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martes, 6 de febrero de 2018

De mal en peor: el cardenal Reinhard Marx, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, aprueba la "bendición" de parejas homosexuales

Parece que ya no hay límite para lo peor: el cardenal Reinhard Marx, presidente de la infame Conferencia Episcopal Alemana, aprueba la "bendición" de parejas homosexuales, que se dará, en su opinión, "caso por caso". No es una novedad del todo: ya el mes pasado, su adjunto, Mons. Franz-Josef Bode, pidió abrir un debate sobre que ​​"debemos preguntarnos, dijo, cómo nos relacionamos" con tales parejas, tal vez incluso "involucrarlas en la vida de la Iglesia" y "mientras las acompañamos pastoral y litúrgicamente".

La cuestión se ha acelerado desde junio pasado, cuando el Parlamento permitió las llamadas "bodas" gay: en otoño, se registraron los primeros casos. Hablando el sábado pasado en la estación de radio alemana Bavarian State Broadcasting, para conmemorar su décimo aniversario como arzobispo de Múnich y Frisinga, Marx declaró que se trataba de "cuidado pastoral para casos individuales", aunque se oponga abiertamente al Magisterio de la Iglesia Católica. De hecho, explica el Catecismo: "Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (cf Gn 19, 1-29; Rm 1, 24-27; 1 Co 6, 10; 1 Tm 1, 10), la Tradición ha declarado siempre que 'los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados' (Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. Persona humana, 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso" (nº 2357). Y de nuevo en el nº 2359 se especifica que las "personas homosexuales están llamadas a la castidad". De ninguna manera, por tanto, las palabras del cardenal Marx pueden ser aprobadas. Puede leerse la noticia original en italiano, publicada ayer, 5 de febrero, en Corrispondenza Romana.


domingo, 12 de noviembre de 2017

La Iglesia alemana se hunde entre escándalos promovidos por su jerarquía: sacrilegios, simonía, adulterio, aborto, corrupción de menores, homosexualidad, pederastia... ¿Quién da más?

En la imagen, de izquierda a derecha y de arriba a abajo: Reinhard Marx, Heiner Koch, Paul Zulehner y Walter Kasper.
Más que hundirse, en realidad se está pudriendo. Y no tanto la Iglesia, como su jerarquía. Anteayer, viernes 10 de noviembre, en una reunión del Comité de Católicos de Baviera celebrado en Múnich (Alemania), Reinhard Marx, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana y miembro del C-9 papal, reveló que Francisco está planteando a sus consejeros la posibilidad de abolir el celibato sacerdotal. Naturalmente, proviniendo de este este personaje, tal revelación bien podría ser mentira. Aunque, habida cuenta de la deriva tomada por este anómalo pontificado desde su mismo inicio, también podría ser cierta. En la misma línea se ha pronunciado el "teólogo" anticatólico austríaco Paul Zulehner -que "presuntamente" es cura-, asegurando en el mismo encuentro que Francisco acabará aboliendo el celibato sacerdotal "si nadie le pega un tiro o le envenena antes".

Nótese que este impresentable cardenal está al frente de una archidiócesis en cuyo seminario, el año pasado, sólo ingresó 1 seminarista... en un país como Alemania, que tiene casi 83 millones de habitantes -en 2016 había censados 82.667.685 habitantes-. Eso sí, la Iglesia alemana es riquísima, debido a la simonía decretada en 2012 por la Conferencia Episcopal Alemana (puede verse el decreto en este enlace). Según dicho decreto de compra-venta de sacramentos, a quien no pague el impuesto religioso se le denegarán los sacramentos -vamos, que quedarán excomulgados-. Resulta escandaloso que en Alemania se administren los sacramentos de forma sacrílega a herejes o a pecadores no arrepentidos (véase aquí el documento por el que aprobaron administrar los sacramentos a los adúlteros), y se les nieguen a quienes no los paguen.

También la semana pasada, y en concreto el pasado lunes 6 de noviembre, nos enteramos a través de LSN (ver aquí), que Heiner Koch, que okupa la archidiócesis de Berlín, ha dado su respaldo personal, y hasta ha escrito el prólogo, de una guía o programa para educadores católicos en el que se les dan "consejos prácticos" para que enseñen a los niños sus "derechos sexuales", entre los que están, nada menos, las relaciones sexuales con adultos siempre que sean consentidas, o la posibilidad de conseguir anticonceptivos o abortar sin el conocimiento paterno. Según este personaje "una iglesia que trata de imponer hoy sus opiniones a las personas está loca".

Estas son algunas de las barbaridades que recoge esta diabólica guía, publicada en la página web oficial de la archidiócesis de Múnich:

Pederastia y fornicación: "En principio, las personas mayores de edad pueden acostarse con menores de edad, siempre que se trate de actos/relaciones sexuales consentidas. Sin embargo, se vuelve difícil cuando los actos o las relaciones sexuales son forzados".

Promiscuidad sexual, fornicación y anticoncepción: "Laura [una hipotética niña] quiere acostarse con su novio y considera diferentes anticonceptivos. Sin embargo, teme que sus padres lo descubran [...] Puede tratar de convencer al médico de que es lo suficientemente madura como para tomar esa decisión [...] Para los menores de 14 años será difícil obtener una receta para anticonceptivos, ya que la ley prohíbe el coito para menores de 14 años [...] En principio, los adolescentes pueden comprar anticonceptivos de venta libre en cualquier farmacia, tales como condones y un diafragma. Si no se siente cómodo pidiéndolos en una farmacia concreta, también puede comprarlos anónimamente en otra".

Aborto: "En el contexto de asesoramiento sobre conflictos durante el embarazo, Milena [otra hipotética chica menor de edad] puede ser informada sobre la posibilidad del aborto. En la consulta, el padre del niño esperado, o incluso sus padres [de ella], pueden estar presentes si así lo desea. Incluso tiene que mostrar que participó en una consulta en caso de que decida terminar con su embarazo. No importa lo que decida Milena, puede obtener asesoramiento y tiene derecho a recibir apoyo psicológico".

Homosexualidad, enfermedades venéreas: La guía también incluye a otras hipotéticas adolescentes en relaciones lésbicas, o a un niño que quiere que le realicen una prueba de enfermedades venéreas sin ser descubierto por sus padres.

Naturalmente, los católicos bávaros se han escandalizado, como no podía ser de otra manera, y han lanzado una petición para exigir que se retire esa guía para pervertir a los niños de la página web de la archidiócesis de Múnich. Puede firmarse la petición en este enlace.

Cabe recordar otros hitos, igualmente escandalosos, de la evolución -más bien involución a épocas pre-cristianas- experimentada por la jerarquía "católica" alemana en los últimos tiempos, que recogí en otra entrada (ver aquí):
  • El cardenal alemán Walter Kasper espera compartir la Comunión eucarística con los protestantes en situaciones particulares, especialmente respecto a los matrimonios y familias mixtas (ver aquí).
  • El mismo cardenal Walter Kasper, además de ser el principal impulsor de dar la Comunión a los adúlteros durante los últimos Sínodos de la Familia de 2014 y 2015, ha sostenido herejías públicamente, sin que se haya retractado hasta la fecha (ver aquí y aquí).
  • El Cardenal alemán Reinhard Marx, del Consejo de Cardenales (C9) que asesora al Papa Francisco, promueve dar la Comunión a los adúlteros (ver aquí).
  • La página web oficial de la Conferencia Episcopal Alemana publica un artículo que dice que "la anticoncepción le da a las mujeres 'una nueva libertad'" y que hay que ver la "homosexualidad como algo bueno" (ver aquí).
  • La Conferencia Episcopal Alemana aprueba la píldora abortiva del día después (PDD) en los hospitales católicos alemanes (ver aquí).
Palabra del Señor:

"Guardaos de los falsos profetas, los cuales vienen a vosotros disfrazados de ovejas, mas por dentro son lobos rapaces. Los conoceréis por sus frutos. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Asimismo todo árbol bueno da frutos sanos, y todo árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede llevar frutos malos, ni un árbol malo frutos buenos. Todo árbol que no produce buen fruto, es cortado y echado al fuego. De modo que por sus frutos los conoceréis".
(Mt 7, 15:20)

sábado, 2 de septiembre de 2017

Francisco vuelve a hablar: 'Amoris laetitia' y la Comunión a los adúlteros, inmigración, armas, política, laicismo, la guerra justa y el Islam

Anteayer, jueves 31 de agosto, el periodista Andrea Tornielli, nada sospechoso de ser enemigo de Francisco o de atacarle, sino más bien todo lo contrario -de hecho, es uno de sus palmeros oficiales-, publicaba un artículo con varios pasajes del libro "Política y Sociedad", del sociólogo Dominique Wolton -junto a Francisco en la foto que abre esta entrada-, en el que se transcriben doce conversaciones con Francisco, que el diario francés "Le Figaro" ha anticipado. Entre otras cosas, habla sobre los migrantes, sobre el Islam, de política y cuenta anécdotas personales. El artículo de Tornielli comienza relatando cómo Bergoglio, cuando tenía 42 años, fue tratado por una psicoanalista judía a cuya consulta asistió durante medio año -cosa que no interesa a nadie, aunque pueda explicar muchas cosas-,  y luego transcribe lo que Francisco opina sobre varios temas. Es para echarse a llorar. Vean por qué:

Al hablar sobre los migrantes, los refugiados y las guerras del Occidente, Francisco dice que los migrantes principalmente dejan sus tierras debido a la falta de trabajo o a la guerra, porque han sido explotados. Europa ha explotado África. Ha leído que un jefe de estado africano apenas elegido, como primer acto de gobierno presentó al Parlamento una ley para la reforestación de su país, y fue promulgada. Las potencias económicas del mundo habían cortado todos los árboles. Reforestar. La tierra está seca por haber sido explotada y ya no hay trabajo.

