Mostrando entradas con la etiqueta Sacramentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sacramentos. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de febrero de 2018

23 seminaristas de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro reciben Órdenes Menores y el Subdiaconado en Lindau (Alemania) y New Hampshire (EE.UU.)

Al terminar el primer semestre, tras los exámenes y el retiro espiritual, los seminaristas del Seminario de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro en Wigratzbad, Baviera (Alemania), asistieron a la solemne Santa Misa Tridentina Pontifical oficiada por S. E. Mons. Lajos Varga, Obispo titular de Sicca Veneria y auxiliar de Vác (Hungría), en la iglesia parroquial de Gestratz, en el distrito de Lindau, Bavaria (Alemania), cercana al mencionado seminario.

Ese mismo día y en la misma iglesia, Mons. Varga confirió las Órdenes menores a doce seminaristas, y el Subdiaconado -primera de las Órdenes Mayores- a otros seis: dos alemanes y cuatro franceses. También el mismo día, otros cinco seminaristas -dos estadounidenses, dos canadienses y uno mejicano-, recibieron el Subdiaconado de manos de S. E. Mons. Peter Libasci, Obispo de Manchester, New Hampshire (EE.UU.). Seminario de San Pedro - Wigratzbad.

lunes, 8 de enero de 2018

S. E. Mons. Andreas Laun es el séptimo Prelado en subscribir la reciente "Profesión de las verdades inmutables respecto del matrimonio sacramental" para paliar la crisis provocada por "Amoris laetitia" de Francisco

S. E. Mons. Andreas Laun, Obispo auxiliar de Salzburgo (Austria) hasta el pasado 13 de octubre, en que cumplío los 75 años (no se le concedió ni un sólo día de prórroga) y miembro de los Oblatos de San Francisco de Sales, además de Profesor de Teología Moral en la Facultad de Filosofía y Teología de Heiligenkreuz (Austria), es el séptimo Prelado en subscribir la "Profesión de las verdades inmutables respecto del matrimonio sacramental" (ver aquí) hecha pública el pasado 31 de diciembre, según han informado diferentes medios.

Mons. Laun fue uno de los prelados que hace un año se manifestó favorable a las "dubia" sobre "Amoris laetitia" presentadas a Francisco por los Cuatro Cardenales (S. E. R. Walter Card. Brandmüller, S. E. R. Raymond Leo Card. Burke, S. E. R. Carlo Card. Caffarra y S. E. R. Joachim Card. Meisner), y uno de los firmantes de la Súplica Filial «Declaración de fidelidad a la enseñanza inmutable de la Iglesia sobre el matrimonio y a su ininterrumpida disciplina». Puede leerse la entrevista completa que concedió entonces -en español- en este enlace.

El prelado recordó entonces que un Pontífice no puede cambiar una ley moral de origen divino, del mismo modo que no puede modificar las leyes de la Física.

Estos son los 7 Prelados (1 Cardenal, 4 Arzobispos y 2 Obispos) que han subscrito esta "Profesión" hasta el momento:
  • S. E. R. Jānis S.R.E. Card. Pujats, Arzobispo Metropolitano emérito de Riga (Letonia)
  • S. E. R. Mons. Tomash Peta, Arzobispo Metropolitano de la Archidiócesis de Santa María en Astaná (Kazajistán)
  • S. E. R. Mons. Jan Pawel Lenga, Arzobispo emérito de Karagandasu.
  • S. E. R. Mons. Luigi Negri, Arzobispo emérito de Ferrara-Comacchio (Italia).
  • S. E. R. Mons. Carlo Maria Viganò, Nuncio Apostólico emérito de los Estados Unidos.
  • S. E. Mons. Athanasius Schneider, Obispo auxilar de Santa María en Astaná (Kazajistán)
  • S. E. Mons. Andreas Laun, Obispo auxiliar -recién retirado- de Salzburgo (Austria)
Véanse también estas entradas anteriores relacionadas:



viernes, 5 de enero de 2018

Crisis "Amoris laetitia" y la Comunión de los adúlteros: otro Cardenal se adhiere a la "Profesión de las verdades inmutables respecto del matrimonio sacramental" subscrita ya por cuatro Arzobispos y un Obispo

A los dos Arzobispos y un Obispo que inicialmente hicieron pública la "Profesión de las verdades inmutables respecto del matrimonio sacramental" el pasado 31 de diciembre -S. E. R. Mons. Tomash Peta, Arzobispo Metropolitano de la Archidiócesis de Santa María en Astaná (Kazajistán), S. E. R. Mons. Jan Pawel Lenga, Arzobispo emérito de Karagandasu y S. E. Mons. Athanasius Schneider, Obispo auxilar de Santa María en Astaná-, de la que ya hablé en la anterior entrada (ver aquí), a la que luego se adhirieron otros dos Arzobispos italianos -S. E. R. Mons. Luigi Negri, Arzobispo emérito de Ferrara-Comacchio y S. E. R. el Arzobispo Carlo Maria Viganò, Nuncio Apostólico emérito de los Estados Unidos-, ahora acaba de unirse S. E. R. Jānis S.R.E. Card. Pujats, Arzobispo Metropolitano emérito de Riga (Letonia), al que vemos en la fotografía que ilustra esta entrada y que también ha subscrito el documento, según ha informado Corrispondenza Romana y Marco Tosaiti. Quién nos iba a decir a los católicos hace unas décadas que la defensa de la fe vendría, primordialmente, del Este, de la mano de Obispos provenientes de países que una vez estuvieron tras el Telón de Acero (nótese que Jānis Pujats, que había sufrido la persecución religiosa llevada a cabo por el régimen comunista de la Unión Soviética, de la que entonces formaba parte Letonia, fue creado Cardenal "in pectore" por San Juan Pablo II en febrero de 1998, aunque no fue anunciado públicamente hasta el consistorio del 21 de febrero de 2001, siendo en 2005 uno de los Cardenales electores que eligieron al Papa Benedicto XVI).

Véanse estas dos entradas relacionadas previas:


miércoles, 3 de enero de 2018

Aumenta la crisis de "Amoris laetitia": cuatro Arzobispos y un Obispo hacen profesión de fe católica y niegan que los adúlteros no arrepentidos y sin propósito de enmienda puedan recibir los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía, además de recordar la verdad católica sobre el sacramento del Matrimonio

Como reza el título de esta entrada, cuatro Arzobispos y un Obispo acaban de hacer pública, a propósito de la crisis provocada por "Amoris laetitia", una profesión de fe católica en la que niegan la posibilidad de administrar los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía a los adúlteros no arrepentidos y sin propósito de enmienda, y recuerdan la verdad católica sobre el sacramento del Matrimonio .

