Mostrando entradas con la etiqueta Anticatolicismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Anticatolicismo. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de junio de 2017

¿Contribuye el silencio de Francisco a acelerar la desenfrenada carrera contrarreloj de los demoledores de la Iglesia?

El pasado 31 de mayo el diario "El Mundo" publicó una entrevista al jefe de los jesuitas, Arturo Sosa, en la que negaba la existencia del diablo (dogma de fe). Aquí está la perla: "Hemos hecho figuras simbólicas, como el diablo, para expresar el mal. Los condicionamientos sociales también representan esa figura, ya que hay gente que actúa así porque está en un entorno donde es muy difícil hacer lo contrario". Ante tamaña herejía, apenas una semana después un portavoz suyo trató de "matizar" sus palabras, sin lograrlo, diciendo que se habían sacado de contexto -lo cual es falso, pues se transcribieron literalmente-.

El 6 de junio, el Catholic Register publicó una entrevista realizada por Edward Pentin, su corresponsal en Roma, a Vincenzo Paglia, en la que defiende la deriva de la Pontificia Academia para la Vida que preside, así como al inmoral y anticatólico Marco Pannella -promotor de la legalización del aborto en Italia y defensor del divorcio y del homomonio-, y el mural homoerótico de la catedral de Terni (Italia), en la que aparece representado él mismo.

El mismo día, LSN informó de que la diócesis católica de Hallam (Reino Unido), a cargo de la cual está Ralph Heskett como obispo, anima a los católicos a cometer idolatría venerando imágenes de ídolos paganos y comiendo alimentos ofrecidos a los mismos.

La semana pasada, y como ya ocurriera hace tres meses en Roma (ver aquí), también se ha realizado en España, por primera vez, un aquelarre una celebración litúrgica "ecuménica" en la iglesia de la Clerecía de Salamanca, como clausura de un congreso realizado por la Universidad Pontificia de Salamanca para celebrar los 500 años de la herejía protestante (ver aquí), al que asistieron unas 20 personas. Para más inri, en el contubernio en el que se profanó este templo salmantino también participó Ricardo Blázquez, presidente de la Conferencia Episcopal Española.

Y, para guinda del pastel, Adelante la Fe ha informado en exclusiva, mostrando algunas fotografías, sobre una Misa solemne celebrada el pasado domingo, solemnidad de la Santísima Trinidad, en la iglesia parroquial de San Roque, en Reconquista, Santa Fe (Argentina), nada menos que por el obispo diocesano, Ángel José Macín -nombrado por Francisco en 2013-, para dar la Comunión a unas treinta (30) parejas adúlteras que presuntamente habían realizado durante 6 meses un "camino de discernimiento", tras el cual dictaminó que ya podían acceder a los sacramentos de la Confesión y la Comunión -sin decir si tales adúlteros ya habían decidido vivir en castidad-.

Y mientras, en Roma, silencio absoluto. Lo que es evidente es que algunos tienen prisa, pues, por razones puramente biológicas, no disponen de todo el tiempo del que quisieran para completar su labor -o al menos el intento- de demolición de la Iglesia Católica.

miércoles, 7 de junio de 2017

Se confirma: Ignacio Echeverría, el español desaparecido tras el último atentado islamista en Londres, y que defendía los valores cristianos de Europa, murió asesinado

A las cuatro de esta tarde, hora española, la hermana de Ignacio Echeverría, el español desaparecido tras el último atentado islamista en Londres, así como el Ministerio de Asuntos Exteriores español, confirmaban casi cuatro días después que Ignacio murió asesinado en Borough Market, al intentar defender a una mujer que estaba siendo apuñalada.

Ignacio, de 39 años, era trabajador de banca y se fue a Londres por la crisis. Era experto en localizar países que colaboran con el terrorismo y asesoraba sobre cómo evitar el comercio internacional y financiero con dichos países. El pasado sábado, volvía en bicicleta después de haber estado patinando con unos amigos, cuando vio el ataque de los terroristas contra una mujer, momento en el cual se bajó de la bici y empleó su monopatín para intentar salvar a la mujer de la agresión. Los otros dos terroristas le atacaron por detrás y cayó al suelo. Fue el único del grupo que se paró para socorrer a la mujer.

"Ignacio no sobrevivió al momento del atentado. Gracias a todos los que le quisisteis y cuidasteis. Sabemos que no somos los únicos tristes. Queremos ver y estar con el cuerpo de Ignacio. Parece que hasta el viernes como pronto no podemos estar con su cuerpo. Querríamos que el Gobierno Británico nos permita estar con él... Gracias al personal administrativo y político español por su ayuda en hacer esto posible", ha escrito su hermana, Ana Echeverría, en su cuenta de Facebook (sobre estas líneas).
Cabe destacar que, como señalo en el título de esta entrada, Ignacio, cuya familia estaba vinculada a la Universidad Pontificia de Comillas y hasta tiene un tío misionero, era una persona de fuertes convicciones cristianas. En 2012, como se ve en la captura que aparece sobre estas líneas, denunció en su propio perfil de Facebook la decisión de la Unión Europea de presionar a Eslovaquia para que retirase sus monedas de dos euros, por aparecer en ella la cruz y la imagen de los Santos Cirilo y Metodio, Patronos de Europa, noticia de la que también me hice eco en este mismo blog:



REQUIEM AETERNAM DONA EI DOMINE ET LVX PERPETVA LVCEAT EI REQUIESCAT IN PACE AMEN

DALE Señor, el descanso eterno, y que la luz perpetua le ilumine. Descanse en paz. Amén.

jueves, 20 de abril de 2017

Otros dos escándalos: dos arzobispos contra la Iglesia... y cómo no ¡contra el Cardenal Burke!

El pasado sábado 15 de abril, Marco Tosatti dio cuenta, en un artículo aparecido en 'La nuova bussola quotidiana' (ver aquí), de una entrevista realizada el 25 de marzo por el periodista Bruno Boccaletti al cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga (en la foto de la izquierda, disfrazado de palestino), arzobispo de Tegucigalpa y miembro del G-9 de Francisco, en la que arremete contra los cuatro cardenales (Caffarra, Burke, Meisner y Brandmüller) que presentaron las "dubia" al Papa, de los que dice que ni siquiera se han leído "Amoris laetitia", se burla de ellos diciendo que "están jubilados", y les acusa de "fariseos", aduciendo para ello que nunca han dicho nada sobre quienes fabrican y venden armas.

Resulta irónico que sea precisamente este cardenal, involucrado en el escándalo por la compra del silencio de la Iglesia,
por parte del infame George Soros, para que el Papa no hablara del aborto durante su visita a EE.UU., quien se atreva a dar lecciones morales a nadie, cuando además no tiene nada que ver el pésimo argumento que usa con las "dubia" presentadas por los cuatro cardenales.

Por otra parte, ayer mismo 'LifeSiteNews' (ver aquí) se hacía eco de las acusaciones contra la propia Iglesia que, durante la pasada Semana Santa, ha lanzado Diarmuid Martin, arzobispo de Dublín (en la imagen de la derecha, junto a Michael Byrne, un diácono abiertamente homosexual que hasta tiene un perfil en una página de contactos sexuales gay, en la que busca "maduros" de entre 50 y 90 años), en las que la acusa de haber excluido en el pasado a los homosexuales -entre otros- y de haber oprimido a las personas, convirtiéndose en una "religión de miedo", y no como ahora, en que la Iglesia de Francisco es "misericordiosa".

Cabe recordar que este prelado se negó a orientar a los fieles católicos -mayoritarios en Irlanda-, en el referéndum sobre el homomonio de 2015, además de haber atacado también él -¡oh, qué casualidad!- al Cardenal Burke por no ver el lado "amable y tolerante" del Islam. Casi nada.

sábado, 1 de abril de 2017

Otro escándalo: sacerdote "misericordiado" por el "obispo en bicicleta" de Palermo, que ha ordenado dar la Comunión a los adúlteros

El vergonzoso obispo de Palermo, Corrado Lorefice (en la foto de la derecha), ya conocido como "el obispo en bicicleta", ha ordenado al P. Alessandro Minutella (foto de la izquierda) abandonar su parroquia en 15 días y guardar estricto silencio por su posición crítica con la actual deriva de la Iglesia y no estar "en comunión eclesial". Resulta irónico que esta medida la imponga un obispo que no sólo da la Comunión a los adúlteros, sino que ha impuesto cometer tal sacrilegio a todo su presbiterio (ver aquí).

El propio P. Minutella publicó al respecto un vídeo el pasado 25 de marzo (ver aquí) y ha comunicado lo siguiente en Facebook:


"El obispo de Palermo me ha hecho llegar un decreto en el que me ordena dejar la parroquia dentro de 15 días. Y de no hablar más en ninguna parte. Tomarme un tiempo de reposo. El motivo es que estoy contra la comunión eclesial.

Mañana a las 17:30 daré a conocer en la parroquia la decisión de mi obispo y las consecuencias. Adelante con María. Quisiera que sintieran la paz y la alegría que tengo en el corazón. Dios ama a quien se expone por amor a la santa Verdad católica...
".