Tras estas discutibles afirmaciones, se me ocurren varias preguntas: ¿Por qué vienen migrantes procedentes de países africanos llenos de selvas frondosas donde la tierra no está seca? La descolonización se produjo hace casi medio siglo. ¿Por qué no hubo una invasión de migrantes entonces? Si tan efectivas fueron las primeras medidas tomadas por los jefes de estado africanos, ¿por qué casi medio siglo después tanta gente sale en masa de esos países?

¿Quién hace la guerra ahora? ¿Quién da las armas? Nosotros.

Ese es el planteamiento de Francisco, con todo lo que dicho argumento quiere dar a entender. A lo que se puede objetar diciendo que las armas sirven para defenderse y cualquier país tiene derecho a hacerlo. Los países pobres también. Por eso, si no tienen medios para fabricarlas tienen que comprárselas a quienes las fabrican. Lo que debe condenarse es el tráfico de armas que realizan las mafias y que emplean dictadores, guerrilleros y delincuentes, no la venta legal y justificada de un país a otro.

Sobre la laicidad del Estado (léase "laicismo" en su actual acepción de persecución religiosa), pone el ejemplo de Francia, el único Estado confesionalmente masónico laico de la Unión Europea y uno de los tres únicos países del mundo que lo recoge en su Constitución -junto a EE.UU. y Turquía, cuyos "Padres de la Patria", George Washington y Mustafá Kemal Atatürk, respectivamente, eran masones-. El único problema que ve es que "debemos 'elevar' un poco el nivel de la laicidad, en el sentido de que debe decir que también las religiones son parte de la cultura".

¿La religión es sólo algo cultural? ¿Para quién? ¿Para los ateos? Desde luego, para los creyentes -que es la mayor parte de la población-, no.

A continuación hace una afirmación que es completamente falsa para justificar el supuesto "enriquecimiento" de la inmigración y la mezcla cultural, y, concretamente, de la de origen islámico: "También está la lengua en la cultura. En nuestra lengua española, el 40% de las palabras es árabe. ¿Por qué? Porque estuvieron allí por siete siglos. Y dejaron huella".

Por el contrario, los arabismos del español sólo suponen aproximadamente el 8% del vocabulario total y se calcula que son unas 4000 palabras, incluyendo voces poco usadas. Y eso en cuanto al léxico. Con respecto a la fonética, no hay en español ningún fonema prestado del árabe ni ninguna pronunciación particular: "Todos los estudios realizados sobre correspondencia de fonemas de una lengua a la otra han resultado negativos: los respectivos sistemas fonológicos fueron siempre impermeables el uno al otro" (R. Cano Aguilar, (1999): El español a través de los tiempos, Madrid, Arco/Libros, 1.ª ed. 1988, pp. 52-53).

"Esto no significa que Europa tenga que ser completamente cristiana. Pero es un patrimonio, un patrimonio cultural, que hemos recibido".

De nuevo, para él la religión en general, y el cristianismo en particular, es simplemente algo cultural.

Sobre la guerra justa dice que "Hoy debemos replantear el concepto de 'guerra justa'".

Y, de paso, ¿también "revisar" el Catecismo de la Iglesia Católica al respecto? (como en otros temas con los que sus ideas no coinciden).

Aclara que para defenderse se puede hacer la guerra y considerarla justa. Pero dice que una guerra no se puede definir como 'justa' sino sólo como 'guerra de defensa' porque lo único justo es la paz.

¿Y para qué se hace una guerra si no es para lograr la paz cuando uno ha sido injustamente atacado? Eso es lo que la hace justa, porque una persona, un país, no sólo tiene el derecho, sino también el deber de defenderse.

¿Qué idea tiene Francisco sobre la Iglesia?

Según él, la Iglesia "es el pueblo. Y el Concilio Vaticano II dijo: 'El pueblo de Dios, en su conjunto, no se equivoca'".

¿Se parece en algo esta peculiar noción de la Iglesia a lo que siempre ha considerado la propia Iglesia Católica sobre sí misma? Según el Catecismo de San Pío X, la Iglesia es la Sociedad asistida por el Espíritu Santo que fundó nuestro Señor Jesucristo para santificarnos.

Y en cuanto a su segunda afirmación, el Concilio Vaticano II jamás ha dicho tal cosa. Su afirmación es una tergiversación -como hace en tantas ocasiones- de lo que dice uno de los documentos conciliares; en concreto, "Lumen Gentium":

"La totalidad de los fieles, que tienen la unción del Santo (cf. 1 Jn 2,20 y 27), no puede equivocarse cuando cree, y esta prerrogativa peculiar suya la manifiesta mediante el sentido sobrenatural de la fe de todo el pueblo cuando «desde los Obispos hasta los últimos fieles laicos» presta su consentimiento universal en las cosas de fe y costumbres. Con este sentido de la fe, que el Espíritu de verdad suscita y mantiene, el Pueblo de Dios se adhiere indefectiblemente «a la fe confiada de una vez para siempre a los santos» (Judas 3), penetra más profundamente en ella con juicio certero y le da más plena aplicación en la vida, guiado en todo por el sagrado Magisterio, sometiéndose al cual no acepta ya una palabra de hombres, sino la verdadera palabra de Dios (cf. 1 Ts 2,13)".

Como se ve, lo que este documento conciliar dice es que el Pueblo de Dios, al que también pertenece la jerarquía -a la que él diferencia y excluye, no se sabe muy bien por qué motivo-, no puede equivocarse cuando cree lo que siempre ha creído y enseñado la Iglesia a través del Magisterio, pues está asistida por el Espíritu Santo, y lo pone por obra.

A continuación, expone su idea de lo que debe ser un misionero: "Ve a África, en donde se encuentran muchos misioneros. Queman sus vidas allí. Y hacen revoluciones reales. No para convertir, en otra época se hablaba de conversión, sino para servir".

Vamos, labor humanitaria como la que hace cualquier voluntario de una ONG. ¿Para qué convertir a la gente como mandó Nuestro Señor? Lo importante no es que las personas se salven y vayan al Cielo, sino que vivan lo mejor posible en este mundo.

Luego se mete en el terreno de la moral. Según él, "hay un gran peligro para los predicadores, el de caer en la mediocridad. Condenar solo la moral (le ruego que me persone la expresión) 'de la cintura para abajo'. Pero de los otros pecados, como el odio, la envidia, el orgullo, la vanidad, matar al otro, quitar la vida, no se habla".

¿De dónde se ha sacado tal cosa? No sólo no se ajusta a la realidad, sino que ésta es justamente la contraria: los predicadores, que siempre se han preocupado -y condenado- todos los pecados, no sólo los de 'cintura para abajo', hace décadas que, en el erróneo afán de atraer a la gente -o de no espantarla, supuestamente-, no sólo no predican nada relativo a la moral sexual, ni condenan la inmoralidad de muchas iniciativas legislativas sobre este tema -aborto, manipulación de embriones, ideología de género, vientres de alquiler, homosexualidad, transexualidad, etc.-, sino que guardan un clamoroso silencio, cuando no apoyan algunos de estos pecados directamente, lo cual es notorio, por ejemplo, entre los jesuitas, Orden a la que él mismo pertenece.

Sobre «Amoris laetitia» y la rigidez, dice:

"Lo que está sucediendo realmente es que las personas escuchan que la gente dice: 'No pueden comulgar', 'No pueden hacerlo'. La tentación de la Iglesia está allí. ¡Pero 'no', 'no' y 'no'! Este tipo de prohibición es el que encontramos en el drama de Jesús con los fariseos. ¡El mismo! Los grandes de la Iglesia son los que tienen una visión que va más allá, los que entienden: los misioneros".

¿Se refiere a esos misioneros cuya "misión" no es convertir a las personas, sino simplemente hacer labor asistencial? Además, parece olvidar que en este tema, quienes ciertamente pueden equipararse a los fariseos son quienes, como ellos, quieren "puentear" la voluntad de Dios y, a través de normas humanas, permitir el divorcio -o el repudio-, no querido por Dios y condenado explícitamente por Nuestro Señor Jesucristo, que fue quien dijo "no, no, no" al adulterio. ¿Cómo van a ser fariseos quienes predican lo que Jesucristo dice, y no serlo quienes, como los fariseos de entonces, defienden el actual adulterio institucionalizado? El mundo al revés.

Sobre el homomonio, ninguna condena ni corrección por su parte: lo único que le molesta es que se le llame "matrimonio". Sólo pide que "Llamemos la unión del mismo sexo 'unión civil'". Y se queda más ancho que largo.

Por último, habla del Islam: "Con el islam, como sea, el diálogo está andando bien".