Se trata del S. E. R. Mons. Tomash Peta, Arzobispo Metropolitano de la Archidiócesis de Santa María en Astaná (Kazajistán), S. E. R. Mons. Jan Pawel Lenga, Arzobispo emérito de Karagandasu y S. E. Mons Athanasius Schneider, Obispo auxilar de Santa María en Astaná, quienes hace un año hicieron un llamamiento de oración (ver aquí) para que el Papa Francisco revocara las orientaciones pastorales heterodoxas derivadas de la aplicación de "Amoris laetitia", a los que también se han sumado en este nuevo documento S. E. R. Mons. Luigi Negri, Arzobispo emérito de Ferrara-Comacchio y S. E. R. el Arzobispo Carlo Maria Viganò, Nuncio Apostólico emérito de los Estados Unidos.

En dicho documento, que puede leerse completo en español en este enlace, hacen afirmaciones tan obvias (y católicas) como éstas:
  • Las relaciones sexuales entre personas que no están unidas entre sí por el vínculo de un matrimonio válido son siempre contrarias a la voluntad de Dios.
  • Ninguna circunstancia o finalidad pueden hacer de tales relaciones sexuales una realidad moral positiva y agradables a Dios.
  • La Iglesia no juzga el estado de gracia interno de un fiel, por lo que la no admisibilidad a la Santa Comunión de los adúlteros es un juicio del carácter visible, público y objetivo de su situación, ya que la recepción de los sacramentos depende necesariamente de la situación visible y objetiva de los fieles.
  • No es moralmente lícito tener relaciones sexuales con una persona que no es el propio cónyuge legítimo, para evitar un supuesto otro pecado (no es lícito 'hacer el mal para que venga el bien', según Rom 3, 8).
  • La admisión de tales personas a la Santa Comunión puede ser permitida solamente cuando hacen un sincero propósito de cesar de allí en adelante tales relaciones sexuales y de evitar el escándalo.
  • Las personas que mantienen relaciones sexuales no conyugales de modo habitual, violan con tal estilo de vida el indisoluble vínculo nupcial matrimonial respecto al legítimo cónyuge y por tanto no pueden participar de la Comunión eucarística.
  • El cumplimiento de la voluntad de Dios, revelada en Sus Diez Mandamientos y en Su explícita prohibición del divorcio, constituye el verdadero bien espiritual de las personas aquí en la Tierra, permitiendo así que sean conducidas a la salvación de la vida eterna.
Véase también, al respecto, el siguiente enlace (incluyendo los comentarios):

miércoles, 29 de noviembre de 2017

El obispo de Madison confiere el sacramento de la Confirmación en el Rito Romano antiguo a casi medio centenar de jóvenes, seguido de la solemne Santa Misa Tridentina, en Wisconsin (EE.UU.)

Estas fotografías fueron tomadas ayer, martes 28 de noviembre, durante la solemne Santa Misa Tridentina, votiva del Espíritu Santo, y el sacramento de la Confirmación, en el Rito Romano antiguo, conferido por S. E. Mons. Robert Charles Morlino, obispo de Madison, a casi medio centenar de jóvenes, en la iglesia de Santa María de Pine Bluff, Wisconsin (EE.UU.), ceremonia a la que asistió gran cantidad de fieles, procedentes de Kansas, Minnesota, Maryland y Carolina del Norte, además de los feligreses locales. Fr. Z’s Blog.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Reportaje fotográfico de la Ordenación Sacerdotal en el Rito Romano antiguo y solemne Santa Misa Tridentina Pontifical oficiada por el Arzobispo de Vaduz en Heimenkirch (Alemania)

Estas fotografías fueron tomadas anteayer, sábado 18 de noviembre, durante la solemne Santa Misa Tridentina Pontifical y el sacramento del Orden Sacerdotal conferido a tres diáconos de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro por S. E. R. Mons. Wolfgang Haas, Azobispo de Vaduz (Liechtenstein), en la iglesia parroquial de Heimenkirch, a unos diez minutos del seminario de la FSSP en Wigratzbad, Baviera (Alemania), ceremonia a la que asistieron gran cantidad de amigos, familiares, fieles y clero, como se aprecia en las imágenes. Los recién ordenados son el P. Hilaire Vernier, Fssp; el P. Hubert Stollsteiner, Fssp; y el P. Nicolas Télisson, Fssp, que tras la ceremonia impartieron sus primeras bendiciones. Fotos: Seminario de San Pedro - Wigratzbad.

domingo, 12 de noviembre de 2017

La Iglesia alemana se hunde entre escándalos promovidos por su jerarquía: sacrilegios, simonía, adulterio, aborto, corrupción de menores, homosexualidad, pederastia... ¿Quién da más?

En la imagen, de izquierda a derecha y de arriba a abajo: Reinhard Marx, Heiner Koch, Paul Zulehner y Walter Kasper.
Más que hundirse, en realidad se está pudriendo. Y no tanto la Iglesia, como su jerarquía. Anteayer, viernes 10 de noviembre, en una reunión del Comité de Católicos de Baviera celebrado en Múnich (Alemania), Reinhard Marx, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana y miembro del C-9 papal, reveló que Francisco está planteando a sus consejeros la posibilidad de abolir el celibato sacerdotal. Naturalmente, proviniendo de este este personaje, tal revelación bien podría ser mentira. Aunque, habida cuenta de la deriva tomada por este anómalo pontificado desde su mismo inicio, también podría ser cierta. En la misma línea se ha pronunciado el "teólogo" anticatólico austríaco Paul Zulehner -que "presuntamente" es cura-, asegurando en el mismo encuentro que Francisco acabará aboliendo el celibato sacerdotal "si nadie le pega un tiro o le envenena antes".

Nótese que este impresentable cardenal está al frente de una archidiócesis en cuyo seminario, el año pasado, sólo ingresó 1 seminarista... en un país como Alemania, que tiene casi 83 millones de habitantes -en 2016 había censados 82.667.685 habitantes-. Eso sí, la Iglesia alemana es riquísima, debido a la simonía decretada en 2012 por la Conferencia Episcopal Alemana (puede verse el decreto en este enlace). Según dicho decreto de compra-venta de sacramentos, a quien no pague el impuesto religioso se le denegarán los sacramentos -vamos, que quedarán excomulgados-. Resulta escandaloso que en Alemania se administren los sacramentos de forma sacrílega a herejes o a pecadores no arrepentidos (véase aquí el documento por el que aprobaron administrar los sacramentos a los adúlteros), y se les nieguen a quienes no los paguen.

También la semana pasada, y en concreto el pasado lunes 6 de noviembre, nos enteramos a través de LSN (ver aquí), que Heiner Koch, que okupa la archidiócesis de Berlín, ha dado su respaldo personal, y hasta ha escrito el prólogo, de una guía o programa para educadores católicos en el que se les dan "consejos prácticos" para que enseñen a los niños sus "derechos sexuales", entre los que están, nada menos, las relaciones sexuales con adultos siempre que sean consentidas, o la posibilidad de conseguir anticonceptivos o abortar sin el conocimiento paterno. Según este personaje "una iglesia que trata de imponer hoy sus opiniones a las personas está loca".