Estas son algunas de las críticas que este sacerdote ha hecho a la presente situación:

Habla de un "imperante relativismo moral que en Benedicto XVI se encontró con una barrera, gracias también a los extraordinarios dones del Concilio Vaticano II", y que tras la renuncia y en la actualidad "aquellos que se habían vuelto antipapistas ahora se han convertido en ultrapapistas, casi idólatras. La Eucaristía se ha convertido en pan para el camino, en alimento de fraternidad, ya sin ni siquiera la mínima referencia alguna vez, tal vez tímida, a la presencia real". También alude a "una amnesia culpable" sobre temas como aborto, eutanasia, divorcio e ideología de género, o de "una loca y obsesionada necesidad de ecumenismo" con el riesgo de un "sincretismo pancristiano y tal vez panreligioso".

Aunque quizás los mayores "delitos" de este sacerdote hayan sido haber aludido a personajes como Alberto Melloni, Antonio Spadaro, Bruno Forte, Enzo Bianchi o Walter Kasper como los protagonistas de esta Iglesia "dialogante" y de la "misericordia" diciendo que "esconden el arma de la condena a la marginación y la sospecha hacia quien no se homologa a su manera de pensar", así como haber recordado la conmoción causada por el "paseo en bicicleta en el altar y por los aperitivos al final después de la Misa en lugar de la acción de gracias", en referencia al obispo de Palermo que acaba de "misericordiarle", que tuvo la ocurrencia de profanar la catedral el día de su instalación, montando en una bicicleta que le habían regalado, vestido con los ornamentos litúrgicos y la mitra, como se aprecia en la foto.

jueves, 30 de marzo de 2017

La repugnante Conferencia Episcopal Belga apoya a la Universidad "católica" que ha despedido a un profesor por decir que el aborto es un asesinato. La Constitución Apostólica contra el aborto promulgada a perpetuidad por Sixto V contradice a los obispos belgas

Recientemente se ha conocido el despido de Stéphane Mercier, Profesor de Filosofía de la Universidad "católica" de Lovaina, por recordar que el aborto es un asesinato. Según la propia Universidad, sus ideas "son inaceptables e incompatibles con los valores de la Universidad".

Por si fuera poco escandaloso que los "valores" de una Universidad presuntamente católica acepte el aborto y despida a un profesor que lo rechaza, la propia Conferencia Episcopal Belga ha apoyado a la Universidad alegando que "hablar de asesinato en el caso de aborto es exagerado", según palabras textuales del jesuita (¡cómo no!) Tommy Scholtès, su portavoz -en la imagen que abre esta entrada-, que no habla en su propio nombre, sino en el de los obispos belgas.

Pero el jesuita Scholtès ha ido más allá, al afirmar que "las palabras de Stéphane Mercier me parecen grotescas. La palabra 'homicidio' es demasiado fuerte: supone una violencia, un acto cometido con plena conciencia, con intención y esto no tiene en cuenta la situación de las personas, a menudo en medio de una gran crisis". Y para apoyar semejante aberración se apoya en el Papa Francisco: "el Papa Francisco recuerda también la misericordia: debemos mostrar comprensión y compasión".

Ante tamaños despropósitos, miles de fieles belgas han protestado manifestándose en las calles de Bruselas, lo que ha provocado que la Conferencia Episcopal Belga emitiera una nota que, lejos de arreglar la situación, la empeora, al afirmar que "siempre hay que distinguir entre la persona y el acto" y por respeto a las mujeres en situaciones de dificultad y angustia "debemos hablar siempre con tacto de aquellos que toman esta decisión".

Habrá que recordar a los obispos belgas lo que, con el tacto justo -justo viene de justicia- prescribe A PERPETUIDAD la Constitución Apostólica "Effraenatam" contra el aborto, de S. S. Sixto PP. V, pues el aborto no sólo es un asesinato que quita la vida de un ser humano inocente e indefenso, sino que priva a éste de la visión beatífica por toda la eternidad, es decir, de ir al Cielo y ver a Dios. ¿Hay algo peor que privar a alguien de la eterna salvación? Así se expresa la Constitución Apostólica "Effraenatam" (la negrita es mía):

Constitución Apostólica "Effraenatam" contra el aborto por Sixto PP. V

Contra aquéllos que procuran el aborto por cualquier modo o manera, o que propinan pócimas de esterilidad, o las toman, y los que les dan ayuda, consejo o consentimiento.

SIXTO V OBISPO
Siervo de los Siervos de Dios
Para perpetua memoria

[...] Nos, que somos puestos por el Señor en el supremo trono de justicia, estamos compelidos y obligados, por justísima razón aconsejados, a renovar en parte las antiguas leyes y en parte ampliarlas para reprimir la atroz y brutal monstruosidad, con justo castigo, de aquéllos que no tienen temor de cruelísimamente matar a fetos que todavía se esconden en las maternas entrañas. ¿Quién no abominará y detestará tan execrable fechoría por la cual ciertamente se pierden no solamente los cuerpos, sino lo que es más grave, las almas? ¿Quién no condenará a gravísimos suplicios la impiedad de aquél que excluye un alma creada a imagen de Dios, por la redención de la cual Nuestro Señor Jesucristo derramó su preciosísima Sangre y que es capaz de la Bienaventuranza eterna y que es destinada para el consorcio de los Ángeles, de la bienaventurada visión de Dios, y así ha impedido en cuanto podía a la reparación de las celestiales mansiones y moradas y ha quitado a Dios el servicio de su criatura? [...] Por lo tanto no sin razón el Sexto Sínodo de Constantinopla ha decretado y sancionado que las personas que a sabiendas dan medicinas abortivas y las que reciben venenos que matan a los fetos son sujetas a las penas para los homicidas [...] Todos y cualesquiera hombres y mujeres, de cualquier estado, grado, orden o condición, también clérigos, seculares y de cualquier Orden religiosa, de cualquier dignidad y preeminencia eclesiástica o mundana, refulgentes y esclarecidos, por cuanto por sí o por terceras personas interpuestas hayan cometido o procurado el aborto del feto o su expulsión con golpes, venenos, medicamentos, pócimas, pesas, labores impuestas a las mujeres preñadas, o por otros desconocidos y muy rebuscados medios, así que realmente sigue el aborto, y aún las mismas grávidas mujeres, que han hecho a sabiendas lo antedicho, incurren en las penas por el Derecho Divino y humano propuestas e infligidas por sanciones canónicas y Constituciones Apostólicas como también por el Derecho civil contra verdaderos homicidas quienes realmente han perpetrado homicidio voluntario. Los tenores de todas estas leyes tenemos por insertados y expresos a la letra en este Nuestro documento y por esta Nuestra Constitución Apostólica válida a perpetuidad decretamos y ordenamos que sean extendidas las antedichas penas, leyes y Constituciones a los casos susodichos [...] Además para proveer y precaver por la gravedad de este brutal, cruel, inhumano, terrible, feroz, horrible y monstruoso delito con penas y censuras espirituales para todos y cada una de las personas de cualquier estado, grado, Orden o condición, tanto laicos como clérigos, seculares y de cualquier Orden religiosa, también para mujeres, seglares o profesas en cualquier Orden religiosa, las cuales personas, como actores principales, o cómplices, que a sabiendas hayan dado ayuda, consejo, favor, pócima, o hayan dado a sabiendas cualquier medicamento del género susodicho, aún escribiendo cartas privadas, o dado recibos o con palabras o señales hayan ayudado o aconsejado para cometer tal fechoría, además de las susodichas penas, declaramos que son excomulgadas latae sententiae (ipso facto) [...] Decretamos que para todo y cada uno de lo premiso y antedicho es anulada, y casada la facultad y autoridad de juzgar e interpretar de otro modo o manera a todos y cualquiera de los jueces ordinarios o delegados, aún para los auditores de las causas del Palacio Apostólico, y a Cardenales de la Santa Iglesia Romana, en cualquier causa o instancia, y se debe juzgar y sentenciar que es nulo, vano e inválido, cualquier atentado contra susodicho por cualquier autoridad a sabiendas o por ignorancia [...] A ningún hombre es lícito infringir o con audacia temeraria oponerse a esta página de Nuestra aprobación, innovación, sanción, estatuto, derogación de las voluntades y decretos. Si alguien presumiera hacer este atentado debe saber que incurría en la indignación de Dios Omnipotente y de los Bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo.

Dado en Roma en el Monte Quirinal en el Año de Encarnación del Señor 1588, El 29 de Noviembre, IV año de Nuestro Pontificado.

Y ahora, que digan los obispos belgas, con notas o a través de su portavoz jesuita, que el Papa Sixto V era un "exagerado", así como todos los Pontífices de la Santa Iglesia Católica Apostólica Romana hasta el actual, y que sigan engañando a los fieles -y a los impíos que les quieran oír- dejando entrever que la víctima de un aborto es quien lo pide, lo provoca, lo promueve, lo permite o lo apoya de cualquier forma, y no el ser humano asesinado en el seno materno, impunemente y sin posibilidad de defenderse, a quien se le priva no sólo de su vida terrena, sino de su salvación eterna. ¿Qué misericordia es ésa que justifica a los criminales y no a sus víctimas, y que condena a quien denuncia este crimen que clama al Cielo?

jueves, 23 de febrero de 2017

Sorprendentes palabras en boca de un Papa. ¿Mejor ser ateo que un católico hipócrita?