Tan bien, que en los últimos dos años ya van ni se sabe cuántos atentados terroristas en Europa. Y todos ellos perpetrados por musulmanes (incluso cuando muchos medios de comunicación ocultan el país de procedencia de los terroristas o de su familia, diciendo simplemente que era de "nacionalidad francesa" o de "nacionalidad británica", o que era un "desquilibrado mental", en todos los casos se trata de musulmanes; no hay entre ellos ni cristianos, ni judíos, ni budistas, ni taoístas, ni hinduistas, ni animistas africanos).

Y concluye con esta frase: "Creo que les haría bien hacer un estudio crítico sobre El Corán, como hemos hecho con nuestras Escrituras. El método histórico y crítico de interpretación te hará evolucionar".

Tal cosa no va a ocurrir; y lo que ha producido en la Iglesia ese método histórico-crítico de interpretación ha sido ciertamente una 'evolución', pero desde la ortodoxia hacia la heterodoxia, reduciendo todo al ámbito meramente humano y haciendo interpretaciones que niegan la historicidad de los elementos sobrenaturales. El ejemplo más paradigmático es el reciente despropósito lanzado por el Prepósito General de los jesuitas, que afirmó que no podemos conocer lo que Jesús dijo ni quiso decir porque no había grabadoras en su época. ¡Casi nada! ¡Menuda 'evolución' la de los jesuitas y ciertas lumbreras del clero! Mejor no evolucionar. Virgencita, que me quede como estoy.

sábado, 15 de julio de 2017

Los escándalos aumentan en número y gravedad en la corte papal de Francisco: el arzobispo Vincenzo Paglia, presidente de la Pontificia Academia para la Vida, se quita la careta

En una entrevista concedida el pasado jueves 13 de julio al panfleto semanario Alfa y Omega, el arzobispo Vincenzo Paglia -el mismo que encargó y aparece representado en el tristemente famoso fresco "gay" pintado en la catedral de Terni (Italia)-, presidente de la Pontificia Academia para la Vida y gran canciller del Instituto Juan Pablo II para el Matrimonio y la Familia, dice que él no debe defender los valores cristianos porque "se defienden solos". ¡Y se ha quedado más ancho que largo! Realmente, es casi mejor que este personaje no defienda los valores cristianos. Con amigos así, ¿quién necesita enemigos?

Muy acertadamente, Michael Hichborn, presidente del Instituto Lepanto, con sede en Estados Unidos, criticó la "nueva estrategia" de Paglia: "A lo largo de la Historia los santos nunca conspiraron, planearon o llevaron a cabo estrategias para hacer conversos, sino que simplemente predicaron la Verdad en todos los lugares", dijo a LifeSiteNews. "Si el arzobispo Paglia quiere intentar algo nuevo, tal vez debería sugerir que los sacerdotes prediquen en términos inequívocos, desde los púlpitos de todo el mundo, que el aborto, la anticoncepción y la sodomía están todos condenados, y que quienes se dedican a estas prácticas están en peligro de ir al infierno", agregó.

En la entrevista, Paglia dice que no es cosa suya el haber eliminado el juramento1 obligatorio de los académicos, que ya estaba programado antes de que él llegara -nótese que fue nombrado por Francisco hace un año, en verano de 2016, y el juramento de los nuevos miembros se ha retirado en 2017-, pero sí se adjudica, como si fuera algo meritorio, el haber introducido en la Pontificia Academia para la Vida a herejes, cismáticos, judíos, paganos y ateos.

Vincenzo Paglia miente cuando afirma que, a pesar de su impiedad, estos nuevos miembros de la Pontifica Academia para la Vida han sido seleccionados "por estar dentro de un cuadro de defensa de la vida", añadiendo a continuación, con todo cinismo: "No acepté a científicos favorables a la guerra, por poner un ejemplo".

Lo primero a destacar es que quien elige a los miembros de la Pontifica Academia para la Vida es Francisco, no él, que es un mero subordinado. Paglia puede seleccionar a quien quiera, que si no lo sanciona Francisco, le va a dar igual: sólo entran a formar parte como miembros de la Academia las personas elegidas personalmente por Francisco.

Y, en segundo lugar, es bastante probable que entre dichos miembros no haya ninguno favorable a la guerra; pero se debe de estar refiriendo, sin duda, a la guerra justa, la que siempre ha permitido y defendido la Iglesia, incluso a veces como obligación -como puede comprobarse leyendo el punto 2265 del Catecismo de la Iglesia Católica-. Sin embargo, entre los nuevos miembros hay algunos totalmente favorables a la guerra desigual contra los seres humanos más indefensos: los hay pro-abortistas, pro-eutanasia, y hasta una presunta "científica" que experimenta, manipula y luego mata a seres humanos en estado embrionario -sin contar a los pro-homosexualistas y a los defensores acérrimos de impartir los sacramentos de la Confesión y de la Comunión sacrílegamente a adúlteros y pecadores no arrepentidos, que también los hay-.

Por lo visto, a todos esos seres humanos inocentes sí se les puede asesinar, según algunos de estos miembros que cuentan con el visto bueno de Paglia y la sanción de Francisco. En cambio, parece ser un crimen atroz que la sociedad recurra a la guerra justa o a la pena capital para defenderse del agresor injusto, quien, a diferencia de los seres humanos a los que ahora se ataca cobardemente, pues son inocentes y están indefensos -como los bebés que están en su etapa de gestación, los ancianos y personas impedidas-, sí puede defenderse y además no es inocente, sino todo lo contrario.

La clave de algunos de estos nombramientos, con independencia de la postura claramente inmoral de algunos de los nuevos miembros, la da el mismo Paglia cuando afirma que la actitud de no defender los valores cristianos no tiene por objeto silenciar la propia identidad, sino que el silencio "es capaz de tocar a quien no cree". Parece que las altas jerarquías del Vaticano actual viven en un mundo paralelo, ya que no sólo no es verdad que dicha actitud atraiga a la Iglesia a herejes, cismáticos, judíos, paganos y ateos, sino que espanta a los propios fieles, como puede observarse, por ejemplo, en Sudamérica, donde millones de fieles han apostatado en los últipara pasar a engrosar las filas de sectas protestantes de todo pelaje, sin duda más combativas en lo que a moral y defensa de la vida se refiere.

Al ser preguntado sobre si se está trabajando sobre una comisión para reformar la encíclica "Humanae vitae" de Pablo VI, Paglia echa balones fuera negando que exista una comisión, pero diciendo que es un tema central de nuestro tiempo (malo, malo) y que "es miope plantear el problema en términos anticonceptivos sí o no" pues "el riesgo es que, de tanto mirar para atrás, perdamos la batalla de la cultura". ¡Eso es lo importante! En vez de defender la Verdad, lo que prima es buscar el aplauso y la aceptación del mundo, aunque éste esté podrido moralmente por el adoctrinamiento de unos y el silencio de otros.

De forma cansina, cuando el entrevistador le plantea que hay quienes cuestionan su compromiso en la defensa de la vida, de nuevo vuelve a lo mismo: "Algunos amigos estadounidenses dudan de que yo defienda la vida. Yo les dije: la vida no sólo la defiendo, faltaría más que yo estuviera a favor del aborto, ¿pero estamos locos? Lo que me pregunto es: ¿por qué ellos no están en contra de la pena de muerte?". ¿Cómo ha podido llegar a arzobispo alguien que ni siquiera conoce el Catecismo de la Iglesia Católica? -véase su punto 2267-. O, lo que es peor aún: ¿Cómo ha podido llegar a arzobispo alguien que, si conoce el Catecismo de la Iglesia Católica, pretende ignorarlo o fingir ignorancia para manipular y engañar, especialmente a los fieles católicos y con fines meramente ideológicos, recurriendo a todos los mantras de la ultraizquierda?

Para la siniestra política la vida es "sagrada": la vida de los perros, la de los toros, la del urogallo tartamudo y hasta la del rábano amarillo del Himalaya. Y, por supuesto, es horrible ajusticiar a criminales no reinsertables en la sociedad (como terroristas, asesinos en serie, violadores múltiples que matan a sus víctimas...) que siguen suponiendo un peligro para la vida de ciudadanos inocentes (pues, en caso de ser simplemente encerrados en una cárcel, pueden escaparse, ordenar asesinatos desde sus celdas, salir con permisos penitenciarios, tras reducirse o cumplir su pena, y volver a cometer crímenes, etc.) Así que, ya lo saben: ¿Cómo se atreven a pedir que no se asesine a un bebé en gestación o a un anciano impedido, ambos inocentes, si no rechazan que se aplique la pena capital a asesinos y criminales, culpables, para impedir que vuelvan a matar a personas inocentes? Y, por supuesto, hay que arremeter contra el propio Catecismo de la Iglesia Católica, que defiende tanto la guerra justa (nº 2265), como la pena de muerte en ciertos casos (nº 2267), como siempre ha hecho la Iglesia. Así se las gasta Paglia.