Estas son algunas de las barbaridades que recoge esta diabólica guía, publicada en la página web oficial de la archidiócesis de Múnich:

Pederastia y fornicación: "En principio, las personas mayores de edad pueden acostarse con menores de edad, siempre que se trate de actos/relaciones sexuales consentidas. Sin embargo, se vuelve difícil cuando los actos o las relaciones sexuales son forzados".

Promiscuidad sexual, fornicación y anticoncepción: "Laura [una hipotética niña] quiere acostarse con su novio y considera diferentes anticonceptivos. Sin embargo, teme que sus padres lo descubran [...] Puede tratar de convencer al médico de que es lo suficientemente madura como para tomar esa decisión [...] Para los menores de 14 años será difícil obtener una receta para anticonceptivos, ya que la ley prohíbe el coito para menores de 14 años [...] En principio, los adolescentes pueden comprar anticonceptivos de venta libre en cualquier farmacia, tales como condones y un diafragma. Si no se siente cómodo pidiéndolos en una farmacia concreta, también puede comprarlos anónimamente en otra".

Aborto: "En el contexto de asesoramiento sobre conflictos durante el embarazo, Milena [otra hipotética chica menor de edad] puede ser informada sobre la posibilidad del aborto. En la consulta, el padre del niño esperado, o incluso sus padres [de ella], pueden estar presentes si así lo desea. Incluso tiene que mostrar que participó en una consulta en caso de que decida terminar con su embarazo. No importa lo que decida Milena, puede obtener asesoramiento y tiene derecho a recibir apoyo psicológico".

Homosexualidad, enfermedades venéreas: La guía también incluye a otras hipotéticas adolescentes en relaciones lésbicas, o a un niño que quiere que le realicen una prueba de enfermedades venéreas sin ser descubierto por sus padres.

Naturalmente, los católicos bávaros se han escandalizado, como no podía ser de otra manera, y han lanzado una petición para exigir que se retire esa guía para pervertir a los niños de la página web de la archidiócesis de Múnich. Puede firmarse la petición en este enlace.

Cabe recordar otros hitos, igualmente escandalosos, de la evolución -más bien involución a épocas pre-cristianas- experimentada por la jerarquía "católica" alemana en los últimos tiempos, que recogí en otra entrada (ver aquí):
  • El cardenal alemán Walter Kasper espera compartir la Comunión eucarística con los protestantes en situaciones particulares, especialmente respecto a los matrimonios y familias mixtas (ver aquí).
  • El mismo cardenal Walter Kasper, además de ser el principal impulsor de dar la Comunión a los adúlteros durante los últimos Sínodos de la Familia de 2014 y 2015, ha sostenido herejías públicamente, sin que se haya retractado hasta la fecha (ver aquí y aquí).
  • El Cardenal alemán Reinhard Marx, del Consejo de Cardenales (C9) que asesora al Papa Francisco, promueve dar la Comunión a los adúlteros (ver aquí).
  • La página web oficial de la Conferencia Episcopal Alemana publica un artículo que dice que "la anticoncepción le da a las mujeres 'una nueva libertad'" y que hay que ver la "homosexualidad como algo bueno" (ver aquí).
  • La Conferencia Episcopal Alemana aprueba la píldora abortiva del día después (PDD) en los hospitales católicos alemanes (ver aquí).
Palabra del Señor:

"Guardaos de los falsos profetas, los cuales vienen a vosotros disfrazados de ovejas, mas por dentro son lobos rapaces. Los conoceréis por sus frutos. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Asimismo todo árbol bueno da frutos sanos, y todo árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede llevar frutos malos, ni un árbol malo frutos buenos. Todo árbol que no produce buen fruto, es cortado y echado al fuego. De modo que por sus frutos los conoceréis".
(Mt 7, 15:20)

jueves, 2 de noviembre de 2017

Teólogo capuchino obligado a dimitir como asesor de la Conferencia Episcopal de EE.UU. por escribir carta a Francisco sobre la confusión de su pontificado y la maldad de algunos obispos. Texto íntegro de la carta en español

El capuchino P. Thomas Weinandy, O.F.M., Cap., miembro de la Comisión Teológica Internacional y hasta ahora consultor del Comité Doctrinal de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, ha sido despedido ha presentado su dimisión a este último cargo después de habérselo sugerido la propia Conferencia de obispos estadounidenses, tras una reunión mantenida con su secretario general. ¿El motivo? La carta, escrita el pasado mes de julio y que ahora sale a la luz, que envió a Francisco expresándole su preocupación por el rumbo que lleva su pontificado y la maldad de muchos obispos (puede leerse en inglés aquí). El presidente de la Conferencia Episcopal de EE.UU., el cardenal  Daniel Nicholas DiNardo, ha manifestado que en su carta el capuchino no daba el beneficio de la duda a Francisco (ver aquí). Juzguen ustedes mismos:

Santidad:

Escribo esta carta con amor por la Iglesia y sincero respeto hacia su ministerio. Usted es el Vicario de Cristo en la Tierra, el Pastor de su grey, el sucesor de San Pedro y, por lo tanto, la roca sobre la que Cristo construirá su Iglesia. Todos los católicos, clero y laicos por igual, deben dirigirse a usted con lealtad filial y obediencia fundamentadas en la verdad. La Iglesia se dirige a usted con espíritu de fe, con la esperanza de que usted la guíe con amor.

Sin embargo, Santidad, su pontificado parece estar marcado por una confusión crónica. La luz de la fe, la esperanza y el amor no está ausente, pero demasiado a menudo está oscurecida por la ambigüedad de sus palabras y acciones. Esto hace que entre los fieles haya una cada vez mayor inquietud, comprometiendo su capacidad de amor, alegría y paz. Permítame poner unos ejemplos.

El primero atañe a la disputa en relación al capítulo octavo de «Amoris Laetitia». No necesito compartir mis propias preocupaciones acerca de su contenido. Otros, no sólo teólogos, sino también cardenales y obispos, ya lo han hecho. La preocupación principal es su manera de enseñar. En «Amoris Laetitia», su guía a veces parece ser intencionadamente ambigua, invitando tanto a una interpretación tradicional del Magisterio de la Iglesia católica sobre el matrimonio y el divorcio, como a una interpretación que parece conllevar un cambio en la enseñanza. Como usted mismo observa, con gran sabiduría, los pastores deben acompañar y animar a las personas que se encuentran en matrimonios irregulares; pero la ambigüedad persiste con respecto al significado real de ese «acompañamiento». Enseñar con una tal falta de claridad puede, inevitablemente, llevar a pecar contra el Espíritu Santo, el Espíritu de la verdad. El Espíritu Santo es entregado a la Iglesia y, sobre todo, a usted, para disipar el error, no para fomentarlo. Además, sólo donde hay verdad puede haber verdadero amor, porque la verdad es la luz que libera a las mujeres y a los hombres de la ceguera del pecado, una oscuridad que mata la vida del alma. Sin embargo, usted parece censurar e incluso mofarse de quienes interpretan el capítulo octavo de «Amoris Laetitia» según la tradición de la Iglesia, tachándoles de fariseos apedreadores representantes de un rigorismo inmisericorde. Esta clase de calumnia es ajena a la naturaleza del ministerio petrino. Parece que algunos de sus consejeros se dedican, lamentablemente, a este tipo de acciones. Dicho comportamiento da la impresión de que sus puntos de vista no puedan sobrevivir a un escrutinio teológico, por lo que deben ser sostenidos mediante ataques «ad hominem».