El Papa Francisco ha vuelto a arremeter este jueves contra algunos católicos -según él, muchos-, sugiriendo que es mejor ser ateo que uno de "muchos" católicos que llevan una doble vida de hipocresía.

Como suele ser habitual es sus improvisadas homilías en la Casa Santa Marta, el Papa dijo que "lo escandaloso es decir una cosa y hacer otra, es la doble vida [...] Hay algunos que dicen 'Yo soy muy católico, siempre voy a Misa, pertenezco a esta asociación y la otra'", pero que muchas de esas personas también deberían decir "'mi vida no es cristiana, no le pago a mis empleados salarios justos, exploto a la gente, hago negocios sucios, lavo dinero'. Eso es una doble vida [...] Hay muchos católicos que son así y son un escándalo. Cuántas veces hemos escuchado decir a la gente 'para ser católico como él, mejor ser ateo'".

Para este Papa todos los males parecen reducirse siempre a lo mismo: la economía, vista desde la perspectiva materialista propia del marxismo y su trasnochada lucha de clases. Es curioso que en sus ejemplos siempre los malvados -e inventados- "explotadores" sean católicos practicantes, que además dice que hay "muchos".

Ante semejante homilía, uno puede plantearse varias preguntas: ¿No hay ateos hipócritas? ¿No hay ateos explotadores? ¿Hay más católicos hipócritas y explotadores que ateos hipócritas y explotadores? ¿Es mejor ser un ateo explotador que un católico explotador?

En cuanto a que al Papa Francisco le parezcan mejor los ateos... ¿mejor para qué? Dios parece no opinar igual. Así reza el Primer Mandamiento del Decálogo, superior a todos los demás Mandamientos, y del que todos dependen: "Amarás a Dios sobre todas las cosas". No existe Caridad sin amar a Dios; ni salvación posible. ¿Hay algo peor que un católico hipócrita? Sí: un ateo, pues el primero se puede arrepentir y pedir perdón a Dios, mientras que el segundo no va a pedir perdón a Alguien en quien dice no creer -si llegara a creer alguna vez, ya no sería ateo-, por lo que se va a condenar eternamente. Y, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero si pierde su alma?

lunes, 16 de enero de 2017

Cine y películas sobre sacerdotes (VIII): "Silencio". La película impía de Scorsese que justifica y promociona la apostasía, jaleada y promocionada por la Compañía de Jesús

La película "Silencio", estrenada en Estados Unidos el pasado 23 de diciembre y en España el pasado día de Reyes (6 de enero), ha sido dirigida por Martin Scorsese, de 74 años, y está basada en la novela del escritor japonés Shūsaku Endō, publicada en 1966. Tanto la novela como la película, narran la persecución y el martirio que sufrieron los católicos en el Japón del siglo XVII: dos jesuitas, el P. Ferreira y el P. Rodrigues, son enviados a Japón tras tenerse conocimiento en Roma de la apostasía, en 1633, del misionero jesuita portugués Cristóvão Ferreira, interpretado por Liam Neeson. La película ha costado 46 millones de dólares y el equipo ha contado con 750 personas durante el rodaje, que se realizó en Taiwán.

En la novela, los jesuitas llegan a Japón para predicar el Evangelio, que no tiene buena acogida en una sociedad como la japonesa, tradicionalmente pragmática y materialista, y allí se enfrentan a la persecución, por lo que plantea preguntas como si merece la pena perseverar, cómo perdonar a los perseguidores o cómo resistir las torturas. El portugués P. Sebastião Rodrigues, enviado a Japón para consolar a los perseguidos y juzgar al jesuita apóstata, llegará, también él, a dudar de Jesucristo y a preguntarse por el silencio de Dios ante el sufrimiento de sus fieles.

El "silencio" que da título a la película es el supuesto silencio de Dios ante el martirio de los primeros católicos japoneses. Sin embargo, el P. Rodrigues oye la voz de Jesucristo que le pide apostatar pisando una representación de su rostro. Es significativo que, cuando lo hace, un gallo canta en la distancia, en clara referencia a la traición de Pedro; pero, en este caso, al contrario de lo narrado en los Evangelios, justificando la traición y la apostasía: los jesuitas que abjuran lo hacen por misericordia hacia los simples fieles que, por el contrario, están dispuestos a sacrificar su vida por fidelidad a Jesucristo. Tras la apostasía, el Estado proporcionaba a los sacerdotes apóstatas un nombre nuevo, una esposa japonesa y una vida cómoda. Así, el P. Ferreira y el P. Rodrigues se somenten a la sociedad japonesa de la época, en la que se les da un puesto de prestigio como recompensa por haber abjurado de Cristo.

El título, pues, llama a engaño, pues aunque se nos intente convencer del silencio de Dios ante el sufrimiento y el martirio de los pobres católicos japoneses y el dilema de los jesuitas entre apostatar o permitir ese sufrimiento, Jesús acaba hablando... ¡para pedir la apostasía! Dios calla ante el sufrimiento ajeno, pero habla al P. Rodrigues para perdirle que renuncie a su fe. Lo que se pedía a los jesuitas para probar su apostasía era pisar una imagen de Jesucristo, el cual le dice al jesuita: "Písame". O sea, que para animar a renegar de la fe sí habla. Sólo calla cuando sufres, pero habla para que caigas. Conclusión: es Dios quien incita a pecar y, por tanto, es el responsable del mal.

Pero, ¿cuál fue la realidad histórica? El catolicismo llegó a Japón de la mano de San Francisco Javier, jesuita, en 1549. En apenas sesenta años se logró la conversión de unos trescientos mil japoneses sin recurrir a la fuerza. Ochenta y seis señores feudales se bautizaron oficialmente, y muchos más simpatizaban con el cristianismo. Las primeras generaciones de conversos japoneses tuvieron que enfrentarse a diferentes persecuciones locales instigadas por ingleses y holandeses -protestantes-, por los monjes budistas o por la nobleza local, pese a lo cual hubo muchas conversiones en los primeros años. Pero, el 25 de julio de 1587, el gobernador Hideyoshi decretó el exilio de los jesuitas y a partir de 1600 pasó a ser una Iglesia clandestina, perseguida y que dio muchos mártires, aunque consiguió sobrevivir oculta durante los siguientes 250 años, hasta que las persecuciones, que tuvieron un alcance imperial, finalizaran en 1873. En el perído de persecución hubo 93 jesuitas mártires de la fe, de los que tres ya han sido canonizados -San Pablo Miki, San Juan de Goto y San Diego Kisai-, 37 han sido beatificados y los demás tienen abierta la causa de beatificación. Hasta 1908 los jesuitas no regresaron a Japón.

El sacerdote portugués Cristóvão Ferreira, que había quedado como superior de los jesuitas en Japón tras el martirio de sus predecesores, apostató tras cinco horas de tortura en la fosa de Nagasaki. Su apostasía la detalla el historiador jesuita Hubert Cieslik, experto en Japón, en un estudio realizado en 1974. El P. Ferreira tenía 53 años, era jesuita desde hacía 37 y había sido un misionero clandestino durante 19 años. Había vivido dos décadas de persecución y peligros. Era él quien enviaba a Europa la crónica de los martirios de sus feligreses y compañeros. Pero él cedió en tan sólo cinco horas. Por eso los historiadores hablan del "enigma Ferreira".

Cuando un sacerdote apostataba era liberado y asignado a un templo pagano japonés -sintoísta, budista o confucionista-, y se le obligaba a casarse con una mujer de la clase social más baja: la viuda de algún criminal ejecutado. Por supuesto, permanecía bajo vigilancia. A Ferreira le casaron con la viuda de un criminal extranjero ajusticiado y durante varios años vivió en la pobreza. Usaba nombre y ropas japonesas y se le asignó un templo budista. Después, las autoridades empezaron a contratarlo como traductor de español, portugués y latín en los interrogatorios y juicios de otros misioneros capturados. Más tarde tradujo obras de matemáticas y astronomía. Incluso se le atribuye el libro anticristiano "La superchería desvelada", un libelo propagandístico budista-confucionista escrito en japonés en 1636, que pretendía refutar la doctrina católica. Este panfleto, del que sólo existe una copia manuscrita, fue descubierto por un historiador en la década de 1920.

Novicios jesuitas de todo el mundo comenzaron a ofrecerse voluntarios para morir mártires allí donde la Compañía decidiese, para así expiar la apostasía de Ferreira. Además, al menos tres expediciones de jesuitas llegaron a Japón con el objetivo de traerle de nuevo a la Iglesia. La primera de ellas, comandada por Marcello Mastrilli, llegó en 1637. Mastrilli fue descubierto y torturado durante tres días en la fosa, para finalmente morir decapitado. El segundo grupo estuvo encabezado por Pedro Kibe, que llegó en 1639 y también fue descubierto, muriendo mártir en la fosa. El tercer grupo, el de Antonio Rubino, fue atrapado en 1642. A su juicio acudió el mismo Ferreira como traductor, nueve años desde que apostatara, quien, al parecer, animó a los jesuitas a apostatar para salvar su vida. Tras su muerte en 1650, el apóstata Ferreira fue sepultado en el templo budista de Zuirinji, en Tokio, en una tumba en cuya lápida aún puede leerse su nombre budista: Chuan Joko Sensei.