Por último, sobre el caso del bebé Charlie Gard, al que la "justicia" europea ha ordenado que se le retire la alimentación e hidratación -vamos, que se le mate por inanición y deshidratación-, a Paglia no se le ocurre otra cosa que decir que "la vida debe ser acompañada, amada, y la responsabilidad de la decisión debe ser tomada a nivel colegial, no de un externo" (por externo se refiere al tribunal que ha ordenado su asesinato). Es decir: si de forma colegiada se decide asesinar a este bebé -y no digamos si fueran los padres quienes lo pidiesen-, entonces sí estaría muy bien asesinado. Parece que, para Paglia, el único problema no es que se pretenda matar a este bebé, sino que lo decida alguien "externo" y que no se haga por consenso. ¡Y luego se queja de quienes le acusan de no defender la vida!

Y hasta aquí el escándalo vaticano diario -que ya se está convirtiendo en costumbre entre los miembros de la nueva corte papal-.

Véase también:


1 Cuando San Juan Pablo PP. II fundó la Pontificia Academia para la Vida, el Dr. Jerôme Lejeune redactó la Declaración de los Servidores de la Vida, como un juramento que debían firmar los nuevos miembros al ser admitidos. Decía así:

"Ante Dios y ante los hombres, declaramos que todo ser humano es para nosotros una persona. Desde la concepción hasta la muerte natural es el mismo ser que se desarrolla, madura y muere. El respeto absoluto de los pacientes no depende ni de la edad ni de la enfermedad. Al igual que la medicina permanece al servicio de la vida hasta su final, de igual modo la protege desde su inicio. Desde la concepción, la persona es inalienable. El óvulo fecundado, el embrión, el feto, el recién nacido, no pueden ser sometidos a la explotación".

En los nuevos estatutos de la Pontificia Academia para la Vida hechos por Francisco se ha eliminado la obligatoriedad de firmar esta declaración, sustituyéndola por el siguiente compromiso genérico:

"Los nuevos Académicos se comprometen a promover y defender los principios relativos al valor de la vida y de la dignidad de la persona humana".

Nótese que, además de eliminarse cualquier mención a Dios -una constante casi general durante este pontificado-, los nuevos miembros ya ni juran, ni promenten nada. Además, lo que se comprometen a defender son "los principios relativos al valor de la vida", pero no a los seres humanos poseedores de dicha vida creada por Dios, desde su concepción hasta su muerte natural.

Pero, además, se deja al albur de estos nuevos miembros el que consideren vida humana lo que a ellos les apetezca: si uno cree que un embrión o un feto de cuatro meses de gestación no es una vida humana, o simplemente que esa vida no es digna de vivirse o defenderse, no se comprometen a hacerlo. Exactamente lo mismo en lo referente a la "dignidad de la persona humana": si en alguna de las etapas de la vida de un ser humano estos miembros consideran que no es una persona -como sostenía la impresentable ex ministra socialista española Bibiana Aído-, o si piensan subjetivamente que esas vidas son "indignas", no sólo no las defenderán, sino que reclamarán su asesinato -eso sí: empleando cualquiera de los subterfugios, excusas lacrimógenas y eufemismos al uso para apoyar la comisión del mismo acto-.

viernes, 14 de julio de 2017

Ecumenismo bueno y ecumenismo del odio: el cardenal Osoro celebra el 500 aniversario de la herejía protestante en Madrid mientras el jesuita Antonio Spadaro ataca a los católicos "integristas" estadounidenses por luchar contra el aborto o la ideología de género

Hoy mismo, el cardenal Carlos Osoro, arzobispo de Madrid, ha asistido a la inauguración de la conmemoración internacional del quinto centenario de la herejía protestante. El acto, que ha comenzado a las 19:00 horas en el Wizink Center de Madrid, forma parte del programa de actos organizado por la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España (FEREDE). Es la primera vez en la Historia que un representante de la jerarquía católica asiste a dicho contubernio congreso, de los ocho que ha habido hasta ahora -el primero se celebró en 1919-.

Además de Osoro, también ha asistido el ministro de Justicia (del Partido Popular), Rafael Catalá, que entre las perlas que ha soltado reconoce y agradece los frutos de la Reforma para España (¿cuáles?) y la influencia positiva del protestantismo en la sociedad española (sin dar ejemplos). Naturalmente, también ha asistido la comunista alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, que no se pierde una y ha soltado más perlas aún.

Lo único positivo -aunque va a quedar en agua de borrajas- es que la Federación de Entidades Evangélicas ha pedido al Ministerio de Justicia que se pronuncie sobre si la ley LGTB vulnera la libertad religiosa. ¡Como si les fueran a responder positivamente, habiendo sido el gobierno del Partido Popular el que ha elaborado e impuesto dicha ley en la Comunidad de Madrid!

En fin, este es el "ecumenismo bueno", frente al "ecumenismo del odio" (sic) que critica el impresentable Antonio Spadaro en un artículo del otrora diario católico jesuita -hoy libelo de ultraizquierda- La Civiltà Cattolica, publicado tras el visto bueno del Vaticano: La revista La Civiltà Cattolica arremete contra católicos y protestantes conservadores en Estados Unidos, en el que, a dos manos junto al "pastor" protestante nombrado por Francisco como director de la versión argentina de L'Osservatore Romano, atacan a los evangélicos "fundamentalistas" y católicos "integristas" estadounidenses -sobre todo si han votado a Donald Trump en lugar de a la proabortista y anticristiana Hilaria Clinton-, por unirse para luchar por la educación religiosa en las escuelas y contra el aborto, el homomonio o la ideología de género. Ver para creer.

Nota: la fotografía que abre esta entrada, en la que se ve a Carlos Osoro de cachondeo riéndose junto al cardenal Rodríguez Madariaga -miembro del G-9 de Francisco y único cardenal vivo que se ha atrevido a insultar públicamente a otros cardenales (ver aquí)- y al conocido personaje de ultraizquierda y pro-gay conocido como "padre" Ángel -quien, extrañamente, aparece disfrazado de cura, con un alzacuellos seguramente prestado, en lugar de su habitual corbata roja-, no ha sido tomada en el acto de esta tarde, del que aún no hay imágenes gráficas publicadas, sino que es de archivo.

domingo, 9 de julio de 2017

Otro escándalo entre los colaboradores de Francisco: monseñor Luigi Capozzi, secretario del Cardenal Coccopalmerio, arrestado durante una orgía homosexual con abundante cocaína en el antiguo Palacio del Santo Oficio junto a la Basílica de San Pedro del Vaticano

Aunque algunos medios lo anticiparon días antes, el pasado miércoles 5 de julio, LifeSiteNews publicó un artículo en el que se ofrecían detalles de un nuevo escándalo sexual en el Vaticano. Escándalo homosexual, para ser exactos. Y con drogas de por medio.

Se trata del arresto por la policía vaticana de monseñor Luigi Capozzi (foto de la izquierda), de 49 años, secretario del funesto cardenal Francesco Coccopalmerio (foto central), de casi 80 años -los cumplirá en menos de 10 meses-, presidente del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, estrecho colaborador y ferviente partidario de Francisco (foto de la derecha), quien no parece tener ninguna prisa en jubilarle, como sí ha hecho con otros prelados alejados de sus preferencias socio-políticas y que no comparten su "curiosa" visión de la Iglesia, al llegar a los 75 años; o el caso del Cardenal Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, de 69 años -10 años menos que Coccopalmerio-, a quien Francisco comunicó que no le renovaba en el cargo durante una audiencia de 1 minuto, según ha revelado el propio Cardenal Müller.
En el Vaticano de la "transparencia" impulsada por Francisco -en la foto, durante una reunión con el personal del dicasterio presidido por Coccopalmerio, a quien vemos junto a él;  Luigi Capozzi es el tercero por la izquierda-, la opacidad ha sido total, ocultándose este escándalo, ocurrido hace varios meses, que han sacado a la luz los medios de comunicación italianos.

La detención por la gendarmería vaticana de monseñor Luigi Capozzi, calificado por los medios locales como "ferviente partidario del Papa Francisco", se produjo durante una orgía homosexual en la que la cocaína corría abundantemente, organizada por él en el antiguo Palacio del Santo Oficio, justo al lado de la Basílica de San Pedro, después de que los inquilinos del edificio -que actualmente ocupan eclesiásticos de alto rango, incluyendo prefectos, presidentes y secretarios de la Curia Romana- denunciaran las continuas entradas y salidas nocturnas del edificio por parte de visitantes ajenos al mismo.
Capozzi (en la imagen sobre estas líneas), que en la página web de perfiles profesionales LinkedIn se autodenomina "experto en derecho canónico y teología dogmática", logró evadir las sospechas de la policía italiana mediante el uso de un automóvil de lujo BMW con matrícula de la Santa Sede, lo que le hizo prácticamente inmune a detenciones y búsquedas. Este privilegio, generalmente reservado a los prelados de alto rango, le permitió transportar cocaína para sus frecuentes orgías homosexuales sin ser detenido por la policía italiana.

