no hay nada, se equivoca. Faltan piezas, pero ya hay comunión, pero no es la comunión plena. Lo mismo puede decirse, o algo similar, de la validez o invalidez de la ordenación. Dije: pensemos en ello. Es una hipótesis. Tal vez hay algo, o tal vez no hay nada -un estudio, una reflexión-.

¿El objetivo es la intercomunión?

No, es sólo una reflexión que uno podría hacer. Las consecuencias no se tienen en cuenta. Es sólo una reflexión.

Edward Pentin, corresponsal del Register en Roma.

[TRADUCCIÓN: CATHOLICVS]