En el juicio a Rubino y sus compañeros -en el que estuvo Ferreira- las autoridades insistían en que los católicos japoneses, generalmente gente sencilla, sufrían torturas por culpa del fanatismo -las creencias católicas- que los jesuitas, extranjeros, les habían imculcado. Evidentemente, es injusto presentar al apóstata Ferreira como un creyente "razonable" y a los jesuitas mártires que viajaron hasta allí para intentar salvar su alma, arriesgando sus propias vidas, como fanáticos. Igualmente, es impío sugerir la salvación del alma de un sacerdote que renuncia a Cristo por salvar la vida terrena de otros fieles que no están dispuestos a renegar de Él aunque les maten. Y más impío aún plantear que, aunque no salvaran sus almas, a los jesuitas apóstatas les merecía la pena condenarse eternamente para así salvar a sus feligreses.

Como dice S. E. Mons. Robert Barron, obispo auxiliar de la Archidiócesis de Los Ángeles, que ha hecho una crítica de la película, lo que ésta difunde está al servicio de la élite cultural de hoy, bastante similar a la élite cultural japonesa que aparece en la película, que prefiere a los cristianos vacilantes, inseguros, divididos y ansiosos por privatizar su religión, y están dispuestos a desechar a las personas apasionadamente religiosas tildándolas de peligrosas, violentas y, seamos realistas, no tan brillantes. Es justamente la clase de cristianismo que le gusta a la cultura dominante: totalmente privatizado, escondido, inofensivo.

Martín Scorsese ha tardado veinte años en materializar este proyecto. Pero es justo ahora, en pleno papado de un jesuita, cuando por fin ha logrado hacerlo realidad. Y no es casualidad que los jesuitas se haya implicado en esta película. La Compañía de Jesús está detrás del asesoramiento al director, a los actores y de la promoción de la película. "Silencio" se proyectó hace casi dos meses en el Pontificio Instituto Oriental de Roma ante 400 jesuitas, que calificaron la película como "obra maestra, excelente, cargada de espiritualidad y profundidad".

Veamos por qué:
  • El jesuita estadounidense James Martin fue asesor del director durante todo el rodaje. Para él, la película es una obra maestra.
  • La supervisión de las escenas religiosas y la preparación de los actores corrió a cargo del jesuita español Alberto Núñez.
  • Durante el rodaje estuvieron presentes otros dos jesuitas: el estadounidense Jerry Martinson y el italiano Emilio Zanetti.
  • El departamento de prensa de la Compañía de Jesús en España ha elaborado el extenso dosier de prensa -elogioso, naturalmente-.
  • El nefando jesuita Antonio Spadaro, director de "La Civiltà Cattolica", no ha escatimado medios para promocionar la película, incluyendo una larga entrevista a Martin Scorsese -de 22 páginas- en su último número.
  • Hay varias páginas web jesuitas -que obviamente no pienso enlazar- que publican artículos elogiosos de la película y su "espiritualidad".
  • Asimismo, los jesuitas están difundiendo vídeos sobre la película, como el del P. Adolfo Nicolás, ex Superior General de la Compañía de Jesús hasta el año pasado, o la entrevista al jesuita James Martín, mencionado más arriba.
Hasta el Papa Francisco recibió en audiencia privada a Scorsese el pasado 30 de noviembre de 2016, a las 8.45 (antes de la Audiencia general), en el Palacio Apostólico -no hay que olvidar que Martin Scorsese fue el director de la escandalosa y blasfema película "La última tentación de Cristo" (1988). Según un periodista de Variety que asistió al pase privado de la película en el Vaticano, "la audiencia papal privada reunida en el Palacio Apostólico dio el martes, a través de la prensa oficial vaticana, una clara muestra de apoyo a "Silencio", proyecto pasión de Scorsese". La verdad, llama la atención que la apostasía sea celebrada en el Vaticano.

Dos jesuitas españoles misioneros en Japón han sido Padres Generales de la Compañía de Jesús: el P. Arrupe (1965-1985) y el P. Adolfo Nicolás (2008-2016). Como también tiene en aquel país su base de operaciones el infame jesuita apóstata Juan Masiá, que el mes pasado -diciembre de 2016- negó la virginidad de la Santísima Virgen María en un libelo publicado en Herejía Digital -que tampoco pienso enlazar-: es coadjutor de la parroquia de Rokko, en Kōbe (Japón) e imparte clases de Bioética en la Universidad Católica Santo Tomás de la diócesis de Osakaes; además es consiliario de la Asociación de Médicos Católicos de Japón, colaborador en comisiones de Bioética de la Conferencia Episcopal Japonesa, colaborador de la Comisión Católica de Justicia y Paz en Tokio, así como de la sección japonesa de la Conferencia Mundial de Religiones por la Paz.

Como ya he señalado más arriba, "La Civiltà Cattolica" ha hecho un gran despliegue para promocionar esta película, incluyendo una reseña de la novela de Endō escrita por el jesuita Ferdinando Castelli en 1973, y publicada de nuevo íntegramente. Además, en el último número de la revista hay un artículo sobre lo que debería ser hoy "la misión en el Japón secularizado", en el que el autor, el jesuita japonés Shun'ichi Takayanagi, considera que es obligatorio realizar "un cambio de paradigma respecto al concepto de misión y a los modos de ejercerla". ¿Será porque el proselitismo es "pecado", como asegura el Papa Francisco, también jesuita? Según Takayanagi, intentar como objetivo el lograr que la gente se bautice, hoy "ya no es posible" y debe ser cambiado por completo. ¿El motivo? Porque "nuestro tiempo está caracterizado por un rápido progreso de la cultura material y por un elevado nivel de vida. El diálogo debe profundizar nuestra concepción de las otras religiones".

Según "La Civiltà Cattolica", el "anticuado" concepto de misión, es decir, "hacer proselitismo y proporcionar conversos a la Iglesia", debe ser sustituido por el "diálogo". Sobre todo en un país como Japón, en el que es normal "ir a un santuario sintoísta y participar en las fiestas budistas y, también, en una liturgia cristiana en Navidad", sin esa "extraña obligación de seguir un determinado credo religioso" y "en una atmósfera cultural vagamente no monoteísta". Takayanagi subraya que los japoneses, aunque están muy abiertos al pluralismo religioso, "se quedan turbados ante ese episodio brutal que puede ser atribuido a raíces religiosas", islámicas pero no sólo -acusación velada de que el cristianismo es criminal y se impone por la fuerza, comparándolo con los terroristas islámicos-.

Takayanagi continúa: "Ciertamente, la religión puede hacer crecer y madurar a los hombres, pero en casos extremos la pertenencia a una religión también puede pervertir la naturaleza humana. ¿Es capaz el cristianismo de impedir el fanatismo y esta especie de perversión? Ésta es para nosotros una pregunta acuciante, que debemos plantearnos en el ejercicio de nuestra actividad misionera. La historia pasada del cristianismo, a este respecto, no es ciertamente intachable [...] En concreto, algunos intelectuales japoneses, aunque de manera vaga y casi inconsciente e inspirándose a la cultura politeísta japonesa, empiezan a preguntarse si las religiones monoteístas pueden mostrarse, en última instancia, verdaderamente tolerantes hacia los miembros de otras religiones [...] Estos intelectuales consideran que el terreno cultural politeísta del sintoísmo japonés puede asegurar un enfoque suave hacia las otras religiones".

El pasado 4 de enero se publicaron amplios pasajes de este artículo de "La Civiltà Cattolica" y en "L'Osservatore Romano" -ya en otras ocasiones "L'Osservatore Romano" ha hecho apología de un paradigma de misión cuyo fin es la "común exigencia humana de valores religiosos", como el que propugna ahora la revista dirigida por Antonio Spadaro-. En resumen, y como señala Sandro Magister, es tiempo de "silencio" también para las misiones católicas. A pesar del decreto "Ad gentes" del Concilio Vaticano II, de la exhortación apostólica "Evangelii nuntiandi" del beato Pablo VI y de la encíclica "Redemptoris missio" de San Juan Pablo II.

La revista Ecclesia recoge las palabras del jesuita James Martin, para quien Scorsese es "muy religioso, muy católico", y que "cuando la he visto por primera vez he llorado: es una gran historia, una gran película". Por lo visto, el director se puso en contacto con él en 2014 para pedirle asesoramiento porque quería entender a los jesuitas -cosa extraña y bastante difícil de creer, porque el mismo Scorsese fue seminarista jesuita: fue novicio jesuita un año en el pequeño seminario del Cathedral College en Nueva York-.