El servicio de noticias italiano Il Fato Quotidiano informó de que la entrada independiente al edificio (foto bajo estas líneas) desde fuera de los muros de la Ciudad del Vaticano la hizo "perfecta" para esta actividad clandestina: "Su entrada principal, de hecho, da directamente a la plaza del Santo Oficio, que ya es territorio italiano y está fuera del control de la Guardia Suiza y de la Gendarmería. Cualquier persona, de día o de noche, puede entrar libremente en el Vaticano por esta entrada sin ser sometido a ninguna inspección y sin, por supuesto, ser registrado. Un lugar perfecto para disfrutar de los privilegios de la extraterritorialidad, pero sin tener que someterse ni a las inspecciones del Estado italiano, ni a las de la Ciudad del Vaticano".
En el momento de la detención, Capozzi estaba, presuntamente, tan "colocado" de cocaína que tuvo que ser hospitalizado para desintoxicarle durante una breve estancia en la clínica Pío XI de Roma. Actualmente se encuentra en un "retiro espiritual" en un monasterio italiano no revelado, según informó la prensa italiana.

"Uno cree que está soñando: de la manera más deplorable, la Roma de hoy parece haber caído más bajo que la Roma de los Borgia", informó Riposte Catholique.

El arresto de Capozzi llega justo en el momento en que éste estaba a punto de ser nombrado obispo por recomendación de su superior, el cardenal Francesco Coccopalmerio.
De derecha a izquierda: Francesco Coccopalmerio, Aldo Aldi, Carlo Maietto, Vittorio Liberti y Luigi Capozzi, en una foto de 2011.
El hecho de que fuera el secretario de confianza de Coccopalmerio quien estaba detrás de las orgías hace que las pasadas declaraciones del Cardenal sobre los "elementos positivos" de las parejas homosexuales adquieran un significado especial.

Michael Hichborn, presidente del Instituto Lepanto, con sede en Estados Unidos, ha dicho que sospecha que Coccopalmerio tenía conocimiento de las orgías: "Dado el control y el chismorreo que existe en el Vaticano, es improbable que el cardenal Coccopalmerio ignorara las repugnantes actividades de Mons. Capozzi. De hecho, cuando consideramos el documento de 300 páginas sobre el lobby homosexual que fue entregado al Papa Benedicto XVI justo antes de su renuncia, lo más probable es que muchos de los que trabajan en el Vaticano fueran plenamente conscientes de lo que Capozzi estaba haciendo, y que esas actividades también tienen lugar entre otros clérigos", agregó.

LifeSiteNews se ha puesto en contacto con la Oficina de Prensa de la Santa Sede para comentar sobre la orgía homosexual llevada a cabo dentro de un edificio del Vaticano por un prelado de alto rango, pero no ha recibido ninguna respuesta.

Hichborn señaló que la orgía homosexual realizada justo al lado de la Basílica de San Pedro revela una "apostasía masiva" que actualmente se está produciendo en los puestos más altos de la Iglesia Católica: "El actual Vaticano es la zona cero de una apostasía masiva que se está produciendo justo ahora en la Iglesia Católica", dijo a LifeSiteNews.
Es interesante el hecho de que, a pesar de que la detención de Capozzi se produjo hace meses, sigue figurando como miembro activo del personal en el sitio web del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, como se observa en la captura de pantalla sobre estas líneas, realizada justo hoy, domingo 9 de julio de 2017.

Hichborn resaltó que los enemigos de la Iglesia ahora tratan de destruirla desde dentro: "Sabemos que los comunistas y los homosexuales fueron específicamente reclutados desde los años veinte para infiltrarse en los seminarios. Fue un esfuerzo concertado para destruir la Iglesia desde dentro. Lo que estamos viendo es la culminación de casi cien años de ese esfuerzo que se está desarrollando", dijo.
Luigi Capozzi, visiblemente desmejorado pese al maquillaje que lleva en el rostro, junto al cardenal Coccopalmerio durante la misa celebrada en la iglesia de Santa Ana del Vaticano, el pasado Miércoles de Ceniza de 2017.
Hichborn advierte de que los fieles católicos no deben abandonar a su Madre, la Iglesia, frente a tal maldad: "En tiempos como éstos, muchos estarán profundamente escandalizados y tentados a abandonar la Iglesia, pero es imperativo que los católicos recuerden que la Santa Madre Iglesia es completamente inocente, a pesar de las terribles cosas hechas por los hombres que la representan. Lo que estaba haciendo Capozzi al ser detenido es absolutamente vil, pero su crimen lo fue tanto contra la Iglesia a la que dice servir, como contra los fieles afectados por sus acciones", dijo. "Pero si recordamos que nuestra Fe tuvo sus comienzos en la Muerte de Nuestro Señor, entonces podemos esperar la Gloria que sigue a la Pasión de Su Esposa Mística, la Santa Madre Iglesia", agregó.

viernes, 16 de junio de 2017

La Conferencia Episcopal de Estados Unidos vota en contra de la postura de los cardenales creados por Francisco

Ayer, jueves 15 de junio, la Conferencia Episcopal de Estados Unidos (USCCB) aprobó el establecimiento de un Comité Permanente para la Libertad Religiosa, por 132 votos a favor, 53 en contra y 5 abstenciones.

El Arzobispo de Baltimore, S. E. R. Mons. William Lori, propuso a los obispos que hicieran permanente el Comité, que fue creado en 2011 ante las amenazas contra la libertad religiosa surgidas y llevadas al paroxismo por la administración Obama, que incluían la imposición de la agenda homosexual y la ideología de género en las escuelas, o la imposición de la anticoncepción y el aborto en hospitales católicos, criminalizando a quienes se opusieran a tales medidas.

La "razón más obvia" de que se necesita un Comité permanente "es que la libertad religiosa sigue siendo objeto de amenaza", dijo Mons. Lori. Es "probable que estos retos se intensifiquen en años venideros".

Blase Cupich (foto de la izquierda), arzobispo de Chicago, creado cardenal por Francisco, puso pegas cuestionando cómo se iba a financiar el Comité, pero ante el minoritario respaldo a su postura intentó hacer trampas con las votaciones sugiriendo que deberían necesitarse dos tercios de los votos para aprobarse en lugar de una mayoría simple. Es curioso que sobre "mayorías" en votaciones no se haya oído jamás a este cardenal ninguna queja sobre que 'Amoris laetitia' -de la que es un furibundo defensor- recoja aspectos rechazados en los dos Sínodos de los obispos -escritos y publicados por "Tucho" Fernández hace varios años, por cierto-, que no obtuvieron ningunos dos tercios de los votos, pese a lo cual Francisco los introdujo en la exhortación postsinodal.

Por su parte, Joseph Tobin (foto de la derecha), arzobispo de Newark, Nueva Jersey, otro de los cardenales creados por Francisco, también se posicionó en contra del Comité, argumentando que si se aprobaba el Comité permanente se podría enviar un mensaje equivocado sobre las prioridades de los obispos, como por ejemplo dar más importancia a la libertad religiosa que a los inmigrantes... ¡Y se quedó más ancho que largo! -además de perder la votación, naturalmente-. Puede leerse la noticia completa aquí.

miércoles, 14 de junio de 2017

La Academia Pontificia para la Vida deja de ser católica y provida tras los nuevos nombramientos de Francisco

Tras el despido de los anteriores 132 miembros de la Academia Pontificia para la Vida el pasado 31 de diciembre de 2016, un cismático, un hereje, un judío y dos paganos, son algunos de los nuevos nombramientos de Francisco como miembros de la Academia -el griego Kostantinos Kornarakis, el pastor anglicano Nigel Biggar, el israelí Avraham Steinberg, el rabino argentino Fernando Szlajen, el japonés Shinya Yamanaka y el musulmán Mohamed Haddad-, que incluyen a dos reconocidos proabortistas y partidarios de la anticoncepción y otras aberraciones relacionadas con la sexualidad y la reproducción humanas -el italiano Maurizio Chiodi y el ya citado Nigel Biggar, que aparece junto a Francisco en la imagen que abre esta entrada-. No ha trascendido si entre los nuevos miembros hay algún hereje más, agnósticos o ateos. Con estos nombramientos, la Academia, impulsada por el Papa San Juan Pablo II, deja de ser católica en la composición de sus miembros, así como también deja de ser provida, al incluir algunos miembros públicamente partidarios de la aniticoncepción, la manipulación embrionaria y genética, el aborto y la eutanasia. Puede verse la lista completa de nuevos miembros publicada por la Santa Sede en este enlace.

jueves, 20 de abril de 2017

Otros dos escándalos: dos arzobispos contra la Iglesia... y cómo no ¡contra el Cardenal Burke!

El pasado sábado 15 de abril, Marco Tosatti dio cuenta, en un artículo aparecido en 'La nuova bussola quotidiana' (ver aquí), de una entrevista realizada el 25 de marzo por el periodista Bruno Boccaletti al cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga (en la foto de la izquierda, disfrazado de palestino), arzobispo de Tegucigalpa y miembro del G-9 de Francisco, en la que arremete contra los cuatro cardenales (Caffarra, Burke, Meisner y Brandmüller) que presentaron las "dubia" al Papa, de los que dice que ni siquiera se han leído "Amoris laetitia", se burla de ellos diciendo que "están jubilados", y les acusa de "fariseos", aduciendo para ello que nunca han dicho nada sobre quienes fabrican y venden armas.

Resulta irónico que sea precisamente este cardenal, involucrado en el escándalo por la compra del silencio de la Iglesia,
por parte del infame George Soros, para que el Papa no hablara del aborto durante su visita a EE.UU., quien se atreva a dar lecciones morales a nadie, cuando además no tiene nada que ver el pésimo argumento que usa con las "dubia" presentadas por los cuatro cardenales.