Segundo. Demasiado a menudo sus formas parecen menospreciar la importancia de la doctrina de la Iglesia. Una y otra vez usted retrata la doctrina como algo muerto, algo útil sólo para ratones de biblioteca, que está lejos de las preocupaciones pastorales de la vida diaria. Quienes le critican han sido acusados –y son palabras suyas– de hacer de la doctrina una ideología. Pero es precisamente la doctrina cristiana –incluyendo las sutiles distinciones relacionadas con creencias fundamentales como la naturaleza trinitaria de Dios, la naturaleza y finalidad de la Iglesia; la Encarnación; la Redención; los sacramentos– la que libera al hombre de las ideologías mundanas y le garantiza que está predicando y enseñando el Evangelio verdadero, dador de vida. Quienes infravaloran la doctrina de la Iglesia se separan de Jesús, autor de la verdad. Y lo único que les queda, entonces, es una ideología; una ideología que se conforma al mundo del pecado y la muerte.

Tercero. Los fieles católicos están desconcertados por su elección de algunos obispos, hombres que no sólo están abiertos a quienes tienen puntos de vista contrarios a la fe cristiana, sino que también les apoyan e incluso les defienden. Lo que escandaliza a los creyentes, e incluso a algunos hermanos obispos, no es sólo el hecho de que usted nombre a estos hombres como pastores de la Iglesia, sino que permanezca callado ante su enseñanza y práctica pastoral, debilitando así el celo de muchos hombres y mujeres que han defendido la auténtica enseñanza católica durante mucho tiempo, a veces arriesgando su propia reputación y bienestar. El resultado: muchos fieles, ejemplo del 'sensus fidelium', están perdiendo la confianza en su pastor supremo.

Cuarto. La Iglesia es un cuerpo, el Cuerpo Místico de Cristo, y el Señor le ha encargado a usted promover y fortalecer su unidad. Pero sus acciones y palabras parecen dedicarse, demasiado a menudo, a hacer lo opuesto. Alentar una forma de «sinodalidad» que permite y fomenta varias opciones doctrinales y morales dentro de la Iglesia sólo puede llevar a una mayor confusión teológica y pastoral. Dicha sinodalidad es insensata y, en la práctica, contraria a la unidad colegial de los obispos.

Santo Padre, todo esto me lleva a la última preocupación. A menudo usted ha hablado acerca de la necesidad de que haya transparencia dentro de la Iglesia, exhortando frecuentemente, sobre todo en los dos últimos sínodos, a que todos, especialmente los obispos, hablen francamente y sin miedo a lo que pudiera pensar el Papa. Pero, ¿se ha dado usted cuenta de que la mayoría de los obispos del mundo están sorprendentemente silenciosos? ¿Por qué? Los obispos aprenden rápido. Y lo que muchos han aprendido de su pontificado es que usted no está abierto a las críticas, sino que le molesta ser objeto de ellas. Muchos obispos están silenciosos porque desean serle leales y, por consiguiente, no expresan –al menos públicamente; otra cosa es si lo hacen en privado– la preocupación que les causa su pontificado. Muchos temen que si hablan francamente, serán marginados o algo peor.

Frecuentemente me he preguntado: «¿Por qué Jesús deja que pase todo esto?». La única respuesta que me viene a la mente es que Jesús quiere manifestar cuán débil es la fe de muchas personas que están dentro de la Iglesia, incluso de muchos, demasiados, obispos. Irónicamente, su pontificado ha dado, a quienes tienen un punto de vista pastoral y teológico perjudicial, permiso y confianza para salir a la luz y exponer su maldad, que antes estaba oculta. Reconociendo esta maldad, la Iglesia necesitará
humildemente renovarse y de esta manera seguir creciendo en santidad.

Santo Padre, rezo constantemente por usted y lo seguiré haciendo. Que el Espíritu Santo le guíe hacia la luz de la verdad y de la vida de amor, para que disipe la maldad que ahora oculta la belleza de la Iglesia de Jesús.

Sinceramente en Cristo,

Thomas G. Weinandy, O.F.M., Cap.

31 de julio de 2017

Festividad de San Ignacio de Loyola

Bajo estas líneas puede verse el facsímil de la carta enviada por el cardenal Becciu al P. Thomas Weinandy, fechada el pasado 7 de septiembre, en la que confirma la entrega en mano a Francisco de la carta escrita por el capuchino:

martes, 31 de octubre de 2017

A alguien en el Vaticano se le debería caer la cara de vergüenza: Declaración conjunta de la Santa Sede y la federación luterana sobre la celebración común de la herejía protestante

Los heresiarcas Lutero y Melanchthon en un sello emitido por el Vaticano para celebrar la herejía protestante
[Mis notas en rojo] Declaración conjunta de la Federación Luterana Mundial y el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos al finalizar el 31 de octubre de 2017, el año de conmemoración común de la Reforma [en román paladino: celebración de la herejía protestante], 31.10.2017

El 31 de octubre de 2017, último día del año de conmemoración ecuménica común de la Reforma [segunda vez que denomina "reforma" a la herejía protestante], estamos muy agradecidos por los dones espirituales y teológicos recibidos a través de la Reforma [tercera vez que denomina "reforma" a la herejía protestante y primera mentira pública: la herejía no puede ser un don espiritual o teológico], conmemoración que compartimos juntos y con nuestros asociados ecuménicos [será éso: con sus asociados ecumaníacos, no en mi nombre: yo no conmemoro herejías] del mundo entero. Asimismo, pedimos perdón por nuestros fracasos, las formas en que los cristianos han herido el Cuerpo del Señor y se han ofendido unos a otros durante los 500 años transcurridos desde el inicio de la Reforma hasta hoy [yo no ofendo a un hereje por intentar corregir su error; quienes les animan a continuar en él sí les ofenden, además de a nuestra inteligencia y, peor: a Dios. Cuarta vez que llaman "reforma" a la herejía protestante].

Nosotros, luteranos y católicos, estamos profundamente agradecidos por el camino ecuménico que hemos recorrido juntos en los últimos 50 años [¿Agradecidos? ¿Por qué motivo motivo? ¿Han vuelto los herejes a la Iglesia Católica? Más bien al contrario: ni ellos vienen, y a los católicos se les espanta] Esa peregrinación, sostenida por nuestra oración común, el culto y el diálogo ecuménico, [la communicatio in sacris está condenada por la Iglesia. Diálogo, el que se quiera, que es gratis -aunque sin proselitismo difícilmente volverán a la Iglesia; pero el culto junto a herejes no le está permitido a un católico] redundó en la eliminación de prejuicios, una mayor comprensión mutua y la identificación de decisivos acuerdos teológicos. [¿Cuáles? ¿Ya creen en el Purgatorio, en los siete sacramentos, en el Santo Sacrificio del Calvario renovado de forma incruenta cada vez que se oficia la Santa Misa, en la Transubstanciación, en el culto de hiperdulía debido a la Santísima Virgen María, en la intercesión y Comunión de los Santos, etc... Me parece a mí que no] Frente a tantas bendiciones a lo largo del camino, elevamos nuestros corazones en alabanza al Dios Trino por la misericordia recibida.