Para "L'Osservatore Romano", donde se publicó la reseña de Ecclesia el 3 de diciembre de 2016, esta película es, en definitiva, una "reflexión sobre la dificultad del discernimiento y de las elecciones que hay que tomar en la propia vida, 'también cuando no está tan claro qué hacer', según explica Martin: 'Por eso veo en la película un mensaje hacia la Iglesia de hoy, con una espiritualidad fuerte, que inspira la fe en Dios'".

Es sospechoso que la novela de Shūsaku Endō se difundiera tanto en los años 60, mientras que las historias de autores cristianos japoneses que muestran ejemplos de mártires constantes no se hayan difundido. Las novelas sobre la fe no son populares entre los editores occidentales, se ha argumentado. Las de apostasía, por lo visto, sí.

El dosier de prensa de los jesuitas explica los hechos históricos y asegura que según "algunas fuentes los padres Chiara y Ferreira recusaron después su apostasía; Ferreira murió por defender la fe en un segundo martirio y Chiara acabó sus días en una inhumana celda de castigo". Lo que no explica el dosier es cuáles son esas nada fiables fuentes que mencionan.

Pero, ¿en qué consiste la impiedad de esta película? Pues, por un lado, en la justificación y disculpa de la apostasía, que se presenta no sólo como aceptable, sino incluso como compatible con la fe. Y, por otro, en que quienes apostatan son sacerdotes, lo cual es más grave, si cabe. Es malvado presentar como "misericordiosos" a quienes niegan a Cristo y como virtud la debilidad de los apóstatas, en lugar de presentar como modelo a quienes resisten el martirio por amor a Él y como virtud su fortaleza en la fe. De esta forma, predisponen al espectador a justificar su propia apostasía llegado el caso, pues lo importante para la sociedad actual es evitar el sufrimiento en esta vida a cualquier precio. Es, llanamente, un rechazo de la cruz, escándalo para los judíos y necedad para los gentiles, como dice la primera Carta a los Corintios (I Cor 1,23-24). Además, pone en duda verdades de fe, intenta enmendar la plana al mismo Jesucristo y contradice la Verdad revelada contenida en los Santos Evangelios. El martirio es presentado como algo malo, a evitar, contradiciendo así el punto 2473 del Catecismo de la Iglesia Católica -para los católicos, salvar la efímera vida terrena apostatando supone perder la Vida eterna, que quien muere mártir tiene asegurada-.

También subyace el mensaje de que el budismo y el cristianismo en el fondo son lo mismo, y que todos los credos son iguales. Naturalmente, esto contradice el mandato de Cristo: "Id y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado" (Mt 28,19-20). Si todas las religiones son igualmente válidas, ¿para qué la evangelización, las misiones y el proselitismo de la Iglesia? Antonio Spadaro lo tiene claro: para él no tienen sentido. Además, en la película queda claro que el cristianismo no puede cuajar en Japón, aunque eso contradiga las palabras del Señor mecionadas antes. Los malos de la película son quienes se obstinan en su fe, que podrían haberse evitado el sufrimiento siendo razonables y renunciando a la misma. Los ganadores, en cambio, son los perseguidores, tanto por la apostasía de los jesuitas, como por la eliminación casi completa del catolicismo en Japón. Los católicos son, claramente, los perdedores de la película, tanto los apóstatas, como los mártires.

Paul Elie en su artículo del New York Times, dice que "como en la novela, la película pone en cuestión la idea misma del martirio cristiano, al proponer que hay casos en que el martirio -que el creyente se agarre a Cristo hasta el terrible final- no es santo, ni siquiera correcto". Paul Elie cree que Scorsese está intentando decir lo mismo que cuando estalló la polémica con "La última tentación de Cristo": Scorsese se creía con derecho a hacer algo "blasfemo" -una escena de sexo de Cristo y María Magdalena- porque tenía una buena intención: mostrar el lado humano de Cristo, mostrar fe y amor por esta dimensión de Cristo. Un acto "malo" para lograr un fin "bueno", algo totalmente condenado por la tradición cristiana, que sostiene que el fin no justifica los medios.

Piden a los cristianos apostatar pisando el "fumie", una imagen de metal de Cristo y la Virgen. Al final, en la novela, el jesuita pisará el "fumie", y lo hará por salvar a sus feligreses, por el amor a los fieles: sentirá que él se pierde, pero salva a otros. Eso se presenta como algo sacrificial, cristiano. Sin embargo, el padre Rodrigues arrastrará, bajo el nombre de Okada Sanemon, una vida humillada e insulsa, una vida anónima y sin entusiasmo, en apariencia alejada de la fe. Según Paul Elie, la opción de Ferreira, una fe interna, disimulada, camuflada, que pacta con el poder, es una forma de inculturación, eficaz y aceptable.

Visto lo visto, no sorprende que uno de los protagonistas de la película sea el actor anticatólico y pro-abortista Liam Neeson, cuyos ataques a la Iglesia Católica y la promoción del aborto en su país natal, Irlanda, fueron públicos y notorios hace poco más de un año (ver aquí). Además, el director de la película ha declarado que el personaje más interesante es, en su opinión, Kichijiro, el traidor o Judas -figura ésta, la del apóstol que traicionó a Cristo, sorprendentemente reivindicada por el propio Papa Francisco como una "pobrecita" víctima arrepentida-.

Esta película, además de ser más larga que un día sin pan, es, en definitiva, una película anticatólica y una auténtica ofensa a los católicos, a la Iglesia y a Cristo mismo -de cuyo mensaje se hace una enmienda a la totalidad-, así como una plataforma para promocionar sibilinamente y justificar lo injustificable: la apostasía y la sumisión al poder terrenal de turno para evitar el sufrimiento. Con estas virtudes, no sería raro que le cayera algún Óscar -o más de uno-. Nada recomendable, pues -pese a lo que digan ciertos escritores cursis y redichos que son -eso se creen ellos- más listos y cultos que nadie -y muchísimo más católicos, naturalmente-.

miércoles, 4 de enero de 2017

Se veía venir: la página oficial de la Santa Sede denomina al heresiarca Martín Lutero "testigo del evangelio" y establece oficialmente la conmemoración ecuménica de la herejía y cisma protestante

Como reza el título de esta entrada, se veía venir: la página oficial de la Santa Sede ha publicado, a través del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, un documento en el que, entre otros despropósitos, denomina al heresiarca Martín Lutero como "testigo del evangelio", haciendo oficial, además, la participación de la jerarquía católica en la conmemoración ecuménica de la herejía y cisma protestante.

El documento en cuestión se llama "Reconciliación. El amor de Cristo nos apremia" (puede leerse en español en este enlace), y en él se presentan los "materiales para la Semana de oración por la unidad de los cristianos y para el resto del año 2017". También cabe destacar que, según reconoce expresamente la Santa Sede en este mismo documento, estos "materiales" han sido preparados conjuntamente por el mencionado Consejo Pontificio y por una comisión del Consejo Mundial de Iglesias (agrupación de sectas heréticas condenada por el Beato Pío PP. IX, dicho sea de paso).

Asimismo, llama poderosamente la atención el "AVISO IMPORTANTE" (en mayúsculas en el original) con el que se da inicio al documento. Dice, literalmente, lo siguiente:

Esta es la versión internacional de la Semana de oración 2017. Traducción del original inglés realizada por el Secretariado de la Comisión Episcopal para la Relaciones Interconfesionales de la Conferencia Episcopal Española [...] Los textos bíblicos en español reproducidos en este folleto están tomados de la Biblia Traducción Interconfesional (BTI), Biblioteca de Autores Cristianos, Editorial Verbo Divino, Sociedades Bíblicas Unidas, Madrid 2008. Las abreviaturas de los libros de la Biblia también son las que se utilizan en la BTI.

Llama la atención -o no tanto- que la Biblia de la que se han tomado las citas que aparecen en el documento sea la BTI, la cual, aunque haya sido publicada por la editorial B.A.C. y Verbo Divino -además de por las Sociedades Bíblicas Unidas, que también fueron condenadas por el Beato Pío PP. IX-, es una traducción manipulada de la Biblia para que sea "aceptada" por los protestantes. Además, esta Biblia no tiene notas ni comentarios, pese a que éste es uno de los requisitos exigidos por la Iglesia para todas las traducciones de la Biblia consideradas católicas. Algunos ejemplos de la manipulación del lenguaje que gasta esta traducción interconfesional:

Se excluye la referencia a la descendencia de la mujer -Jesús y la Santísima Virgen- en Gen 3,14; San José pasa de ser el Esposo de María a ser su "marido" en Mt 1,16; las Bienaventuranzas aparecen completamente manipuladas en Mt 5; las diez vírgenes son ahora las diez "muchachas" en Mt 25,1; la Santísima Virgen no es la "llena de gracia" sino "favorecida" de Dios en Lc 1,28; y así describe la consagración del Cáliz durante la Última Cena:

Tomó luego en sus manos una copa, dio gracias a Dios y la pasó a sus discípulos, diciendo: —Bebed todos de ella, porque esto es mi sangre, con la que Dios confirma la alianza, y que va a ser derramada en favor de todos para perdón de los pecados.