Por otra parte, ayer mismo 'LifeSiteNews' (ver aquí) se hacía eco de las acusaciones contra la propia Iglesia que, durante la pasada Semana Santa, ha lanzado Diarmuid Martin, arzobispo de Dublín (en la imagen de la derecha, junto a Michael Byrne, un diácono abiertamente homosexual que hasta tiene un perfil en una página de contactos sexuales gay, en la que busca "maduros" de entre 50 y 90 años), en las que la acusa de haber excluido en el pasado a los homosexuales -entre otros- y de haber oprimido a las personas, convirtiéndose en una "religión de miedo", y no como ahora, en que la Iglesia de Francisco es "misericordiosa".

Cabe recordar que este prelado se negó a orientar a los fieles católicos -mayoritarios en Irlanda-, en el referéndum sobre el homomonio de 2015, además de haber atacado también él -¡oh, qué casualidad!- al Cardenal Burke por no ver el lado "amable y tolerante" del Islam. Casi nada.

martes, 11 de abril de 2017

El Cardenal Burke habla sobre las "dubia" y la posible corrección formal al Papa Francisco y el General de los jesuitas también habla (para seguir cuestionando la historicidad e inspiración de los Evangelios)

El Cardenal Burke ha hablado sobre la posible corrección formal al Papa Francisco: será en privado... si le recibe. Desgraciadamente, el Prepósito General de los jesuitas (en la foto de la derecha) también ha vuelto a hablar para reafirmarse en sus ideas heterodoxas, insistiendo en que no había grabadoras en tiempos de Jesús.

S. E. R. Raymond Leo S.R.E. Card. Burke, ex Prefecto del Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica y actual Patrón (sin funciones) de la ex Soberana Orden de Malta, lo ha hecho en una larga entrevista concedida en su domicilio de Roma a D. Gabriel Ariza y publicada ayer en Infovaticana, en la que aborda temas como las dubia, la posible corrección formal al Papa Francisco, la crisis de la Orden de Malta, el Banco Vaticano (I.O.R.), Donald Trump, el "consorte" del presidente de Luxemburgo y los proabortistas invitados al Vaticano, o la posible concesión de una Prelatura a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X (FSSPX).

En la entrevista ha afirmado que los cuatro cardenales que presentaron las dubia sobre Amoris laetitia al Papa Francisco cuentan con el apoyo de más cardenales, aunque sólo ellos cuatro firmaran el documento en el que le piden, por el bien de la Iglesia, que aclare las dudas que le han planteado.

Sin descartar una corrección formal pública al Papa Francisco, aclara que previamente le volvería a pedir en privado que respondiera a las dudas, aunque lleva meses sin hablar con él porque, a pesar de haberle pedido una audiencia, aún no se la ha concedido. Además, por tratarse de una cuestión que debe ser abordada con gran respeto, no hay fijada una fecha, ya que no quiere que afecte al manejo del asunto o que signifique una falta de respeto para las partes implicadas.

También ha aclarado que, como dijo el mismo Francisco, sigue manteniendo el título de Patrón de la Orden de Malta, pero que ya no tiene función alguna en ella, pues el Papa ha dejado claro que la única persona que puede tratar los asuntos de la Orden en su nombre es el arzobispo Becciu. Tiene claro, además, que la readmisión del Gran Canciller -Albrecht von Boeselager, el responsable del reparto de condones- era uno de los objetivos principales de la crisis de la Orden que llevó a la destitución renuncia voluntaria del Gran Maestre. Le parece sospechoso que las tres personas involucradas en el asunto de una millonaria donación a la Orden fueran las encargadas de investigar la destitución de Boeselager y que recomendaran que se le restituyera en su puesto. A los pocos días, su hermano, Georg von Boeselager, fue nombrado miembro de la Comisión de Control del Instituto de las Obras de Religión (I.O.R.), más conocido como el Banco Vaticano. Puede leerse más información sobre este caso en entradas anteriores: aquí, aquí, aquí y aquí.

Además de otras cuestiones, como la posible Prelatura a la FSSPX, la política estadounidense, el tratamiento de "consorte" dado por el Vaticano al hombre con el que cohabita el presidente de Luxemburgo, o la invitación a impartir conferencias en el Vaticano a personajes impulsores del aborto y la anticoncepción, también ha hecho referencia a las recientes declaraciones del General de la Compañía de Jesús, Arturo Sosa Abascal, en las que ha cuestionado la historicidad de los Evangelios y que el Espíritu Santo inspirara su redacción, al afirmar que hay que reinterpretar las palabras del Señor para adaptarlas a estos tiempos y porque en su época no había grabadoras. Naturalmente, al Cardenal Burke le parece increíble que pueda hacer este tipo de declaraciones, que tacha de completamente erróneas y que también necesitan ser corregidas.

En este sentido, ayer mismo, 10 de abril, Crux publicaba nuevas declaraciones de Arturo Sosa, en las que lejos de retractarse de lo que dijo (ver aquí), se reafirma en sus palabras y se muestra "asombrado" por el escándalo que han provocado:

"No sé por qué tanta gente se ha enfadado conmigo por lo que dije, que fue que en tiempos de Jesús no había grabadoras, porque es verdad", ha afirmado Sosa, para después volver a insistir en que hay que reinterpretar las palabras de Cristo porque "cuando interpretamos es para entender mejor lo que Jesús dijo directamente [...] y así también entenderemos mejor cómo actuar como él [en minúscula en el original]".

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Nuevas declaraciones del Papa Francisco: "todo lo que está en Amoris Laetitia fue aprobado en el sínodo por más de dos tercios de los padres". ¿Realmente lo fue? Aquí están los datos de las votaciones

El semanario católico belga "Tertio" acaba de publicar otra nueva entrevista concedida por el Papa Francisco, en la que habla de la exhortación apostólica "Amoris Laetitia". Esto es lo que ha dicho al respecto:

"La experiencia más rica de esto fueron los dos últimos sínodos. Ahí se escuchó a todos los obispos del mundo, con la preparación; a todas las iglesias del mundo: las diócesis, trabajaron. Todo ese material vino. Después volvió. Y volvió una segunda vez al segundo sínodo para completar esto. De ahí salió Amoris Laetitia [...] Entonces, hay una exhortación postsinodal, que es Amoris Laetitia, que es el resultado de dos sínodos, donde trabajó toda la Iglesia, y que el Papa hizo suya. Lo expresa de una manera armónica. Es curioso: todo lo que está ahí [en Amoris Laetitia] en el sínodo fue aprobado por más de dos tercios de los padres. Lo cual es una garantía".

La pregunta que a cualquiera se le viene a la cabeza en primer lugar es: ¿garantía de qué? Incluso en el caso de que así hubiera sido, que no lo fue -como indican los resultados de las votaciones que pongo más abajo-, ¿qué garantizaría esa supuesta mayoría? ¿Acaso puede una mayoría de obispos cambiar la Doctrina y Magisterio irreformable de la Iglesia? Porque, seamos claros: sobre el tema más controvertido y debatido de la exhortación, a saber, la posible admisión de los adúlteros -y otros pecadores no arrepentidos y sin propósito de enmienda- a los sacramentos, dice, literalmente, lo siguiente:

A causa de los condicionamientos o factores atenuantes, es posible que, en medio de una situación objetiva de pecado —que no sea subjetivamente culpable o que no lo sea de modo pleno— se pueda vivir en gracia de Dios, se pueda amar, y también se pueda crecer en la vida de la gracia y la caridad, recibiendo para ello la ayuda de la Iglesia [351]



[351] En ciertos casos, podría ser también la ayuda de los sacramentos. Por eso, «a los sacerdotes les recuerdo que el confesionario no debe ser una sala de torturas sino el lugar de la misericordia del Señor»: Exhort. ap. Evangelii gaudium (24 noviembre 2013), 44: AAS 105 (2013), 1038. Igualmente destaco que la Eucaristía «no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles» (ibíd, 47: 1039).

Pese a tales afirmaciones, las leyes negativas recogidas en el Decálogo (como "No cometerás adulterio") son de obligado cumplimiento para todo el mundo y en todas las circunstancias, por Derecho Divino y mandato expreso de Nuestro Señor Jesucristo, como ha enseñado la Iglesia siempre y como recoge el Catecismo de la Iglesia Católica. No se puede crecer en la vida de la gracia y la caridad estando en pecado mortal, como es el caso de un adúltero que pretende seguir cometiendo adulterio, ni existe ningún sacramento que pueda "servir de ayuda" -salvo que la persona afectada decida romper la relación adúltera o vivir como "hermano y hermana", como enseña el Magisterio de la Iglesia, y especialmente San Juan Pablo II (Familiaris consortio nº 84), así como la Carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe y la de su Prefecto al respecto-, pues los adúlteros sin arrepentimiento y propósito de la enmienda no pueden acceder a ellos, so pena de recibir sacrílegamente tanto la Penitencia, como la Eucaristía. En cuanto a que la Eucaristía sea alimento para los débiles, ello no justifica su administración a personas que, además de "débiles" -que lo somos todos-, viven en estado de pecado mortal permanente sin propósito de la enmienda, algo totalmente prohibido, de forma infalible e irreformable, por los decretos sobre la Eucaristía del dogmático Sacrosanto Concilio Ecuménico de Trento.