En este día damos una mirada retrospectiva a un año de notables eventos ecuménicos que comenzó el 31 de octubre de 2016 con la oración común luterano-católico romana en Lund, Suecia, en presencia de nuestros asociados ecuménicos. [vergüenza les debería dar, en lugar de congratularse] Durante la presidencia de ese servicio, el papa Francisco y el obispo Munib A. Younan, entonces presidente de la Federación Luterana Mundial, firmaron una declaración conjunta que recoge el compromiso de seguir recorriendo juntos el camino ecuménico hacia la unidad por la que oraba Cristo (cf. Juan 17.21) [Cristo no oró jamás para que los católicos engañasen a quienes están en el error, diciéndoles que da igual la Verdad que la mentira. La Iglesia ya es Una; siempre lo ha sido. Sólo falta que quienes están fuera o se fueron de Ella vuelvan]. Ese mismo día, nuestro servicio conjunto a quienes necesitan nuestra ayuda y solidaridad también se vio fortalecido por una declaración de intención entre Caritas Internationalis y la Federación Luterana Mundial – Servicio Mundial.

El papa Francisco y el presidente Younan declararon juntos: “Muchos miembros de nuestras comunidades anhelan recibir la Eucaristía en una mesa como expresión concreta de la unidad plena. Sentimos el dolor de quienes comparten su vida entera, pero no pueden compartir la presencia redentora de Dios en la mesa de la Eucaristía. [El Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo están presentes de forma real, no simbólica, tras las palabras de la consagración pronunciadas por el sacerdote -es lo que se conoce como Transubstanciación-, que oficia en un altar, no en una mesa de comer, la Santa Misa, que es el mismo Santo Sacrificio del Calvario renovado de forma incruenta, y no sólo una "eucaristía" o alabanza] Reconocemos nuestra conjunta responsabilidad pastoral para responder al hambre y la sed espirituales de nuestro pueblo de de ser uno en Cristo. Anhelamos que sea sanada esta herida en el Cuerpo de Cristo. [Pues ya saben: díganles la Verdad y recen para que se conviertan y regresen a la Iglesia, en lugar de engañarles] Este es el propósito de nuestros esfuerzos ecuménicos, que deseamos que también progresen mediante la renovación de nuestro compromiso con el diálogo teológico.”

Las bendiciones de este año de conmemoración incluyen el hecho de que por primera vez, luteranos y católicos hayan considerado la Reforma desde una perspectiva ecuménica, [No en mi nombre; yo no considero tal cosa, condenada en numerosas encíclicas papales. Quinta vez que llaman "reforma" a la herejía protestante] lo que dio lugar a un nuevo enfoque de los acontecimientos del siglo XVI que llevaron a nuestra separación. [Se mire como se mire, la herejía es la herejía; no hubo "reforma" alguna en la herejía de Lutero. La verdadera Reforma fue la católica, que se conoce como Contrarreforma y que tantos Santos dio a la Iglesia] Reconocemos que si bien el pasado no se puede cambiar, su influencia sobre nosotros hoy en día se puede transformar para que sea un estímulo al crecimiento de la comunión [¿Cómo puede crecer algo que no existe? Sorprendente] y un signo de esperanza a fin de que el mundo supere la división [¿Qué división? La Iglesia jamás se ha dividido, porque no puede; siempre ha sido Una. Lo que hay son personas que se alejan de Ella. A éso se le llama alejamiento o rechazo, no división] y la fragmentación [Ídem]. Una vez más, resultó claro que lo que tenemos en común es mucho más que aquello que nos divide.[Tal afirmación es, simple y llanamente, mentira -por desgracia-]

Nos alegra que la Declaración conjunta sobre la doctrina de la justificación, [A mí no me alegra nada de nada. ¿Siguen creyendo los herejes que la sola fe justifica al hombre pecador y que éste no precisa del arrepentimiento, cambio de vida y las buenas obras, así como hacer penitencia para el perdón de sus pecados y para poder salvarse? Me da a mí que no] firmada en un acto solemne por la Federación Luterana Mundial y la Iglesia Católica Romana en 1999, también fuera firmada en 2006 por el Consejo Metodista Mundial y por la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas en este año de conmemoración. [Es un evento para lamentar, no para conmemorar] Además, hoy mismo será acogida y recibida por la Comunión Anglicana en una ceremonia solemne en la abadía de Westminster. Sobre esta base nuestras comuniones cristianas [No existe comunión entre la Iglesia y los herejes y cismáticos; decir lo contrario es mentir] pueden construir un vínculo más estrecho de consenso espiritual [la Verdad no se consensúa, ni se presta a acuerdo o votación: la predica la Iglesia y los demás la aceptan o la rechazan] y testimonio común en el servicio del evangelio.

Reconocemos con gratitud, los numerosos eventos de oración y culto comunes que luteranos y católicos celebraron junto con sus asociados ecuménicos en distintas partes del mundo,[Lamentable: la communicatio in sacris está condenada por la Iglesia, como nos recuerdan numerosas encíclicas papales] los encuentros teológicos y las publicaciones significativas que dieron sustancia a este año de conmemoración.

De cara al futuro, nos comprometemos a seguir nuestro camino común, guiados por el Espíritu de Dios, [A tenor de la deriva que han tomado no pocos miembros de la jerarquía de la Iglesia, así como por esta declaración, llena de falsedades, el camino ecumaníaco más bien parece guiado por otro espíritu muy diferente] hacia la mayor unidad [La unidad no puede ser mayor, ni menor: o hay unidad, o no la hay. En la Iglesia siempre la ha habido: sólo hay Una Iglesia, que es la Católica, fundada por Nuestro Señor Jesucristo] de acuerdo a la voluntad de nuestro Señor Jesucristo. Con ayuda de Dios, pretendemos discernir [Malo, malo: esta palabra, inofensiva en sí misma, se ha utilizado en el último año para fomentar las Confesiones y Comuniones sacrílegas por parte de los adúlteros y otros pecadores no arrepentidos ni con propósito de la enmienda] a través de la oración nuestra comprensión de la Iglesia, la Eucaristía y el Ministerio, buscando un consenso sustancial que permita superar las restantes diferencias que existen entre nosotros. [Lo dicho: la Verdad ya ha sido revelada por Cristo de una vez y para siempre, y de esa Revelación es depositaria y transmisora la Iglesia. No hay consenso posible: o los herejes aceptan la Verdad, íntegramente, o permanecerán en el error fuera de la Iglesia] Con profunda alegría y gratitud, confiamos en “que el que comenzó en [nosotros] la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo” (Filipenses 1.6).