Como cualquier católico puede comprobar en cualquier Biblia católica, los pasajes que relatan la institución de la Eucaristía no dicen tal cosa (ver Mt 26,26 y Mc 14,23), sino que dicen, literalmente, que Su Sangre será derramada "por muchos" para la remisión de los pecados. El texto que aparece en la BTI, es una falsedad: Cristo no dijo, ni quiso decir, que la remisión de los pecados fuera universal y que les iba a ser concedida a todos los seres humanos de forma automática por la simple efusión de Su Sangre de una sola vez y para siempre, sino que la remisión de los pecados por la efusión de Su Sangre durante el Santo Sacrificio del Calvario aprovecharía a muchos, pero no todos -como siempre ha enseñado el Magisterio de la Iglesia y es dogma de fe definido Ex cathedra durante el Sacrosanto y Ecuménico Concilio de Trento (dogmático), y, por tanto, irreformable, por ser parte de la Revelación-. Creer lo contrario es una herejía condenada solemnemente por la Iglesia con anatema.

Hecha esta aclaración sobre las citas de la Biblia -no católica- usadas en el documento, y centrándonos en el mismo, señalaré algunos de los despropósitos mencionados más arriba, que copio literalmente y, a continuación, comento:

Teniendo presente esta exigencia de flexibilidad, invitamos a utilizar estos materiales a lo largo de todo el año para expresar el grado de comunión que las Iglesias ya han alcanzado y para orar juntos para llegar a la plena unidad querida por Cristo.

Lo primero, no sé cómo a lo largo de este año, o de cualquier otro, podrá expresarse el grado de comunión alcanzado por no-sé-qué "iglesias": Iglesia sólo hay Una, que es la Iglesia Católica, Cuerpo Místico de Cristo, formada por todos sus fieles, vivos y difuntos (en la tierra, el Purgatorio y el Cielo), con Cristo como su Cabeza. Ya existe, pues, plena Unidad en la Iglesia; siempre ha existido. Los protestantes no forman parte de la misma por voluntad propia. Y en cuanto a la "comunión" de las sectas protestantes con la Iglesia, es, simplemente, inexistente. O sea, el grado alcanzado es cero; ninguno. No existe ninguna comunión. En comunión se está o no se está. No se puede "medio-estar" en comunión, o estar en "medio-comunión". Y los protestantes no lo están. Están fuera de la Iglesia, para su desgracia.

Así define el Catecismo de San Pío X la "reforma" protestante:

129. El Protestantismo o religión reformada, como orgullosamente la llaman sus fundadores, es el compendio de todas las herejías que hubo antes de él, que ha habido después y que pueden aún nacer para ruina de las almas.

Sorprende, pues, el siguiente párrafo, que resume la intención de este lamentable documento:

...los católicos ahora son capaces de prestar sus oídos a los desafíos de Lutero para la Iglesia de hoy, reconociéndole como un «testigo del evangelio» (Del conflicto a la comunión, 29). Y así, después de siglos de mutuas condenas y vilipendios, los católicos y los luteranos en 2017 conmemorarán por primera vez juntos el comienzo de la Reforma.

Por más que se empeñen algunas personas, incluido el Papa Francisco -es su opinión personal, aunque equivocada-, los católicos no reconocemos a Lutero como «testigo del evangelio», sino como el heresiarca que fue y el culpable del cisma protestante y la condenación eterna de tantísimas almas.

Mientras se escribía este texto en 2015, muchas personas e Iglesias en Alemania practicaban la reconciliación ofreciendo hospitalidad a los numerosos refugiados que llegaban de Siria, Afganistán, Eritrea y de países de los Balcanes occidentales, buscando protección y una nueva vida. La ayuda concreta y las importantes acciones que se llevaron a cabo contra el odio al extranjero fueron un claro testimonio de reconciliación para la población alemana.

Además de que Iglesia sólo hay Una, como ya se ha indicado más arriba -y por tanto es falso hablar de diferentes iglesias en Alemania-, aunque no tenga absolutamente nada que ver con la religión, ni con los gravísimos problemas teológicos y doctrinales que aborda -o debería abordar- el documento, éste nos recuerda la intención actual de algunas personas -Papa Francisco incluido- en presentar a la Iglesia como una ONG más y destacar la ayuda material -que no espiritual, que es la principal misión de la Iglesia- que presta a los refugiados -una de las machaconas fijaciones del Papa actual-. En ningún caso colaborar con las sectas protestantes en la ayuda meramente humana y material prestada a los refugiados es testimonio alguno de ninguna reconciliación entre protestantes y católicos, que no se ha producido en el último medio milenio.

En cuando al "contenido de la celebración" ecuménica de la que da cuenta el texto de este documento, éste dice que "celebra la irrevocable reconciliación que hemos recibido a través de la fe en Jesucristo". Nuevamente, cabe preguntarse: ¿Qué reconciliación, si no se ha producido ninguna? ¿Cómo va a ser irrevocable algo inexistente? No hay reconciliación porque los protestantes no tienen la fe católica; no creen lo que creemos los católicos, comenzando por la necesidad de las obras para salvarse, además de la fe, cosa que rechazaba Lutero y rechazan los protestantes actuales. Con razón Lutero despreció -así como algunos otros libros de la Biblia- la Epístola de Santiago que ponía en evidencia la base sobre la que desarrolló todas sus herejías: la Sola Fide (la sola fe) para salvarse:

¿De qué sirve, hermanos míos, que alguien diga: 'tengo fe', si no tiene obras? ¿Acaso podrá salvarle la fe? [...] porque así como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta. (St 2,26)

Otro ejemplo más de manipulación escriturística en este documento:

Este hecho contradice lo que Jesús pidió al Padre en Juan 17,23: «Como tú vives en mí, vivo yo en ellos para que alcancen la unión perfecta y así el mundo reconozca que tú me has enviado y que los amas a ellos como me amas a mí».

Ni que decir tiene que el pasaje evangélico no dice tal cosa, ni, sobre todo, da a entender lo que se sugiere, a saber, que la Iglesia pueda dividirse -o que ya lo esté-. En realidad, la Iglesia siempre ha permanecido, permanece y seguirá permaneciendo Una, aunque haya individuos o grupos que la abandonen, como es el caso de los protestantes. Aquí está el texto tomado de una Biblia católica -en este caso la de Mons. Straubinger, que tiene muy buenas notas-:

Yo en ellos y Tú en Mí, a fin de que sean perfectamente uno, y para que el mundo sepa que eres Tú quien me enviaste y los amaste a ellos como me amaste a Mí.

Y Mons. Straubinger explica en la correspondiente nota este pasaje:

Perfectamente uno: ¡consumarse en la unidad divina con el Padre y el Hijo! No hay panteísmo brahmánico que pueda compararse a esto. Creados a la imagen de Dios, y restaurados luego de nuestra regeneración por la inmolación de su Hijo, somos hechos hijos como Él (v. 22); partícipes de la naturaleza divina (v. 3 y nota); denominados “dioses” por el mismo Jesucristo (10, 34); vivimos de su vida misma, como Él vive del Padre (6, 58), y, como si todo esto no fuera suficiente, Jesús nos da todos sus méritos para que el Padre pueda considerarnos coherederos de su Hijo (Rm. 8, 17) y llevarnos a esta consumación en la Unidad, hechos semejantes a Jesús (1 Jn. 3, 2), aun en el cuerpo cuando Él venga (Fil. 3, 20 s.), y compartiendo eternamente la misma gloria que su Humanidad santísima tiene hoy a la diestra del Padre (Ef. 1, 20; 2, 6) y que es igual a la que tuvo siempre como Hijo Unigénito de Dios (v. 5).

Como se ve, nada tiene que ver este pasaje con la traducción que este documento presenta, ni con la interpretación que se le quiere dar.

Más despropósitos:

Los grandes reformadores como Martín Lutero, Ulrico Zuinglio y Juan Calvino, como también muchos que permanecieron católicos, como Ignacio de Loyola, Francisco de Sales y Carlos Borromeo, intentaron conseguir que la Iglesia occidental se renovara.

Comparar a esos tres heresiarcas con esos tres grandísimos Santos es un insulto a la inteligencia, a la Historia y a la Verdad. Los primeros no querían renovar nada -y, de hecho, no lo hicieron-; y los segundos, a los que el texto desposee de su título de Santos, mantuvieron y difundieron lo que siempre ha enseñado la Iglesia, sin cambiar ni una sola tilde. Lo que hicieron, e hicieron bien, fue condenar a Lutero y combatir la herejía protestante, contraponiendo a ésta la Verdad revelada de la que la Iglesia Católica es depositaria.

Los salmos, los cánticos y los himnos cantan el día cuando toda la creación llegada a su plenitud finalmente alcance su meta, el día en que Dios será «todo en todos». Hablan de la esperanza cristiana, del cumplimiento del reino de Dios en el que el sufrimiento se convertirá en alegría. En aquel día, la Iglesia será revelada en su hermosura y gracia como el único cuerpo de Cristo.

No hay que esperar al final de los tiempos para que la Iglesia se "revele" como el único cuerpo de Cristo: la Iglesia Católica ES el único cuerpo de Cristo; es el Cuerpo Místico de Cristo. Parece que la parte católica en estos encuentros ecuménicos desconociera el Magisterio de la Iglesia a este respecto (véase la Encíclica del Venerable Pío PP. XII "Mystici Corporis Christi, sobre el Cuerpo Místico de Cristo", promulgada el 29 de junio de 1943. En dicha encíclica se dice de forma cristalina.