Dicho lo cual, sobre los polémicos puntos tratados en ambos sínodos de la familia y contenidos en "Amoris laetitia", estos son los hechos y los datos:

  1. Los informes finales de los Sínodos, tanto el de 2014 como el de 2015, fueron votados párrafo a párrafo por los Obispos.
  2. Para obtener su aprobación, cada párrafo requería ser votado positivamente por una mayoría cualificada de dos tercios de los Padres con derecho a voto.
  3. En el sínodo de 2014 los Padres con derecho a voto fueron 181, por lo que para afirmar que el Sínodo había aprobado oficialmente un párrafo se necesitaba una mayoría cualificada de dos tercios, que en este caso se obtenía con 123 votos a favor.
  4. El párrafo que describía las dos posturas enfrentadas durante el Sínodo sobre la administración de los sacramentos a los adúlteros, sólo obtuvo 104 votos positivos. Por lo tanto, fue rechazado al no haber conseguido la mayoría cualificada de dos tercios de los votos.
  5. El párrafo concerniente al tratamiento hacia las personas con tendencias homosexuales también fue rechazado por los Padres sinodales, ya que tampoco obtuvo la mayoría cualificada de dos tercios de votos positivos para poder ser aprobado.
  6. Pese a hacer sido rechazado por los Padres sinodales, el Papa Francisco ordenó que dichos párrafos fuera incluidos en el documento final.
  7. El P. Federico Lombardi, entonces director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, tuvo que intentar justificar su inclusión -con poco éxito, pues sólo convenció a los ya convencidos- haciendo la siguiente declaración: "los párrafos que no han conseguido la así llamada ‘mayoría cualificada’ no pueden ser considerados como desestimados, sino mayormente párrafos que no son lo suficientemente maduros para obtener un amplio consenso de la asamblea".
  8. Como tampoco hubo consenso cuando el informe final habló sobre acelerar los procedimientos para la declaración de nulidad de matrimonios, el Papa Francisco no esperó a que los Padres sinodales volvieran a rechazar la propuesta y antes de que se reuniera el sínodo de la familia de ese año, ordenó, por decreto, la reforma del proceso canónico para las causas de declaración de nulidad matrimonial (fue el 8 de septiembre de 2015), en el que introdujo la "presunción de invalidez" del matrimonio, inexistente durante dos mil años de Historia de la Iglesia -el matrimonio siempre se ha considerado "válido" mientras no se demostrara lo contrario-. Cabe recordar que el Papa Francisco hizo pública su creencia personal, indemostrable, de que una gran mayoría de los matrimonios son inválidos.
  9. Del 4 al 25 de octubre de 2015, tuvo lugar la XIV Asamblea General Ordinaria del sínodo de obispos -a la que habitualmente se denomina como "Sínodo de la familia de 2015"-, a cuyo frente el Papa nombró a una mayoría de prelados afines a sus ideas, como el Cardenal Tagle (en la presidencia), el Cardenal Baldisseri (Secretario General), Bruno Forte (Secretario especial) y en el Comité de redacción del informe final, además de Baldisseri y Forte: el Cardenal Wuerl, Víctor Manuel "Tucho" Fernández y Adolfo Nicolás (entonces Prepósito General de los Jesuitas).
  10. El lunes 5 de octubre, justo un día después de que comenzara el Sínodo, se hizo pública una carta escrita por 13 cardenales y dirigida al Papa Francisco, en la que denunciaban ciertas irregularidades que se estaban produciendo -como la elección a dedo de ciertos participantes, la exclusión de otros, o las modificaciones en los procedimientos-, que, según ellos, hacían que dicha reunión de obispos [el pripio Sínodo] parecía estar "diseñada para facilitar resultados predeterminados en cuestiones disputadas importantes". La organización del Sínodo lo negó.
  11. En el Sínodo de 2015 se aumentó el número de Padres con derecho a voto, que pasaron a ser 279 (aunque algunas fuentes señalaron que sólo votaron 270), por lo que la mayoría cualificada para considerar aprobado un párrafo pasó a ser de 186 votos positivos (180 si los votantes fueron los 270 señalados anteriormente).
  12. El párrafo nº 85, que es el que trataba sobre la administración de los sacramentos a los adúlteros, sólo obtuvo 178 votos a favor, no alcanzando así la mayoría cualificada de dos tercios de votos positivos, necesaria para su aprobación (tanto si fueron 270, como si fueron 279 los Padres sinodales que votaron).

Así pues, los párrafos referidos al controvertido tema de la administración de los sacramentos a los adúlteros, no alcanzaron el número de votos suficientes para ser aprobados. Ni en el sínodo de 2014, ni en el de 2015. Pese a ello, el Papa Francisco lo incluyó en la exhortación "Amoris laetitia".

miércoles, 9 de noviembre de 2016

La derrota de Hillary Clinton frente a Donald Trump o cómo el Papa Francisco pierde elección tras elección desde el trono de San Pedro

¿Es el Papa Francisco "gafe"? Salvando las distancias, a uno le da la impresión de que se está convirtiendo en el "Zapatero" del Vaticano: no hay causa terrenal que apoye, que no fracase estrepitosamente, pese a las arengas lanzadas desde tan privilegiado púlpito, aumentadas por los altavoces de casi toda la prensa internacional.

Ningún católico duda de que el Papa, cualquier Papa, es infalible cuando habla ex Cathedra. Lo que también les queda bastante claro a cada vez más católicos es que este Papa no ha hablado ex Cathedra ni una sola vez, y que cuando pone de manifiesto sus querencias y expresa sus preferencias personales, especialmente en el ámbito político, no da ni una: si apoya los mal llamados "acuerdos de paz" con los terroristas de las FARC, los colombianos, mayoritariamente católicos, votan en contra en el correspondiente referendum; si Macri no es santo de su devoción, éste vence en las Elecciones de su Argentina natal; si predica y apuesta por el "papeles para todos" -inventado por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero muchos años antes de que este Papa okupara la cátedra de San Pedro-, los países del este de Europa se blindan legalmente frente a la invasión de inmigrantes ilegales y hasta el Reino Unido prefiere salirse de la Unión Europea; si asiste a Suecia a celebrar el V Centenario de la herejía y cisma de Martín Lutero, un importante segmento de protestantes expresa públicamente su rechazo; si se niega a venir a España a conmemorar el V Centenario de Santa Teresa de Jesús para no "interferir" en la Elecciones -a Estados Unidos no le ha importado ir aunque "interfiriera"-, el socialismo español se hunde progresivamente en cada cita electoral y la extrema izquierda de los comunistas "Podemos" e "Izquierda Unida" toca techo, estancándose y permitiendo otro gobierno del PP...

Asimismo, el aumento imparable del Frente Nacional de Marine Le Pen en Francia, pese a las maniobras obstructivas de la masonería patria, o el "Brexit" del Reino Unido, fundamentalmente contrario a la invasión migratoria fomentada desde el Vaticano, demuestran la poca influencia que los deseos personales del Papa tienen sobre los electores. Por otro lado, con esta última cita electoral estadounidense queda de manifiesto, una vez más, que las encuentas no sirven para nada -ya ni siquiera para manipular a la población, que era para lo que venían usándose-. El general apoyo de los medios de comunicación y de los grupos de poder a Hillary Clinton no ha tenido el mayoritario apoyo que cabía esperar. De hecho, ni siquiera puede decirse que Trump haya ganado por los pelos: le ha dado una paliza electoral a Hillary Clinton, representante de la anti-Iglesia y enemiga declarada de Cristo: laicista radical, pro-aborto, pro-eutanasia, pro-ideología de género, pro-gay, anti-familia...

Por otra parte, además de las encuestas, la mayor parte de los medios de comunicación, indisimuladamente partidarios de Hillary Clinton, han quedado nuevamente en entredicho. Caso más grave aún es el de Radio Vaticano o la COPE en España, que han quedado totalmente desacreditadas. Para ambos medios, los católicos deberían haber votado al partido demócrata, pues Donald Trump es machista, xenófobo, etc. Radio Vaticano habló incluso de que el voto católico daba 20 puntos de ventaja a Clinton. ¡Pues ni con esas! En el caso de la apuesta de la emisora de los obispos de España, la COPE, por Hillary Clinton, también la ha dejado a los pies de los caballos. De hecho, ahora mismo no deben de salir de su asombro, sólo atinando a dar el absurdo titular: "Un país dividido". Naturalmente: tras unas elecciones, unos ganan y otros pierden. ¿Eso es todo lo que se les ocurre decir? Quien ha ganado ha sido Donald Trump y quien ha perdido -mal perdido- ha sido Hillary Clinton, que en un primer momento ni siquiera se dignó a aparecer públicamente ante los suyos y el resto del país para aceptar la derrota y felicitar a Trump por su victoria.