domingo, 22 de octubre de 2017

El obispo de Coira oficia la solemne Santa Misa Tridentina Pontifical con motivo de la tonsura e imposición de sotana a 12 seminaristas de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro en Gestratz, distrito de Lindau, Baviera (Alemania)

Estas fotografías fueron tomadas ayer, sábado 21 de octubre, durante la solemne Santa Misa Tridentina Pontifical oficiada por S. E. Mons. Vitus Huonder, Obispo de Coira (Suiza), con motivo de la tonsura e imposición de la sotana a doce seminaristas de segundo año de la Fraternidad Sacerdotal de San Pedro, pertenecientes al Seminario de San Pedro en Wigratzbad, Baviera (Alemania). La ceremonia, a la que aludí el pasado jueves (ver aquí), tuvo lugar en la iglesia parroquial de Gestratz, en el distrito de Lindau, también en Baviera. Tras la tonsura, los doce seminaristas recibieron la sotana y la sobrepelliz. Seminario de San Pedro - Wigratzbad.

martes, 26 de septiembre de 2017

Respuesta de la Santa Sede a la "Corrección filial al Papa Francisco por la propagación de herejías"

La Santa Sede ha respondido, de forma completamente deshonesta -cuando no mintiendo descaradamente- a la Carta de Corrección filial al Papa Francisco por la propagación de herejías (CORRECTIO FILIALIS DE HAERESIBUS PROPAGATIS), firmada por decenas de clérigos, teólogos y académicos de numerosos países (ver aquí), a través de unas declaraciones efectuadas a la agencia de noticias ANSA ("ANSA Latina" en su versión en español, con sede en... ¡Buenos Aires!), que titula y subtitula dicha información, publicada ayer, 25 de septiembre, de la siguiente manera: "Computadoras cerradas a denuncia de herejía. Signatarios sin competencia teológica".

Dicho título hace referencia a la primera reacción que tuvo la Santa Sede tras hacerse público el mencionado documento: ante la imposibilidad de censurar dicha Carta en todo el mundo para que no la pudiera leer nadie, y mucho menos adherirse a ella firmándola -desde que la mayor parte de la población tiene acceso a Internet, es muy difícil ponerle puertas al campo-, lo que ha hecho es impedir que se pueda acceder a firmar dicha carta desde ningún ordenador de la Ciudad del Vaticano. En cuanto al subtítulo, es totalmente falso: los signatarios tienen competencia académica y teológica más que sobrada para escribir dicha carta, como veremos más adelante.

Como dato complementario, téngase en cuenta que desde el pasado 21 de septiembre todas las comunicaciones de la Santa Sede están en manos de la Compañía de Jesús (los jesuitas, vamos; la misma orden cuyo superior niega la historicidad, y por tanto la veracidad, de los Santos Evangelios porque "no había grabadoras" en época de Jesús), como confirmaron ellos mismos a través de Radio Vaticano (ver aquí). A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Aquí transcribo algunas de las barbaridades afirmaciones -varias de ellas falsas-, tal como las publica la ya mencionada agencia de noticias, con mis comentarios en rojo:

"(ANSA) - CIUDAD DEL VATICANO, 25 SET - La petición de tradicionalistas y lefrebvianos [sic] que acusa al papa Francisco de herejía puede leerse en las computadoras públicas del Vaticano pero si alguien desea adherir a la iniciativa deberá "firmarla" desde otro equipo que no tenga una dirección IP de la Santa Sede...".

Vamos, que reconoce la censura. Eso sí, trata de engañar -que es lo mismo que mentir-: ni los firmantes son tradicionalistas -si hay algunos, gracias-, ni mucho menos lefebvrianos -que sólo hay 2 entre los firmantes-.

"...el Vaticano, sin querer, llamó hoy la atención sobre una cuestión hasta ahora descuidada: ¿quiénes firmaron la petición que acusa al pontífice y a toda la asamblea de obispos católicos de herejía?".

Ni esta carta de corrección, ni ninguna otra similar (ha habido varias desde que comenzaron los Sínodos ordinario y extraorinario de la Familia), ha acusado jamás a "toda la asamblea de obispos" de nada, por la sencilla razón de que "toda la asamblea de obispos" rechazó en votación los puntos polémicos que se debatieron en el sínodo (ver aquí) y que después Francisco incluyó en "Amoris laetitia".

"Comprender quiénes firmaron significa evaluar los fundamentos y la sensatez de las acusaciones. Y tener algún elemento sobre el momento de la publicación".

La sensatez de lo expuesto deriva del propio contenido de la carta y no de quiénes la hayan redactado o subscrito. La verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero.

"El primer signatario es un psicólogo y periodista holandés, el segundo un jurista estadounidense jubilado, sigue un sacerdote diocesano y la lista prosigue en esta línea".