Para concluir, me parece obligado citar este significativo fragmento de otra Encíclica, en este caso de S.S. Pío PP. XI "Mortalium Animos, acerca de cómo se ha de fomentar la verdadera unidad religiosa", fechada el 6 de enero de 1928, y que a la Santa Sede aún no le ha dado la gana no ha tenido tiempo de traducir y publicar en español en su página web oficial, pese a haber transcurrido ya ochenta y nueve años (89) -se cumplen pasado mañana- desde su publicación:

16. La única manera de unir a todos los cristianos

...la unión de los cristianos no se puede fomentar de otro modo que procurando el retorno de los disidentes a la única y verdadera Iglesia de Cristo, de la cual un día desdichadamente se alejaron; a aquella única y verdadera Iglesia que todos ciertamente conocen y que por la voluntad de su Fundador debe permanecer siempre tal cual. El mismo la fundó para la salvación de todos. Nunca, en el transcurso de los siglos, se contaminó esta mística Esposa de Cristo, ni podrá contaminarse jamás.

Sinceramente, si ésto es todo lo que produce este Consejo Pontificio, el Papa Francisco debería cerrarlo, ya que tan empeñado está en reformar la Curia y los Dicasterios romanos. A la vista está que éste no sirve para nada, salvo, quizás, para engañar a los incautos. Yo no voy a celebrar en 2017 el pecado, la herejía y el cisma de Martín Lutero. Eso es digno de lamentar, no de celebrar.

lunes, 26 de diciembre de 2016

Navidad tras la liberación del terror islamista: fotos de la Divina Liturgia de la solemnidad de la Natividad del Señor en Alepo (Siria)

Estas imágenes fueron tomadas ayer, domingo 25 de diciembre, solemnidad de la Natividad del Señor, durante la Divina Liturgia celebrada en la catedral maronita de San Elías, en el centro histórico de Alepo (Siria), que, como puede observarse, presenta un estado lamentable después de su liberación tras la destrucción perpetrada por los terroristas islámicos. Las últimas imágenes se han tomado en la iglesia de Nuestra Señora de la misma ciudad.

La Iglesia maronita, fundada por San Marón hacia finales del siglo IV, está en plena comunión con la Sede Apostólica de Roma. De hecho, es la única de todas las Iglesias orientales que ha permanecido en plena comunión con Roma durante toda su Historia.

Las fotos no necesitan más comentarios: hablan por sí solas.

jueves, 1 de diciembre de 2016

El Papa Francisco no gana para disgustos: la máxima autoridad de la Iglesia en China, el Cardenal Zen, dice que Francisco "traicionaría a Cristo" si permite a la China comunista elegir obispos

El Papa Francisco no gana para disgustos: al máximo representante de la Iglesia Católica en China, S. E. R. Joseph S.R.E. Card. Zen Ze-kiun, S.D.B., Arzobispo emérito de Hong Kong (China), no parece hacerle mucha gracia la resurrección de la Ostpolitik vaticana, retomada en este pontificado después de cuatro décadas, y el posible acuerdo de la Santa Sede con el gobierno comunista chino. Hasta tal punto, que ha llegado a afirmar que el Papa Francisco -inclinado a siniestra, como es evidente a todo el mundo y él mismo deja patente, tanto en su actividad diaria, como en sus comentarios e intromisiones en el ámbito político-, si concede al gobierno del Partido Comunista Chino la facultad de elegir obispos, "traicionaría a Cristo". Así ha dado la noticia LifeSiteNews, que he traducido íntegramente al español:

HONG KONG 29 de noviembre de 2016 (LSN) - La más alta autoridad católica china ha declarado que si Francisco permite que la China comunista meta la mano en la selección de los obispos católicos de la nación sería "traicionar a Jesucristo".

"No puedes iniciar negociaciones con la mentalidad "queremos firmar un acuerdo a cualquier precio", entonces te estás rindiendo, te estás traicionando, traicionas a Jesucristo", dijo el Cardenal Joseph Zen a The Guardian esta semana.

El ex obispo de Hong Kong, de 84 años de edad, se ha opuesto firmemente a un posible acuerdo entre el Vaticano y el gobierno chino que daría legitimidad a la gubernamental Asociación Patriótica Católica China. Afirma que el movimiento alienaría a los auténticos católicos que asisten al culto en la "Iglesia clandestina", de la única Iglesia verdadera encabezada por Cristo y su representante, el Papa.

El Wall Street Journal informó a principios de este mes de que "en este caso, Roma se comprometería a reconocer como obispos sólo a aquellos clérigos que primero ganaron la candidatura de la Conferencia de Obispos de la Asociación Patriótica", permitiendo así al gobierno, no a la Iglesia, decidir quién es obispo.

El cardenal Zen dijo a principios de este mes que tal acuerdo simplemente conseguiría que el Vaticano diera credibilidad a "obispos falsos" que, como "títeres" completamente controlados por el gobierno, no buscarían el bien de la Iglesia sino su destrucción.

Según el Decreto sobre los Obispos del Concilio Vaticano II (1965), el derecho de nombrar y designar a los obispos pertenece "de manera adecuada, peculiar y per se exclusivamente a la autoridad eclesiástica competente".

"Por lo cual, para defender como conviene la libertad de la Iglesia y para promover mejor y más expeditamente el bien de los fieles, desea el sagrado Concilio que en lo sucesivo no se conceda más a las autoridades civiles ni derechos, ni privilegios de elección, nombramiento, presentación o designación para el ministerio episcopa", declaró el Concilio en ese momento.

El Código de Derecho Canónico (Canon 377 § 5) establece que "no se concederá a las autoridades civiles ningún derecho ni privilegio de elección, nombramiento, presentación y designación de Obispos".

El abogado canonista Edward Peters ha dicho que el Vaticano, al tratar con China, debería recordar la Historia y la lección de que "cuanto mayor es el papel desempeñado por el poder secular en asuntos eclesiásticos, mayores son las posibilidades de abuso".

"Tal concesión a China, si eso es lo que realmente se propone, seguramente sería exigida por otros estados totalitarios, recreando los desordenados enredos entre la Iglesia y el Estado que marcaron y en ocasiones afectaron a gran parte de la Historia de la Iglesia", escribió en su blog.

En la entrevista, Zen dijo a The Guardian que cualquier acuerdo propuesto crearía simplemente una "libertad falsa" para una institución falsa.

"Pero es sólo apariencia de libertad, no es libertad real, la gente tarde o temprano verá que los obispos son títeres del gobierno y no realmente pastores del rebaño", dijo.

A Zen le gustaría ver que el Vaticano abandonara el acuerdo.

"Si no puede obtener un buen trato, un acuerdo aceptable, entonces el Vaticano debe abandonar y tal vez intentarlo más tarde. ¿Podía la Iglesia negociar con Hitler? ¿Podía negociar con Stalin? No", dijo.

Zen ha sugerido que el reconocimiento por parte del Vaticano de la iglesia gubernamental confirmando los nombramientos episcopales sólo "envenenaría" a la verdadera Iglesia Católica en China, donde se calcula que unos siete millones de personas asisten en secreto.

"La sangre de los mártires es semilla de los nuevos cristianos", dijo. "Si esa sangre está envenenada, ¿cuánto durarán esos nuevos cristianos?".

[TRADUCCIÓN: CATHOLICVS. Original en inglés aquí]

sábado, 26 de noviembre de 2016

El Papa Francisco muestra sus "sentimientos de pesar" por "la triste noticia del fallecimiento" del dictador comunista Fidel Castro

Poco más se puede decir del telegrama enviado por el Papa Francisco al dictador comunista Raúl Castro, hermano del que también fuera dictador comunista en Cuba durante medio siglo, Fidel Castro -a quien el Papa Francisco visitó en dos ocasiones-, recientemente fallecido a la edad de 90 años, que lo que el propio telegrama dice. Se comenta solo. Llama la atención, aparte de las que podrían considerarse fórmulas protocolarias ante un fallecimiento -como pudieran ser un simple "pésame" o "condolencias"-, la reiteración de palabras que expresan tristeza o dolor por la muerte de un dictador comunista -al que el Papa se refiere como "Excelentísimo Señor" y "dignatario"-, liberticida, con muchísimos asesinatos a sus espaldas -sin contar los presos políticos y exiliados-, y enemigo declarado de Cristo y de su Iglesia: "Al recibir la triste noticia", "mis sentimientos de pesar", "ofrezco plegarias por su descanso"...

También parece una burla que haga extensivo su pesar "al pueblo de esa amada nación", a quien, por lo visto, el Papa deseaba mucho más tiempo de tiranía. Una pena, sí señor. El "no cristiano" es el imperialista Donald Trump, por querer "construir muros" en vez de "tender puentes". En cambio, de éste, que directamente convirtió Cuba en una cárcel tropical, en la que no había necesidad de "muros" porque ya está el océano circundante lleno de tiburones, ni un reproche papal. Y sobre pateras -embarcación pequeña usada para el transporte de inmigrantes ilegales-, ni una palabra: las que invaden Europa se deben al malvado capitalismo, que esquilma los países de origen de quienes emigran. Sin embargo, a los que huían del "paraíso terrenal" caribeño como alma que lleva el diablo, ni mentarlos, que esos eran disidentes egoístas que odiaban el reparto de la riqueza que disfrutan todos los cubanos, como buenos comunistas cristianos.