Lo que salta a la vista es que la habitual injerencia del Papa en política -pese a que lo niegue según sea el caso-, no ha sido suficiente para disuadir a los católicos estadounidenses de votar al partido republicano. Ni siquiera su descalificación explícita a Donald Trump durante el vuelo de regreso a Roma desde México, el pasado mes de febrero, cuando se le preguntó por él por su intención de construir un muro en la frontera del país. Pese al "¿quién soy yo para juzgar?" cuando le preguntaron sobre las relaciones homosexuales, no dudó en descalificar a Trump como "no cristiano" por oponerse a la invasión migratoria fomentada por los grupos de poder. De hecho, Hillary Clinton cerró la campaña electoral en Raleigh, Carolina del Norte, parafraseando al Papa Francisco y pidiendo votar a quien "construya puentes y no muros": “Cuando miréis hacia atrás, podréis decir que votasteis por un país mejor, más justo, en el que construimos puentes y no muros”. Y todo, pese a considerar fanáticos a los cristianos, como han revelado las últimas filtraciones de Wikileaks.

No sabemos cómo gobernará Trump. Pero sí sabemos qué no hará, que incluye toda la política laicista y anticristiana ya impulsada por Obama y que pretendía continuar y ampliar Hillary Clinton. Tampoco pretende cambiar la Iglesia Católica desde dentro para hacerla sumisa, como pretendía Clinton, ni violentarla con la ideología de género o con la obligación de dispensar anticonceptivos o realizar abortos en hospitales católicos. Ahora ya no se nombrará a magistrados de la Corte Suprema con el único mérito de impulsar la ideología de género como prioridad de su agenda, incluso por encima de libertades básicas, como la religiosa y la libertad de conciencia.

Para finalizar, me vienen a la cabeza las relativamente recientes acusaciones lanzadas a diestro y siniestro por uno de los palmeros del Papa Francisco, Andrea Tornielli, cuando fantaseaba con una supuesta trama -sin duda ficticia- de supuestos católicos "contrarios al Papa Francisco", en un vergonzoso y digno de olvido artículo -articulo-ficción, más bien- publicado en el panfleto diario "La Stampa" el pasado 16 de octubre. Ante semejantes disparates, ahora sólo cabe preguntarse: ¿será el votante medio estadounidense, especialmente el católico, un terrible "tradicionalista" anti-Papa y pro-Putin? Pues, por lo visto, sí. Cada día parece más evidente la "conjura mundial" contra el Papa Francisco en lo que a sus prioridades materiales y gustos políticos se refiere.

Lamentable, por otro lado, que en algunos estados donde han ganado los demócratas, a quienes no les duelen prendas en morir matando -y nunca mejor dicho-, hayan aprobado durante estas mismas elecciones la eutanasia en Colorado y el uso de la marihuana en California. ¿Y aún alguien se asombra de que en aquellos estados con un amplio número de católicos, mayoritariamente inmigrantes, también éstos hayan apoyado en un gran porcentaje a Donald Trump?

sábado, 29 de octubre de 2016

El Papa Francisco aparta de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos a los Cardenales Pell y Burke y nombra como nuevo miembro al nefasto Piero Marini

Ayer, viernes 28 de octubre, fue publicado en el Boletín oficial de la Santa Sede la lista de los 27 nuevos miembros de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos (CCD) nombrados por el Papa Francisco. En la misma puede destacarse el nombramiento del nefasto Piero Marini (en la foto que abre esta entrada, junto a S. S. Benedicto XVI) y la exclusión de la misma a los Cardenales Pell y Burke.

Cabe destacar que en esta Congregación, así como en todos los demás dicasterios romanos, todos los "asuntos de mayor importancia" y todas las "cuestiones de carácter general" están reservados a la reunión "plenaria extraordinaria" -que generalmente se realiza una vez al año-, a la que son convocados todos sus miembros, como establece la Constitución Apostólica Pastor Bonus sobre la Curia Romana, de San Juan Pablo II. Por otra parte, todos los miembros que residan en Roma también participan en las más frecuentes reuniones "plenarias ordinarias". La pertenencia a un dicasterio curial se mantiene hasta que el miembro es apartado de la misma o al cumplir 80 años. Por tanto, Piero Marini, que ahora tiene 74 años, seguirá siendo miembro de la CCD hasta que sea apartado de ella o cuando cumpla 80 años, que será el 13 de enero de 2022.

Esta es la lista de los nuevos miembros de la CCD, tal y como aparecen en el Bolletino de ayer -he resaltado algunos nombres en amarillo-:

Miembros de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos a los cardenales : Rainer Maria Woelki, arzobispo de Köln (Germania); John Olorunfemi Onaiyekan, arzobispo de Abuja (Nigeria); Pietro Parolin, Secretario de Estado ; Gérald Cyprien Lacroix, arzobispo de Québec (Canadá); Philippe Nakellentuba Ouédraogo, arzobispo de Ouagadougou (Burkina Faso); John Atcherley Dew, arzobispo de Wellington (Nueva Zelanda); Ricardo Blázquez Pérez, arzobispo de Valladolid (España); Arlindo Gomes Furtado, obispo de Santiago de Cabo Verde (Cabo Verde); Gianfranco Ravasi, Presidente del Pontificio Consejo de la Cultura; Beniamino Stella, Prefecto de la Congregación para el Clero; y a los arzobispos y obispos: Dominic Jala, arzobispo de Shillong (India); Domenico Sorrentino, arzobispo obispo de Assisi Nocera Umbra Gualdo Tadino (Italia); Denis James Hart, arzobispo de Melbourne (Australia); Piero Marini, arzobispo y presidente del Comité Pontificio para los Congresos Eucarísticos Internacionales; Bernard Nicolas Aubertin, arzobispo de Tours (Francia); Romulo G. Valles, Arzobispo de Davao (Filipinas); Lorenzo Voltolini Esti, arzobispo de Portoviejo (Ecuador); Arthur Joseph Serratelli, obispo de Paterson (Estados Unidos); Alan Stephen Hopes, obispo de East Anglia (Gran Bretaña); Claudio Maniago, obispo de Castellaneta (Italia); Bernt Ivar Eidsvig, obispo de Oslo (Noruega); Miguel Ángel D'Annibale, obispo de Rio Gallegos (Argentina); José Manuel Garcia Cordeiro, obispo de Bragança Miranda (Portugal); Charles Morerod, obispo de Lausanne, Genève et Fribourg (Suiza); Jean Pierre Kwambamba Masi, obispo auxiliar de Kinshasa (Rep. Democrática del Congo); Benny Mario Travas, obispo de Multan (Pakistán); John Bosco Chang Shin Ho, obispo auxiliar de Daegu (Corea).

Como puede verse, los anteriormente miembros de la CCD, los Cardenales Pell y Burke, han sido excluidos de la lista y, por tanto, han perdido su calidad de miembros de este dicasterio.

Entre los nuevos miembros, cabe destacar que Mons. Arthur J. Serratelli, como encargado del Culto Divino de la Conferencia Episcopal Estadounidense, se opuso en una carta de hace unos meses a la aplicación del llamamiento del Cardenal Robert Sarah a que la Santa Misa fuera oficiada ad Orientem.

Asimismo, el Cardenal Dew fue una de las figuras más radicales en los Sínodos de la Familia de 2014 y 2015, con su defensa de que la Iglesia debe "cambiar su lenguaje" y su oposición a denominar los actos homosexuales como "intrínsecamente desordenados" -que es como aparece en el Catecismo de la Iglesia Católica-.

Piero Marini, por su parte, además de sus declaraciones pro-homosexualistas y sus desastres litúricos durante el Pontificado de San Juan Pablo II, reside en Roma, lo que significa que asistirá a las sesiones plenarias ordinarias, lo cual es un motivo más de preocupación.

También hay que recordar que el Arzobispo Domenico Sorrentino fue Secretario de la CCD entre 2003 y 2005, siendo apartado de ella en 2005 y degradado a la diócesis de Asís -aunque manteniendo el título personal de Arzobispo-, lo que fue atribuido entonces a su oposición a la visión litúrgica que S. S. Benedicto XVI quería llevar a cabo, así como a sus querencias bugninistas.

Con estos nuevos nombramientos, el Cardenal Robert Sarah está siendo aislado poco a poco, pese a mantener su cargo de Prefecto de la CCD. No olvidemos que el secretario del dicasterio, Mons. Arthur Roche, es cualquier cosa menos tradicional en sus inclinaciones litúrgicas; o que el Papa Francisco apartó sin contemplaciones a dos subsecretarios del Pontificado de Benedicto XVI: Mons. Anthony Ward y Mons. Juan Miguel Ferrer Grenesche -conocido por sus claras inclinaciones tradicionales en la liturgia y la música sacra, y a quien se atribuyen las propuestas concretas para una "reforma de la reforma" de la liturgia-, a los que reemplazó con el P. Corrado Maggioni, muy cercano a Mons. Piero Marini.

Los hechos han demostrado que la supuesta indiferencia del Papa Francisco en materia litúrgica no es tal, y que al tener la última palabra no duda en utilizar su autoridad para hacer cumplir una determinada línea. Se vio claramente cuando ordenó al Cardenal Sarah decretar el permiso para que se pudieran lavar los pies de las mujeres en Jueves Santo, o cuando el Cardenal Sarah hizo un llamamiento a los sacerdotes para oficiar la Santa Misa ad Orientem a partir de este Adviento, lo que le valió ser desautorizado por la Oficina de Prensa de la Santa Sede con una rapidez inusitada. Bolletino y Rorate Caeli.