Eso es, simplemente, mentira. Aquí pueden leer, por orden alfabético, el nombre y título/puesto de casi medio centenar de firmantes -y siguen aumentando-, que son rectores de seminarios, rectores de universidades, académicos, catedráticos, profesores e investigadores universitarios, casi todos de Facultades de Teología, Filosofía e Historia de la Iglesia -hay también de otras materias-, muchos de ellos de Universidades Pontificias (incluyendo el 'Seraficum'). Y la lista sigue creciendo, pues ya van setenta y nueve (79) firmas -he excluido a los que son "simples curas o párrocos", que además son minoría- [NOTA: los signatarios han pasado, en cuestión de pocas horas, entre el 26 y 27 de septiembre, de 79 a casi 147]:
  1. Prof. Jean Barbey, Historiador y Jurista, Catedrático emérito de la Universidad de Maine (EE.UU.)
  2. Philip M. Beattie, Profesor adjunto de la Universidad de Malta (Malta).
  3. Dr. Philip Blosser, Catedrático de Filosofía del Seminario Mayor del Sagrado Corazón de la Archidiócesis de Detroit (EE.UU.).
  4. Prof. Mario Caponnetto, Catedrático universitario, Mar del Plata (Argentina)
  5. Salvatore J. Ciresi, Director del Grupo Bíblico San Jerónimo y Profesor de la Escuela de Graduados Notre Dame de la Universidad Christendom, Washington, D.C. (EE.UU.).
  6. Prof. Matteo D’Amico, Catedrático de Historia y Filosofía, Instituto de Enseñanza Secundaria de Ancona (Italia).
  7. Dra. Chiara Dolce, Doctora Investigadora en Filosofía Moral de la Universidad de Cagliari, Cerdeña (Italia).
  8. Petr Dvorak, Jefe del Departmento de Estudios del Pensamiento Antiguo y Medieval del Instituto de Filosofía de la Academia Checa de Ciencias, Praga; y Catedrático de Filosofía de la Facultad de Teología de los Santos Cirilo y Metodio de la Universidad Palacky, en Olomouc (República Checa).
  9. Christopher Ferrara, Fundador Presidente de la Asociación Americana de Juristas Católicos.
  10. Prof. Michele Gaslini, Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Udine (Italia).
  11. Prof. Corrado Gnerre, Catedrático del Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Benevento, de la Pontificia Universidad de Teología del Sur de Italia.
  12. Dr. Ettore Gotti Tedeschi, ex Presidente del Instituto para las Obras de Religión (IOR) y Catedrático de Ética de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán (Italia).
  13. Dr. Maria Guarini, Licenciada en Sagrada Teología por la Pontificia Facultad de Teología de San Buenaventura (Seraphicum) de Roma; Editora del sitio "Chiesa e postconcilio".
  14. Prof. Robert Hickson, Catedrático emérito de Literatura y de Estudios Estratégico-Culturales.
  15. P. John Hunwicke, ex Investigador Principal, Pusey House, Oxford (Reino Unido).
  16. Prof. Isebaert Lambert, Profesor Titular de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica).
  17. P. Serafino M. Lanzetta, Profesor de Teología Dogmática de la Facultad de Teología de Lugano (Suiza).
  18. Prof. Massimo de Leonardis, Catedrático y Director del Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán (Italia).
  19. Mons. Prof. Antonio Livi, Académico de la Santa Sede; Deán emérito de la Pontificia Universidad Lateranense y Vicerrector de la iglesia de San Andrés en Via Flaminia, Roma (Italia).
  20. Dr. Carlo Manetti, Catedrático en varias Universidades privadas de Italia.
  21. Prof. Pietro De Marco, Catedrático emérito de la Universidad de Florencia (Italia).
  22. Prof. Roberto de Mattei, Catedrático emérito de Historia de la Cristiandad en la Universidad Europea de Roma (Italia) y ex Vicepresidente del Consejo Nacional de Investigación (CNR).
  23. P. Cor Mennen, Profesor de Derecho Canónico del Seminario Mayor de la diócesis de ‘s-Hertogenbosch (Países Bajos); Canónigo Catedralicio de la misma diócesis.
  24. Prof. Stéphane Mercier, Profesor de Filosofía de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica).
  25. Martin Mosebach, Escritor y Ensayista.
  26. Prof. Lukas Novak, Profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Charles de Praga (República Checa).
  27. Prof. Paolo Pasqualucci, Catedrático emérito de Filosofía de la Universidad de Perugia (Italia).
  28. Prof. Claudio Pierantoni, Catedrático de Filosofía Medieval de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Chile y ex Catedrático de Historia de la Iglesia y Patrolofía en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
  29. Prof. Enrico Maria Radaelli, Filósofo y editor de la obra de Romano Amerio.
  30. Dr. John Rao, Profesor adjunto de Historia en la Universidad de San Juan de Nueva York (EE.UU.).
  31. Dr. Carlo Regazzoni, Licenciado en Filosofía de la Universidad de Friburgo (Suiza).
  32. Dr. Giuseppe Reguzzoni, Investigador externo en la Universidad Católica de Milán (Italia) y ex asistente editorial de Communio, International Catholic Review (edición italiana).
  33. Prof. Arkadiusz Robaczewski, Catedrático emérito de la Universidad Católica de Lublin (Polonia).
  34. P. Settimio M. Sancioni, Licenciado en Ciencias Bíblicas.
  35. Prof. Andrea Sandri, Investigador asociado de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán (Italia).
  36. Dr. Joseph Shaw, Tutor de Filosofía Moral en el St Benet's Hall, Universidad de Oxford (Reino Unido).
  37. P. Paolo M. Siano, Doctor en Historia Eclesiástica.
  38. Dra. Cristina Siccardi, Historiadora de la Iglesia.
  39. Dra. Anna Silvas, Investigadora adjunta de la Universidad de Nueva Inglaterra, Nueva Gales del Sur (Australia).
  40. Prof. Dr Thomas Stark, Profesor de Filosofía y Teología de la Universidad de Filosofía y Teología Benedicto XVI de Heiligenkreuz (Austria).
  41. Prof. Giovanni Turco, Profesor adjunto de Filosofía del Derecho Civil de la Universidad de Udine (Italia), Miembro Corresponsal de la Pontificia Academia de Santo Tomás de Aquino.
  42. Prof. Arnaldo Vidigal Xavier da Silveira, Catedrático emérito de la Pontificia Universidad de São Paulo (Brazil).
  43. Mons. José Luiz Villac, Ex Rector del Seminario de Jacarezinho (Brasil).
  44. S. E. Mons. Rene Henry Gracida, Obispo emérito de la diócesis de Corpus Christi, Texas (EE.UU.).
  45. Dr. Riccardo Calzavara, Catedrático.
  46. Dr. Riccardo Cavalli, Catedrático.
  47. P. Andrew Pinsent, Director del Centro Ian Ramsey de Ciencia y Religión de Oxford (Reino Unido).
  48. Prof. Leonardo Schwinden, Catedrático de Filosofía de la Universidad Federal de Santa Catarina (Portugal).
"Se suman otros curas diocesanos de diversos países".

Y no sólo curas: además de Mons. Fellay, también firma otro obispo: el emérito de la diócesis de Corpus Christi.

"El grupo inicial de firmantes no tiene ninguna competencia ni título para dirigir al sumo pontífice y a los obispos reunidos en sínodo acusaciones tan graves como la de herejía".

Otra mentira. El grupo de firmantes incluye a casi todos los anteriormente citados, que tienen más competencia académica, y no digamos honestidad moral, que los coriferos portavoces papales (que además de realizar sólo ataques ad hominem, por lo visto desconocen el Código de Derecho Canónico -o fingen no conocerlo-, que en su canon 212:2-3 reconoce tal derecho -y deber- a cualquier fiel, aunque fuere un iletrado). En cuanto a la segunda afirmación, ya se ha demostrado su falsedad (ver más arriba): los obispos reunidos en la asamblea del Sínodo rechazaron con su voto los puntos que posteriormente Francisco, por propia voluntad, quiso meter -y metió- en "Amoris laetitia" (muchos de ellos escritos por su íntimo amigo "Tucho" Fernández años antes de los sínodos de 2014 y 2015, y éste sí que no tiene ni competencia ni título alguno para imponer a toda la Iglesia sus heterodoxas ideas).

"Tal vez ni siquiera un consejo estaría legitimado para acusar a Bergoglio y al sínodo de obispos de lo que la petición llama 'propagación de algunas herejías desarrolladas a través de la exhortación apostólica 'Amoris laetitia' y mediante otras palabras, actos y omisiones de Su Santidad'".

Tercera vez que se repite la mentira de que las partes heterodoxas recogidas en "Amoris laetitia" se deben a la aprobación de las mismas por parte del sínodo de los obispos, que en realidad las rechazó por votación. Las partes escritas hace años por "Tucho" Fernández que son fruto de la polémica, sólo fueron incluidas en "Amoris laetitia" (como la posibilidad de administrar sacrílegamente los Sacramentos a los adúlteros, que aparece de forma sibilina como nota al pie), por expresa voluntad de Francisco.