Sufragios para implorar a Dios la salvación de su alma no ha prometido; pero sí ofrece plegarias para que descanse -sin duda, van a descansar más los cubanos que aún hay vivos en la isla-. Como puede apreciarse, el Papa Francisco sigue, como suele, tan neutral y poco escorado a babor.

Este es el telegrama íntegro, en español, precedido por la introducción que hace la edición de hoy del Boletín Oficial de la Sala de Prensa de la Santa Sede:

Telegrama del Papa por la muerte de Fidel Castro, 26.11.2016

El Santo Padre ha enviado un telegrama de pésame a Raúl Modesto Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba con motivo del fallecimiento a los 90 años de Fidel Castro, ex Presidente del Consejo de Estado y del Gobierno de la República de Cuba. Sigue el texto:
Excelentísimo Señor Raúl Modesto Castro Ruiz
Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros
de la República de Cuba
La Habana

Al recibir la triste noticia del fallecimiento de su querido hermano, el Excelentísimo Señor Fidel Alejandro Castro Ruz, ex Presidente del Consejo de Estado y del Gobierno de la República de Cuba, expreso mis sentimientos de pesar a vuestra excelencia y a los demás familiares del difunto dignatario, así como al gobierno y al pueblo de esa amada nación.

Al mismo tiempo, ofrezco plegarias al señor [en minúscula en la edición en español del Bollettino] por su descanso [omite el adjetivo "eterno" que siempre precede a este sustantivo], y confío a todo el pueblo cubano a la materna intercesión de nuestra señora de la caridad del cobre [en minúscula en la edición en español del Bollettino], patrona de ese país.

Francisco PP.
[Puede verse el original aquí]

miércoles, 9 de noviembre de 2016

La derrota de Hillary Clinton frente a Donald Trump o cómo el Papa Francisco pierde elección tras elección desde el trono de San Pedro

¿Es el Papa Francisco "gafe"? Salvando las distancias, a uno le da la impresión de que se está convirtiendo en el "Zapatero" del Vaticano: no hay causa terrenal que apoye, que no fracase estrepitosamente, pese a las arengas lanzadas desde tan privilegiado púlpito, aumentadas por los altavoces de casi toda la prensa internacional.

Ningún católico duda de que el Papa, cualquier Papa, es infalible cuando habla ex Cathedra. Lo que también les queda bastante claro a cada vez más católicos es que este Papa no ha hablado ex Cathedra ni una sola vez, y que cuando pone de manifiesto sus querencias y expresa sus preferencias personales, especialmente en el ámbito político, no da ni una: si apoya los mal llamados "acuerdos de paz" con los terroristas de las FARC, los colombianos, mayoritariamente católicos, votan en contra en el correspondiente referendum; si Macri no es santo de su devoción, éste vence en las Elecciones de su Argentina natal; si predica y apuesta por el "papeles para todos" -inventado por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero muchos años antes de que este Papa okupara la cátedra de San Pedro-, los países del este de Europa se blindan legalmente frente a la invasión de inmigrantes ilegales y hasta el Reino Unido prefiere salirse de la Unión Europea; si asiste a Suecia a celebrar el V Centenario de la herejía y cisma de Martín Lutero, un importante segmento de protestantes expresa públicamente su rechazo; si se niega a venir a España a conmemorar el V Centenario de Santa Teresa de Jesús para no "interferir" en la Elecciones -a Estados Unidos no le ha importado ir aunque "interfiriera"-, el socialismo español se hunde progresivamente en cada cita electoral y la extrema izquierda de los comunistas "Podemos" e "Izquierda Unida" toca techo, estancándose y permitiendo otro gobierno del PP...

Asimismo, el aumento imparable del Frente Nacional de Marine Le Pen en Francia, pese a las maniobras obstructivas de la masonería patria, o el "Brexit" del Reino Unido, fundamentalmente contrario a la invasión migratoria fomentada desde el Vaticano, demuestran la poca influencia que los deseos personales del Papa tienen sobre los electores. Por otro lado, con esta última cita electoral estadounidense queda de manifiesto, una vez más, que las encuentas no sirven para nada -ya ni siquiera para manipular a la población, que era para lo que venían usándose-. El general apoyo de los medios de comunicación y de los grupos de poder a Hillary Clinton no ha tenido el mayoritario apoyo que cabía esperar. De hecho, ni siquiera puede decirse que Trump haya ganado por los pelos: le ha dado una paliza electoral a Hillary Clinton, representante de la anti-Iglesia y enemiga declarada de Cristo: laicista radical, pro-aborto, pro-eutanasia, pro-ideología de género, pro-gay, anti-familia...

Por otra parte, además de las encuestas, la mayor parte de los medios de comunicación, indisimuladamente partidarios de Hillary Clinton, han quedado nuevamente en entredicho. Caso más grave aún es el de Radio Vaticano o la COPE en España, que han quedado totalmente desacreditadas. Para ambos medios, los católicos deberían haber votado al partido demócrata, pues Donald Trump es machista, xenófobo, etc. Radio Vaticano habló incluso de que el voto católico daba 20 puntos de ventaja a Clinton. ¡Pues ni con esas! En el caso de la apuesta de la emisora de los obispos de España, la COPE, por Hillary Clinton, también la ha dejado a los pies de los caballos. De hecho, ahora mismo no deben de salir de su asombro, sólo atinando a dar el absurdo titular: "Un país dividido". Naturalmente: tras unas elecciones, unos ganan y otros pierden. ¿Eso es todo lo que se les ocurre decir? Quien ha ganado ha sido Donald Trump y quien ha perdido -mal perdido- ha sido Hillary Clinton, que en un primer momento ni siquiera se dignó a aparecer públicamente ante los suyos y el resto del país para aceptar la derrota y felicitar a Trump por su victoria.

Lo que salta a la vista es que la habitual injerencia del Papa en política -pese a que lo niegue según sea el caso-, no ha sido suficiente para disuadir a los católicos estadounidenses de votar al partido republicano. Ni siquiera su descalificación explícita a Donald Trump durante el vuelo de regreso a Roma desde México, el pasado mes de febrero, cuando se le preguntó por él por su intención de construir un muro en la frontera del país. Pese al "¿quién soy yo para juzgar?" cuando le preguntaron sobre las relaciones homosexuales, no dudó en descalificar a Trump como "no cristiano" por oponerse a la invasión migratoria fomentada por los grupos de poder. De hecho, Hillary Clinton cerró la campaña electoral en Raleigh, Carolina del Norte, parafraseando al Papa Francisco y pidiendo votar a quien "construya puentes y no muros": “Cuando miréis hacia atrás, podréis decir que votasteis por un país mejor, más justo, en el que construimos puentes y no muros”. Y todo, pese a considerar fanáticos a los cristianos, como han revelado las últimas filtraciones de Wikileaks.

No sabemos cómo gobernará Trump. Pero sí sabemos qué no hará, que incluye toda la política laicista y anticristiana ya impulsada por Obama y que pretendía continuar y ampliar Hillary Clinton. Tampoco pretende cambiar la Iglesia Católica desde dentro para hacerla sumisa, como pretendía Clinton, ni violentarla con la ideología de género o con la obligación de dispensar anticonceptivos o realizar abortos en hospitales católicos. Ahora ya no se nombrará a magistrados de la Corte Suprema con el único mérito de impulsar la ideología de género como prioridad de su agenda, incluso por encima de libertades básicas, como la religiosa y la libertad de conciencia.

Para finalizar, me vienen a la cabeza las relativamente recientes acusaciones lanzadas a diestro y siniestro por uno de los palmeros del Papa Francisco, Andrea Tornielli, cuando fantaseaba con una supuesta trama -sin duda ficticia- de supuestos católicos "contrarios al Papa Francisco", en un vergonzoso y digno de olvido artículo -articulo-ficción, más bien- publicado en el panfleto diario "La Stampa" el pasado 16 de octubre. Ante semejantes disparates, ahora sólo cabe preguntarse: ¿será el votante medio estadounidense, especialmente el católico, un terrible "tradicionalista" anti-Papa y pro-Putin? Pues, por lo visto, sí. Cada día parece más evidente la "conjura mundial" contra el Papa Francisco en lo que a sus prioridades materiales y gustos políticos se refiere.

Lamentable, por otro lado, que en algunos estados donde han ganado los demócratas, a quienes no les duelen prendas en morir matando -y nunca mejor dicho-, hayan aprobado durante estas mismas elecciones la eutanasia en Colorado y el uso de la marihuana en California. ¿Y aún alguien se asombra de que en aquellos estados con un amplio número de católicos, mayoritariamente inmigrantes, también éstos hayan apoyado en un gran porcentaje a Donald Trump?