"...diversos puntos de la exhortación apostólica "Amoris laetitia", que Francisco escribió después de la celebración de los dos sínodos dedicados a la familia".

Está demostrado desde hace bastante tiempo que muchas de las partes no las escribió Francisco -aunque esté de acuerdo con ellas-, sino "Tucho" Fernández, años antes de ambos sínodos -sus palabras se han copiado casi literalmente-.

"La petición asume como elementos heréticos incluso las intervenciones de los obispos o conferencias episcopales en favor de esta línea e indica como culpables de tal deriva también a un par de cardenales, entre ellos Christoph Schoenborn y Kevin Farrell, por otra parte, criticando el nombramiento de este último como prefecto del nuevo Dicasterio para los Laicos y la Familia".

Por una vez dice la verdad: ciertos obispos y resoluciones de algunas -poquísimas, gracias a Dios- Conferencias Episcopales, como la simoníaca Conferencia Episcopal Alemana o la de Malta, han incurrido en herejía y hasta en los anatemas (excomunión), proclamados solemnemente por el Sacrosanto y Ecuménico Concilio de Trento (dogmático).

"Por su parte, Bergoglio no respondió a sus acusadores de herejía y sigue adelante, con serenidad, su camino confirmando su línea orientada a la misericordia con diversas medidas, entre ellas, la reciente refundación del Instituto Giovanni Paolo II para los estudios sobre el matrimonio y la familia, anunciada la semana pasada".

Esto también es verdad: Francisco sigue con su agenda, y después de él... el diluvio, como suele decirse. Aquí se aclara, para quien tuviera dudas, por qué se eliminó el Instituto Juan Pablo II de Estudios sobre el Matrimonio y la Familia y se ha creado uno nuevo con un nombre similar, pero con intenciones completamente contrarias al anterior: para adaptarlo a "Amoris laetitia" (ver aquí). Lo pueden decir más alto, pero no más claro.

domingo, 24 de septiembre de 2017

Publicada hoy la Carta de CORRECCIÓN FILIAL AL PAPA FRANCISCO POR LA PROPAGACIÓN DE HEREJÍAS (CORRECTIO FILIALIS DE HAERESIBUS PROPAGATIS) firmada por decenas de Clérigos, Teólogos y Académicos de 20 países

No hay precedentes de algo similar en toda la Historia de la Iglesia. Una carta de veinticinco páginas (28 la versión en español), firmada por 40 clérigos católicos y académicos laicos, firmada el pasado 16 de julio de 2017, fiesta de la Virgen del Carmen, ha sido enviada al Papa Francisco el pasado 11 de agosto. Como no se ha recibido respuesta de parte del Santo Padre, el documento se hace público hoy, 24 de septiembre de 2017, fiesta de la Virgen de la Merced y de la Virgen de Walsingham. La carta, que sigue abierta para nuevos firmantes, lleva ahora los nombres de 62 clérigos y académicos de 20 países, también representando a otros que carecen de la necesaria libertad de expresión. Tiene un título latino: ‘Correctio filialis de haeresibus propagatis’ (literalmente, ‘Una corrección filial con respecto a la propagación de herejías’). Afirma que el Papa, a través de su exhortación apostólica Amoris laetitia, como también por otras palabras, actos y omisiones que se le relacionan, ha sostenido siete posturas heréticas en referencia al matrimonio, la vida moral y la recepción de los sacramentos, y ha provocado que estas opiniones heréticas se propaguen en la Iglesia Católica. Estas siete herejías son expresadas por los firmantes en latín, la lengua oficial de la Iglesia.

Esta carta de corrección tiene tres partes principales. En la primera parte, los firmantes explican por qué, como creyentes católicos y practicantes, tienen el derecho y el deber de emitir dicha corrección al Sumo Pontífice. La ley de la Iglesia requiere que las personas competentes rompan el silencio cuando los pastores de la Iglesia están desviando al rebaño. Esto no implica conflicto alguno con el dogma católico de la infalibilidad papal, teniendo en consideración que la Iglesia enseña que el papa debe cumplir criterios estrictos antes de que sus declaraciones puedan ser consideradas infalibles. El Papa Francisco no ha cumplido con estos criterios. No ha declarado que estas posturas heréticas sean enseñanzas definitivas de la Iglesia, ni aseverado que los católicos deben creer en ellas con el asentimiento propio de la fe. La Iglesia enseña que ningún Papa puede declarar que Dios le ha revelado alguna nueva verdad, que debería ser creída obligatoriamente por los católicos.

La segunda parte de la carta es la fundamental, puesto que contiene la “Corrección” propiamente tal. Enumera los pasajes de Amoris laetitia en los que se insinúan o alientan posturas heréticas, y luego enumera las palabras, actos y omisiones del Papa Francisco que evidencian, más allá de cualquier duda razonable, que él desea que los católicos interpreten estos pasajes de una manera que es, de hecho, herética. En particular, el Papa, de manera directa o indirecta, ha apoyado la creencia de que la obediencia a la Ley de Dios puede ser imposible o indeseable, y que las Iglesia debiera, a veces, aceptar el adulterio como un comportamiento compatible con la vida de un católico practicante.

La última parte, llamada “Dilucidación”, discute dos causas de esta singular crisis. Una de ellas es el ‘Modernismo’. Teológicamente hablando, el Modernismo es la creencia de que Dios no le ha entregado verdades definitivas a la Iglesia, que ésta debiera continuar enseñando, exactamente en el mismo sentido, hasta el final de los tiempos. Los modernistas sostienen que Dios comunica a la humanidad sólo experiencias sobre las cuales los seres humanos pueden reflexionar, de tal manera que realicen diferentes aserciones sobre Dios, la vida y la religión; pero estas declaraciones son sólo provisionales, nunca dogmas inamovibles. El Modernismo fue condenado por el Papa San Pío X al comienzo del siglo XX, pero renació a mediados de la centuria. La gran y continua confusión que el Modernismo ha causado en la Iglesia Católica, obliga a los firmantes a describir el verdadero significado de “fe”, “herejía”, “revelación” y “magisterio”.

Una segunda causa de la crisis es la aparente influencia de las ideas de Martín Lutero en el Papa Francisco. La carta muestra como Lutero, fundador del Protestantismo, tenía ideas sobre el matrimonio, el divorcio, el perdón y la ley divina que se corresponden con aquellas que el Papa ha promovido mediante sus palabras, actos y omisiones. También destaca el elogio explícito y sin precedentes que el Papa Francisco ha dedicado al heresiarca alemán.

Los firmantes no osan juzgar el grado de conciencia con el cual el Papa Francisco ha propagado las siete herejías que enumeran; pero insisten, respetuosamente, en que condene estas herejías, las cuales ha sostenido de manera directa o indirecta.

Los firmantes profesan su lealtad a la Santa Iglesia Católica, garantizan al Papa sus oraciones y solicitan su bendición apostólica.

Puede leerse la carta completa en español en el siguiente enlace: Correctio filialis.

La lista de personas que ya se han adherido y firmado la carta puede verse en el siguiente enlace: Signatarios.